Es el título oiginal del trabajo que se transcribe, realizado por dos investigadores, Eric Toussaint y Sophie Perchellet.
Lo reenvío porque la idea básica difundida "la pobreza que los golpea", parece hija del cataclismo. Y es más que evidente que no es así! Haití tiene siglos de una historia que explica su extrema y terrible pobreza en otros términos, con causas muy definidas, que curiosamente no aparecen en los noticieros.
Sin embargo, las causas que acá se detallan son fácilmente comprobables. Y ésta es la invitación: formate tu propia opinión. Razoná. Pensá. Evaluá. Disentí. Incluso, y comenzando, conmigo. Simplemente no seas un loro más.
Terremoto en el Caribe
Haití: ¿Donaciones para pagar una deuda odiosa?
por Éric Toussaint*, Sophie Perchellet*
Mientras que los EEUU aprovechan del caos en Haití a consecuencia del terremoto para invadir y ocupar militarmente el país, como lo hicieron ya de 1915 a 1934, la prensa internacional compara su pobreza como una fatalidad más al igual que el terremoto que ha golpeado a sus habitantes. Los investigadores Sophie Perchellet y Eric Toussaint nos recuerdan que no es así. Desde el siglo XIX, los esclavos tuvieron que indemnizar a sus colonizadores, pasando por los abusos del Fondo Monetario Internacional, la pobreza es el fruto de la explotación.
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23de enero de 2010
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SouthCom : Control de la América Latina
Una de las más grandes operaciones de ayuda de la historia podría resultar muy similar a la realizada después del tsunami de 2004, salvo que el modelo de reconstrucción adoptado sea radicalmente diferente. Haití ha quedado en parte destruido a consecuencia de un violento terremoto de magnitud 7. Todo el mundo gimotea y los medios de comunicación, ofreciéndonos imágenes apocalípticas, repiten los anuncios de ayuda financiera que los generosos Estados aportarán.
Escuchamos que hay que reconstruir Haití, ese país abatido por la pobreza y «el infortunio». Los comentarios no van más allá del terrible cataclismo. Nos recuerdan precipitadamente que es uno de los países más pobres del planeta pero sin explicar las causas de esa pobreza. Nos dejan creer que esa pobreza se abatió sobre Haití porque sí, que es un hecho irremediable: «Es la desgracia que los golpea.»
Es indiscutible que esta nueva catástrofe natural ha causado daños materiales y humanos tan enormes como imprevistos. Una ayuda de urgencia es por lo tanto necesaria y todo el mundo está de acuerdo con eso. Sin embargo, la pobreza y la miseria de Haití no provienen de ese terrible temblor de tierra. Es necesario reconstruir el país porque éste ya había sido despojado de los medios para construirse. Haití no es un país libre ni siquiera soberano. Durante los últimos años, la política interior es realizada por un gobierno que está constantemente bajo la presión de las órdenes llegadas del exterior y de las maniobras de los grupos de poder locales.
Haití ha sido tradicionalmente denigrado y a menudo descrito como un país violento, pobre y represivo en el mejor de los casos. Casi no hay comentarios que nos recuerden la independencia conquistada en 1804 tras una cruenta lucha contra las tropas francesas de Napoleón. En vez de subrayar la gestión humanitaria y el combate por los Derechos Humanos, serán el salvajismo y la violencia las características asignadas a los haitianos. Eduardo Galeano habla de la «maldición blanca»: «En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes. [1]»
Es indispensable recordar la lucha de emancipación llevada a cabo por el pueblo haitiano, porque en represalia a esa doble revolución, a la vez antiesclavista y anticolonial, el país heredó «el rescate francés de la independencia», correspondiente a 150 millones de francos oro (o sea, el presupuesto anual de Francia en esa época). En 1825, Francia decidió que «los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo pagarán a la caja federal de depósitos y consignas de Francia, en cinco plazos iguales, año a año, el primero expirando el 31 de diciembre de 1825, la suma de ciento cincuenta millones de francos, destinada a indemnizar a los antiguos colonos que reclamaron una indemnización. [2]»
Esto equivaldría a cerca de 21.000 millones de dólares actuales. Desde el comienzo, Haití tiene que pagar un alto precio, la deuda sería el instrumento neocolonial para facilitar el acceso a los múltiples recursos naturales de este país.
El pago de este rescate fue por lo tanto un elemento fundador del Estado haitiano. En términos jurídicos, esto significa que fue contraído por un régimen despótico y utilizado contra el interés de la población. Francia y después Estados Unidos, cuya zona de influencia se va ampliando en Haití desde 1915, son totalmente responsables. Mientras que habría sido posible enfrentarse a las dolorosas responsabilidades del pasado en 2004, la comisión Régis Debray [3] prefirió descartar la idea de una restitución de esta suma, con el pretexto de que no tenía «fundamento jurídico» y que eso podría abrir la «caja de Pandora».
Las demandas del gobierno haitiano vigente fueron rechazadas por Francia: no ha lugar a reparaciones. Francia no reconoció tampoco su papel en el ignominioso regalo que hizo al dictador «Baby Doc» Duvalier en su exilio, ofreciéndole el estatuto de refugiado político y la inmunidad.
El reino de los Duvalier comenzó con la ayuda de Estados Unidos en 1957 y duró hasta 1986, fecha en que el hijo, «Baby Doc», fue derrocado por una rebelión popular. La violenta dictadura, ampliamente respaldada por los países occidentales, reinó durante cerca de 30 años. Estuvo marcada por un crecimiento exponencial de la deuda. Entre 1957 y 1986, la deuda externa se multiplicó por 17,5. En el momento de la fuga de Duvalier, representaba 750 millones de dólares. Posteriormente, aumentó, con los intereses y penalidades a más de 1.884 millones de dólares.
Esta deuda, lejos de servir a la población, que siguió empobreciéndose, estaba destinada a enriquecer al régimen. Por lo tanto es una deuda odiosa. Una investigación reciente demostró que la fortuna personal de la familia Duvalier (bien resguardada en cuentas de bancos occidentales) representaba unos 900 millones de dólares, o sea, una suma mayor que la deuda total del país en el momento de la fuga de «Baby Doc».
Existe un proceso en curso ante la justicia suiza para la restitución al Estado haitiano de haberes y bienes mal adquiridos durante la dictadura de los Duvalier. Esos haberes están por el momento congelados por el banco suizo UBS, [4] que impone unas condiciones intolerables en cuanto a la restitución de esos fondos. Jean Baptiste Aristide, inicialmente elegido con un gran entusiasmo popular, fue posteriormente acusado de corrupcion y depuesto.
A costa de convertirse en una marioneta de los Estados Unidos fue restablecido en el poder, solo para ser finalmente capturado y expulsado por las tropas de dicho pais. Aristide, desgraciadamente, tampoco fue innmune a la tragica malversacion de fondos y al endeudamiento establecidos por los Duvalier. Por otro lado, según el Banco Mundial, entre 1995 y 2001, el servicio de la deuda, es decir los intereses más la amortización de capital, alcanzó el considerable monto de 321 millones de dólares.
Toda la ayuda financiera anunciada en este momento debido al terremoto ya está comprometida en el pago de la deuda
Según las últimas estimaciones, más del 80 % de la deuda externa de Haití está en propiedad del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cada uno con un 40 %. Bajo su férula, el gobierno aplica los «planes de ajuste estructural», maquillados como «Documentos Estratégicos para la Reducción de la Pobreza» (DSRP). A cambio del recomienzo de los préstamos, se le concedió a Haití algunas anulaciones o alivios de la deuda, insignificantes pero que dan una imagen de buena voluntad de los acreedores.
La Iniciativa Países Pobres Muy Endeudados (PPME), en la que Haití fue admitido es una maniobra típica de blanqueo de la deuda odiosa, como fue el caso con la República Democrática del Congo. Así se reemplaza la deuda odiosa por nuevos préstamos, que se suponen legítimos. El CADTM considera estos nuevos préstamos como parte de la deuda odiosa, ya que sirven para pagar esa antigua deuda. Existe, por lo tanto, una continuidad del delito.
En 2006, cuando el FMI, el Banco Mundial y el Club de París aceptaron que Haití entrara en la iniciativa PPME, el stock de la deuda externa pública total era de 1.337 millones de dólares. En el punto de culminación de la iniciativa (en junio de 2009), la deuda era de 1.884 millones de dólares. Se decidió una anulación de la deuda de un monto de 1.200 millones de dólares para que «ésta fuera sostenible». Mientras tanto, los planes de ajuste estructural arrasaban el país, especialmente en el sector agrícola, cuyos efectos culminaron con la crisis alimentaria de 2008.
La agricultura campesina haitiana sufrió el dumping de los productos agrícolas estadounidenses. «Las políticas macroeconómicas apoyadas por Washington, la ONU, el FMI y el Banco Mundial no se preocupan en absoluto de la necesidad de desarrollo y de la protección del mercado nacional. La única preocupación de estas políticas es la producción a bajo coste para la exportación hacia el mercado mundial». Por consiguiente, es escandaloso oír que FMI diga que «está listo para ejercer su función con el apoyo apropiado en los dominios de su competencia».
Como se expresa en el reciente llamamiento internacional, «Haití nos llama a la solidaridad y al respeto de la soberanía popular»: «A lo largo de los últimos años y junto con muchas organizaciones haitianas, hemos denunciado la ocupación militar por parte de las tropas de la ONU y los impactos de la dominación impuesta por medio de la deuda, el libre comercio, el saqueo de su naturaleza y la invasión de intereses transnacionales. La condición de vulnerabilidad del país a las tragedias naturales –provocada en gran medida por la devastación del medio ambiente, por la inexistencia de infraestructura básica, por el debilitamiento de la capacidad de acción del estado- no está desconectada de esas acciones, que atentan históricamente contra la soberanía del pueblo.
«Es momento de que los gobiernos que forman parte de la MINUSTAH, las Naciones Unidas y especialmente Francia y Estados Unidos, los gobiernos hermanos de América Latina, revean esas políticas a contramano de las necesidades básicas de la población haitiana. Exigimos a esos gobiernos y organizaciones internacionales sustituir la ocupación militar por una verdadera misión de solidaridad, así como la urgente anulación de la ilegítima deuda que hasta el día de hoy se cobra a Haití.»
Independientemente de la cuestión de la deuda, se teme que la ayuda tome la misma forma que la que acompañó al tsunami que devastó, a fines de diciembre de 2004, varios países de Asia (Sri Lanka, Indonesia, India y Bangladesh), o incluso la ayuda después del ciclón Jeanne en Haití en 2004. Las promesas no se cumplieron y una gran parte de los fondos sirvieron para enriquecer a las compañías extranjeras o a las cúpulas locales. Esas «generosas donaciones» provienen mayoritariamente de los acreedores del país.
En lugar de hacer donaciones, sería preferible que anularan las deudas que tiene Haití con ellos: totalmente, sin condiciones e inmediatamente. ¿Podemos realmente hablar de donaciones cuando sabemos que la mayor parte de ese dinero servirá para el pago de la deuda externa o para el desarrollo de «proyectos de desarrollo nacional», decididos de acuerdo con los intereses de esos mismos acreedores y de las oligarquías locales?
Es evidente que sin esas donaciones inmediatas sería imposible pedir el reembolso de una deuda cuya mitad, por lo menos, corresponde a una deuda odiosa. Las grandes conferencias internacionales de cualquier G8 o G20, ampliado a las IFIS, no harán avanzar en nada el desarrollo de Haití sino que reconstruirán los instrumentos que les sirven para establecer sólidamente el control neocolonial del país. Tratarán de garantizar la continuidad en el reembolso de la deuda, base de la sumisión, al igual que en recientes iniciativas de alivio de la deuda.
Por el contrario, para que Haití pueda construirse dignamente, la soberanía nacional es el desafío fundamental. Una anulación total e incondicional de la deuda reclamada a Haití debe ser el primer paso de una política más general. Un nuevo modelo de desarrollo alternativo a las políticas de las IFIs y a los acuerdos de partenariado económico (APE firmado en diciembre de 2008, Acuerdo Hope II, etc.) es necesario y urgente. Los países más industrializados que sistemáticamente explotaron Haití, comenzando por Francia y Estados Unidos, deben pagar reparaciones con un fondo de financiación para la reconstrucción controlada por las organizaciones populares haitianas.
Éric Toussaint
Presidente del CADTM-Bélgica (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo). Último libro publicado: Banque du Sud et nouvelle crise internationale, CADTM/Syllepse, 2008.
GRACIAS HECTOR POR TU APORTE
Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas, Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.
miércoles, 3 de febrero de 2010
lunes, 1 de febrero de 2010
Reflexiones sobre Haití
Clara Scherer
22-Ene-2010
La discriminación, que hace de la ignorancia una estrategia, no deja de buscar formas de silenciar argumentos de libertad.
En ocasiones, algunas metáforas de la literatura resuenan de manera sorprendente en la realidad: “El golpe estruendoso de la aurora ha comenzado a estremecer a la fría y brumosa ciudad” (Nabokov). No fue la aurora, sino la tarde, y no sólo la estremeció, sino que la derribó. Y nos dejó desnudos frente a las inclemencias de la historia. África duele trágicamente, en todo aquel “Nuevo Mundo”, en todos los rincones de la actual América. Desde Nueva Orleáns, pasando por la costa oaxaqueña, Brasil, y cruzando hasta Haití. El tránsito de la población negra por la mar océana continúa surcando los tiempos con el sufrimiento de los hombres y las mujeres
Clara Scherer
22-Ene-2010
La discriminación, que hace de la ignorancia una estrategia, no deja de buscar formas de silenciar argumentos de libertad.
En ocasiones, algunas metáforas de la literatura resuenan de manera sorprendente en la realidad: “El golpe estruendoso de la aurora ha comenzado a estremecer a la fría y brumosa ciudad” (Nabokov). No fue la aurora, sino la tarde, y no sólo la estremeció, sino que la derribó. Y nos dejó desnudos frente a las inclemencias de la historia. África duele trágicamente, en todo aquel “Nuevo Mundo”, en todos los rincones de la actual América. Desde Nueva Orleáns, pasando por la costa oaxaqueña, Brasil, y cruzando hasta Haití. El tránsito de la población negra por la mar océana continúa surcando los tiempos con el sufrimiento de los hombres y las mujeres
Escuchar la música, el jazz, el soul, el blues, es tener en los oídos la tristeza de los seres sometidos a una voluntad ajena. La discriminación, que hace de la ignorancia una estrategia a pesar de que nos golpea en el centro de nuestra arrogancia, no deja de buscar formas de silenciar argumentos de libertad. Ejercicio de reflexión y resistencia que muestra la igualdad de los seres humanos ante la injusticia. Búsqueda de la razón compartida vencida por las pasiones.
¿Cómo mirar la desgracia más allá de lo inmediato? Importante hacerlo mirando al mismo tiempo, hacia el pasado y hacia el porvenir. No repetir soluciones viciadas por los prejuicios ni por la indispensable y sesgada transmisión de los medios ni sólo por la urgencia de remediar el dolor, sino alcanzar la voz de cada ser y resolver, juntos, la mejor manera de caminar, sirviendo de apoyo y no decidiendo su futuro con la batuta de director. Tener claridad, en medio de la polvareda, de las necesidades diferenciadas de las mujeres, a las que muchas organizaciones civiles han tendido, no sólo la mano, sino también, el oído; de los niños y las niñas, a las que el Unicef ya está intentando proteger y continúa acompañando el llanto por las pérdidas, con la impostergable labor de garantizarles el acceso a sus derechos; calmando la angustia de las ancianas por sus muertos y ofreciéndoles el tiempo y el espacio para recordar su vida; además de muchas personas que dan consuelo a los enfermos
¿Cómo mirar la desgracia más allá de lo inmediato? Importante hacerlo mirando al mismo tiempo, hacia el pasado y hacia el porvenir. No repetir soluciones viciadas por los prejuicios ni por la indispensable y sesgada transmisión de los medios ni sólo por la urgencia de remediar el dolor, sino alcanzar la voz de cada ser y resolver, juntos, la mejor manera de caminar, sirviendo de apoyo y no decidiendo su futuro con la batuta de director. Tener claridad, en medio de la polvareda, de las necesidades diferenciadas de las mujeres, a las que muchas organizaciones civiles han tendido, no sólo la mano, sino también, el oído; de los niños y las niñas, a las que el Unicef ya está intentando proteger y continúa acompañando el llanto por las pérdidas, con la impostergable labor de garantizarles el acceso a sus derechos; calmando la angustia de las ancianas por sus muertos y ofreciéndoles el tiempo y el espacio para recordar su vida; además de muchas personas que dan consuelo a los enfermos
El momento para la ayuda humanitaria puede alargarse por la devastación, pero lo que no debe esperar ni un minuto más es la solidaridad de las grandes transnacionales, no con donativos, sino con proyectos que generen empleo, restituyan la riqueza a la tierra y recuperen las viviendas de manera digna. Las empresas farmacéuticas, beneficiadas ampliamente en esta época, ya deben estar trabajando, lo mismo que las grandes compañías productoras y distribuidoras de alimentos, las cadenas hospitalarias, los almacenes. Ésas, las que a la larga han sido las que han acumulado tanto el conocimiento como los recursos para el desarrollo, ¿ya tienen estrategias, programas, ideas para acudir en auxilio de Haití?
Y, nuevamente, que Barak Obama sea el presidente de EU renueva la confianza en que las acciones serán muy diferentes de las que acometió Bush con respecto a la devastación de Nueva Orleáns. Dicen que “En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente”.
*Licenciada en pedagogía y especialista en estudios de género
claschca@prodigy.net.mx
Y, nuevamente, que Barak Obama sea el presidente de EU renueva la confianza en que las acciones serán muy diferentes de las que acometió Bush con respecto a la devastación de Nueva Orleáns. Dicen que “En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente”.
*Licenciada en pedagogía y especialista en estudios de género
claschca@prodigy.net.mx
Jacques Viau Renaud
Poeta de una Isla y dos pueblos, nació en Haití en 1942 – 1965, siendo muy pequeño sus padres se trasladaron a vivir a Santo Domingo, República Dominicana.
Autor de un solo libro “ Permanencia del llanto”, publicado después de su muerte por el Frente Cultural de la Insurrección patriótica de abril 1965.
Es admirable saber como un joven con a penas 22 años , en esa brevedad de tiempo, pudo lograr toda la profundidad de conciencia de sus pueblos, toda la historia lastimada que le embargó y a la vez ese desarrollo ético, creativo y revolucionario. La profundidad de su texto, de sus expresiones singularmente estremecidas están cimentadas en el marco del legado cultural, poético, político de un pueblo en su lucha por ser, por no dejar de ser.
La Poesía Coreada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo ( UASD), bajo la dirección de José Fco. Jimenez realizó un montaje como forma de rendir un nuevo y merecido homenaje al poeta combatiente Jacques viau Renaud. Tomó su libro “ Permanencia del llanto” y realiza un montaje escénico con sus textos, tejidos de la forma peculiar que les presentamos, del poema 1 al 19 se invierten, se entrecruzan y se organizan y forman un todo para la escena.
Jacques te brindamos este laurel de la inmortalidad que tu mismo fuiste tejiendo con tus versos.
PERMANENCIA DEL LLANTO
Aun transcurren los días sin que el hombre pueda contra el llanto.
Se entrecruzan palabras batidas por el viento
y el amor padece el exilio del hombre.
Los hijos mas jóvenes se lanzaron en pos de la pureza.
Los padres temieron por el pan de cada día,
han aprendido a permanecer en la abstinencia.
Ya no comprenden que la primavera es posible.
Hemos ido acumulando corazones en nuestro corazón
palabras en nuestra voz quebrada por azodones
hemos dejado huellas por todos los caminos
y algunos de nosotros ya no estamos.
Hemos ido de manos con las sombras.
Nuestro andar es un grito estacionado
por cada paso, un día que transcurre
por cada palabra, mil palabras que vocifera la prole.
Que será de nosotros después de esta larga travesía ?
En que preciso momento se separó la vida de nosotros,
en que lugar, en que recodo del camino ?
En cual de nuestras travesias se detuvo el amor para decirnos adiós?
Nada ha sido tan duro como permanecer de rodillas.
Nada ha dolido tanto a nuestro corazón
como colgar de nuestros labios la palabra de amargura.
Porque anduvimos este trecho desprovistos de abrigo?
En cual de nuestras manos se detuvo el viento para romper
nuestras venas y saborear nuestra sangre.
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo
basta con apretar un botón y se disuelve
como montaña de sal bajo la lluvia.
Ni es necesario arguir que despreciabas el amo
basta con proclamar ceñuda la frente
que comprometía la existencia de veinte siglos.
Veinte siglos, dos mil años de combatida pureza
dos mil años de sonrisas clandestinas,
dos mil años de hartura para los príncipes.
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo
la noche, los rincones, no nada de eso sirve ya,
plazoletas y anchas calles se prestan bulliciosas.
No cuenta el asesino con los pacientes, no cuenta el príncipe con los sumisos
todos han olvidado que el hombre es aun capaz de cólera.
Hemos padecido y habremos de padecer nuevamente,
todos los sabemos,y sabemos también que la sonrisa no es nuestra,
que nunca ha estado en nuestros labios, en nuestras manos.
Hay algún camino que conduzca a la alegría?
Hay alguna ruta desconocida?
No
Todas han sido halladas por el hombre todas conducen a la alegría.
Tengo miedo
tanto y tanto golpeado
tanto y tanto derrumbado,
hace tiempo que dura esta marcha, esta búsqueda incontrolable.
Las madres sintieron el temor por los hijos
la diestra armada esgrimió su estandarte.
Unánime, el corazón del mundo se levantaba
unánime, el llanto golpeaba las gargantas,
los hombres marchaban al encuentro con la vida.
No ha sido posible contener el llanto,
aun permanece la bestia en el trono
aun se quiebran las rodillas bajo el sol
y la prole no adivina que la moda es suya.
Callamos
nos doblegamos
y un rumor de patria que se quiebra,
de espaldas combatidas
de embra que se corrompe
nos golpea
todo ha sido falseado por los hombres de odio abundante
todo ha sido traducido en llanto.
Que ha sido del hombre?
Que ha sido de la vida en esta tierra?
Nada ha permanecido tanto como el llanto
Que ha sido del hombre?
Que ha sido de su morada y de su prole?
Unánime el corazón del mundo se levantaba,
tocaba las cimas.
La diestra armada esgrimía su estandarte ,
esgrime,
golpeaba,
golpea,
la vida se precipita.
Que los hambrientos comprendan que la vida les pertenece
que el callado plañidor de las calles
edifique con lo que nunca sus manos han tocado,
que el viento socave el armazón del llanto.
Es preciso que el silencio deje de secundar nuestra voz
que las sombras depongan su hostil armadura ante la vida.
Milenarias voces fatigadas levantaban un clamor
toda la genealogía de la tristeza combatía por la pureza
muchos antes que nosotros empujaron la barca
otros después de nosotros continuaran empujándola.
No hemos sido los primeros,
no seremos los últimos ciertamente,
pero somos lo que del hombre no ha cesado de ser.
Los niños apretujaban su inabordable tristeza,
sus rostros domeñaban los corceles,
mas la maquina arremetía
como reconquistar la vida para el hombre?
Toda la adolescencia de la tierra concurría al
encuentro con la vida.
Y un olor a pureza machacada abundaba en el viento.
No habido tregua, toda la prole acaricio la sangre
en los rostros amigos que apetecían la vida.
Nada ha dolido tanto como el llanto,
hemos sido testigos del esfuerzo de unos brazos
del hombre que mordiera el pavimento gritando la
palabra redentora.
El hombre no ha nacido para morder el polvo,
ni para silenciar la palabra
no ha nacido para contemplar el llanto,
sino para hacerlo grito,
arma que rompa los muros del dolor
difundido.
Habrá que buscar fabricantes de la muerte,
habrá que golpear aunque sea sin manos.
Gritar aunque sea sin voz contra los que difunden el llanto
y guardan la sonrisa.
El hombre no ha podido reír, le ha tocado tan solo morder el polvo.
Mirad el corazón del hombre, es un puñado de sangre bajo el cielo
mirad el corazón del hombre, es una estrella postrada
sobre su propia sombra.
Miradlo, es una lágrima que corre sobre railes enmohecidos
mirad el corazón del hombre, es nudo de ira atrapado por la sangre.
Hombre, he aquí tu rostro
Mujer, he aquí tu carne
Joven corajudo, he aquí tu tumba recién cavada.
Oh, pobre muchacho, no dejaste tu semen frutecido en la tierra:
no te dieron tiempo, pero no importa ...
Yo me declaro tu hijo y en tu nombre elevaré mi voz
porque en mi nombre sellaron tus labios.
Dulce la tierra que protege la disgregada muchedumbre
de celulas que tu animaste y por sendero marcado por
los globulos edifica pesados silenciospara los que aun peramanecen.
Ahora no se donde encontrarte, si en la luminosa trayectoria
de las lunas dormidas o ern la impenetrable dureza de las sombras.
Quizas hayas deajado recuerdo hecho piedra donde puedan mis
manos de tiempo en tiempo acariciarte el rostro anochecido.
Porque hubo llanto en tu vida?
Tus ojos y carne chorreaban lagrimones como para ahogar
muchedumbre, como para lavar al mundo
Cada lagrima tuya abria nichos en la tierra, soles terrenales
fragmentaban voces de recobrada dulzura.
Escuchad, amigo lo que mi corazon proclama en silencio,
que recopila recuerdos y anuda miles de voces ?
Escuchad este clamor hombre de testa sombria
donde crecen flores y plantas oscuras, donde la savia
reconstruye la trayectoria de la sangre.
Escuchad amigo mio, de esta permanencia de luces y sombras,
de combates que nunca se deciden, de ideas y retornos
de este lento trascurso de sollozos del recobrado clamor de
los hombres, todos reclamados para discutir tu palabra,
levantar osamentas y cavar fosas para nuestros muertos grandes?
Escucha, debes escuchar, es tuyuo este silencio que subleva ruidos,
que adormece desde nuestra manos naciendo.
Tuyo estos corazones que albergan la herencia,
tuya esta permanencia del coraje,tuyo todos estos brazos y
piernas y bocas y ojos que quieren multiplicarte, que quieren reconstruirte,
recobrarte con lagrimas y palabras y quejidos .
Escucha, debes escuchar desde tu momento de enmudecido
pregonero inalterable, presencia de las sombras.
Escucha lo que de ti guardaron ecos, lo que de nosotros no pudiste llevarte.
No volveras, no, no volveras
No retorna el viento con las palabras pronunciadas, esta mudado,
mudado de belleza, mudado de tristeza, en definitiva permanencia
de los siglos establecidos.
Quien predijo que los hijos de la tierra rencor anidarian en el corazon ?
Quien supuso la existencia del moho cunando fuimos congregados
para hablar del amor?
Quien predijo, pero quien, el nacimiento de estos hombres
a la pura permanencia en pleno dia, ante todos nosotros que ahora
sollozamos, ante todo nosotros que ahora nos interrogamos ?
Escucha, debes escuchar,amigo, hermano, camarada de la dura
jornada , es tuyo este clamor de hombres mudos gesticulando,
de mujeres vendadas difundiendo ternuras, de lamparas sin gas
parcelando la luz.
Aqui hace tiempo la vida viene mutilandose
se escuda en las cunas
padece en los hospitales
Y se va repitiendo. Se marcha. Retorna. Avanza .
Prostitutas hermosas como caracoles abundan en la calles.
Vagos que acechan el paso de la pureza.
En los palacios, en las asambleas, corazones muertos
proclaman la necesidad del silencio.
Nada habremos de aprender de los lictores que enmudecen.
Nada arrancaremos a los hombres de frac
que no sean rosas muertas.
Como lenvantar los muertos en una insurreccion de sombras
en contra de la muerte?
Como edificar la vida en estas latitudes del odio?
Se dilata la urbe y la alegria se contrae.
La ciudad esta desnuda , desnuda de palabras,
desnuda de hombres con vigor en la venas.
Abundan cazadoras nocturnas y vagos sin ley mi palabra.
Ah! y niños que deambulan asombrados
cabecitas despeinadas aprendiendo la noche,
preguntando a los ancianos el nombre de las constealaciones,
miradas dulce como de estanque,
sin larvas ni musgo,sin naufragios.
Todo esto por las calles.
La vida, el cieno, la pureza.
Entonces ...que nadie alegue ignorancia.
El hombre estuvo a nuestro lado con su grito a cuestas.
Los que no vieron que padezcan por no haber visto.
Los que no escucharon que padezcan por no haber escuchado.
Los que no han padecido que padezcan por no haber padecido.
Adviene el tiempo de la siembra, es preciso limpiar
la tierra de la cizaña.
Hablo del abastimiento que se cumple en nosotros,
de lo que no ha sido por culpa de nuestro silencio, de lo que
ha muerto porque nuestro corazon no quiso emprender la marcha.
Hablo ahora para todos del agobio que se cumple en el abatimiento
de la luz en la morada del hombre.
Nos encerramos en nuestra anatomia, tapamos nuestros poros
para que ni el aire saboreara el poco de luz heredado.
Hemos pagado caro nuestro miedo de morir.
Hemos pagado caro nuestro derecho de estar solos,
a o sentir y a no ver, a no escuchar siquiera.
Hoy cuando en nosotros se cumple la quebradura del canto
aprendemos lo que cuesta abandonar al hombre.
No supimos ser comensales del fuego y hemos sido
comensales del llanto.
Hemos pagado caro nuestro orgullo
ya no son mas que sombra y polvo los que establecieron
la posibilidad del canto.
Hemos pagado caro nuero miedo de morir.
Ganamos una muerte mas dura que la tumba.
Crecemos abatiendo corazones y a medida que
nos alejamos de los lugares comunes,
crece la herida que heredamos de nuestros padres
y de aquellos que no fueron nuestro padre.
Ahora debemos levantar la lumbre con nuestras manos
hechas para quemarse, derrumbar las alambradas hechas para
dividirnos y devolver al niño su palabra de niño, su juguets de niño :
Nada de acorazados infantiles, ni de espaldas reducidas.
Flores para su frente y colorespara burlar el sol y cantos y sonrisas
para que las difundan, para que disminuya la fatiga del padre,
para que contenga la lagrima de la madre que hila.
Nada poseemos y sin embargo podemos modelar.
Hombres, vuestras manos tiznadas de negro carbon humanizado,
golpea la dureza del tiempo trascurrido.
Hombre hay rumor de quebradura en los huesos,
polvo naciendo en nuestro cuerpo,
de nuestro cuerpo como de sumergida sal.
Hombres dejad vuestros nombres en el libro del llanto
derribad las piramides levantadas con sangre,
negad con las manos tiznadas, con la palabra conbatida
antes de que el polvo se desprenda del corazon.
El viento apaga las ascuas de nuetro cuerpo,
revienta nuestros labios,
arranca nuetro pelo hebra tras hebra, y las va juntando,
y las va atando hasta hilvanar una larga palabra
que entumece los oidos.
Aun hay tiempo de decir la palabra ...
Hombre apresurate
asume la herencia sin temor, levantate.
Di la palalabra, hazte ciudadano del mundo,
asume su dolor, su llanto, sé sufragante de su estatura,
aun hay tiempo, di la palabra : Que los hambrientos comprendan que la vida les pertenece.
Que el callado plañidor de las calles edifique con lo que nunca sus manos han tocado.
Que el viento socave el armazon del llanto.
Poeta de una Isla y dos pueblos, nació en Haití en 1942 – 1965, siendo muy pequeño sus padres se trasladaron a vivir a Santo Domingo, República Dominicana.
Autor de un solo libro “ Permanencia del llanto”, publicado después de su muerte por el Frente Cultural de la Insurrección patriótica de abril 1965.
Es admirable saber como un joven con a penas 22 años , en esa brevedad de tiempo, pudo lograr toda la profundidad de conciencia de sus pueblos, toda la historia lastimada que le embargó y a la vez ese desarrollo ético, creativo y revolucionario. La profundidad de su texto, de sus expresiones singularmente estremecidas están cimentadas en el marco del legado cultural, poético, político de un pueblo en su lucha por ser, por no dejar de ser.
La Poesía Coreada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo ( UASD), bajo la dirección de José Fco. Jimenez realizó un montaje como forma de rendir un nuevo y merecido homenaje al poeta combatiente Jacques viau Renaud. Tomó su libro “ Permanencia del llanto” y realiza un montaje escénico con sus textos, tejidos de la forma peculiar que les presentamos, del poema 1 al 19 se invierten, se entrecruzan y se organizan y forman un todo para la escena.
Jacques te brindamos este laurel de la inmortalidad que tu mismo fuiste tejiendo con tus versos.
PERMANENCIA DEL LLANTO
Aun transcurren los días sin que el hombre pueda contra el llanto.
Se entrecruzan palabras batidas por el viento
y el amor padece el exilio del hombre.
Los hijos mas jóvenes se lanzaron en pos de la pureza.
Los padres temieron por el pan de cada día,
han aprendido a permanecer en la abstinencia.
Ya no comprenden que la primavera es posible.
Hemos ido acumulando corazones en nuestro corazón
palabras en nuestra voz quebrada por azodones
hemos dejado huellas por todos los caminos
y algunos de nosotros ya no estamos.
Hemos ido de manos con las sombras.
Nuestro andar es un grito estacionado
por cada paso, un día que transcurre
por cada palabra, mil palabras que vocifera la prole.
Que será de nosotros después de esta larga travesía ?
En que preciso momento se separó la vida de nosotros,
en que lugar, en que recodo del camino ?
En cual de nuestras travesias se detuvo el amor para decirnos adiós?
Nada ha sido tan duro como permanecer de rodillas.
Nada ha dolido tanto a nuestro corazón
como colgar de nuestros labios la palabra de amargura.
Porque anduvimos este trecho desprovistos de abrigo?
En cual de nuestras manos se detuvo el viento para romper
nuestras venas y saborear nuestra sangre.
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo
basta con apretar un botón y se disuelve
como montaña de sal bajo la lluvia.
Ni es necesario arguir que despreciabas el amo
basta con proclamar ceñuda la frente
que comprometía la existencia de veinte siglos.
Veinte siglos, dos mil años de combatida pureza
dos mil años de sonrisas clandestinas,
dos mil años de hartura para los príncipes.
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo
la noche, los rincones, no nada de eso sirve ya,
plazoletas y anchas calles se prestan bulliciosas.
No cuenta el asesino con los pacientes, no cuenta el príncipe con los sumisos
todos han olvidado que el hombre es aun capaz de cólera.
Hemos padecido y habremos de padecer nuevamente,
todos los sabemos,y sabemos también que la sonrisa no es nuestra,
que nunca ha estado en nuestros labios, en nuestras manos.
Hay algún camino que conduzca a la alegría?
Hay alguna ruta desconocida?
No
Todas han sido halladas por el hombre todas conducen a la alegría.
Tengo miedo
tanto y tanto golpeado
tanto y tanto derrumbado,
hace tiempo que dura esta marcha, esta búsqueda incontrolable.
Las madres sintieron el temor por los hijos
la diestra armada esgrimió su estandarte.
Unánime, el corazón del mundo se levantaba
unánime, el llanto golpeaba las gargantas,
los hombres marchaban al encuentro con la vida.
No ha sido posible contener el llanto,
aun permanece la bestia en el trono
aun se quiebran las rodillas bajo el sol
y la prole no adivina que la moda es suya.
Callamos
nos doblegamos
y un rumor de patria que se quiebra,
de espaldas combatidas
de embra que se corrompe
nos golpea
todo ha sido falseado por los hombres de odio abundante
todo ha sido traducido en llanto.
Que ha sido del hombre?
Que ha sido de la vida en esta tierra?
Nada ha permanecido tanto como el llanto
Que ha sido del hombre?
Que ha sido de su morada y de su prole?
Unánime el corazón del mundo se levantaba,
tocaba las cimas.
La diestra armada esgrimía su estandarte ,
esgrime,
golpeaba,
golpea,
la vida se precipita.
Que los hambrientos comprendan que la vida les pertenece
que el callado plañidor de las calles
edifique con lo que nunca sus manos han tocado,
que el viento socave el armazón del llanto.
Es preciso que el silencio deje de secundar nuestra voz
que las sombras depongan su hostil armadura ante la vida.
Milenarias voces fatigadas levantaban un clamor
toda la genealogía de la tristeza combatía por la pureza
muchos antes que nosotros empujaron la barca
otros después de nosotros continuaran empujándola.
No hemos sido los primeros,
no seremos los últimos ciertamente,
pero somos lo que del hombre no ha cesado de ser.
Los niños apretujaban su inabordable tristeza,
sus rostros domeñaban los corceles,
mas la maquina arremetía
como reconquistar la vida para el hombre?
Toda la adolescencia de la tierra concurría al
encuentro con la vida.
Y un olor a pureza machacada abundaba en el viento.
No habido tregua, toda la prole acaricio la sangre
en los rostros amigos que apetecían la vida.
Nada ha dolido tanto como el llanto,
hemos sido testigos del esfuerzo de unos brazos
del hombre que mordiera el pavimento gritando la
palabra redentora.
El hombre no ha nacido para morder el polvo,
ni para silenciar la palabra
no ha nacido para contemplar el llanto,
sino para hacerlo grito,
arma que rompa los muros del dolor
difundido.
Habrá que buscar fabricantes de la muerte,
habrá que golpear aunque sea sin manos.
Gritar aunque sea sin voz contra los que difunden el llanto
y guardan la sonrisa.
El hombre no ha podido reír, le ha tocado tan solo morder el polvo.
Mirad el corazón del hombre, es un puñado de sangre bajo el cielo
mirad el corazón del hombre, es una estrella postrada
sobre su propia sombra.
Miradlo, es una lágrima que corre sobre railes enmohecidos
mirad el corazón del hombre, es nudo de ira atrapado por la sangre.
Hombre, he aquí tu rostro
Mujer, he aquí tu carne
Joven corajudo, he aquí tu tumba recién cavada.
Oh, pobre muchacho, no dejaste tu semen frutecido en la tierra:
no te dieron tiempo, pero no importa ...
Yo me declaro tu hijo y en tu nombre elevaré mi voz
porque en mi nombre sellaron tus labios.
Dulce la tierra que protege la disgregada muchedumbre
de celulas que tu animaste y por sendero marcado por
los globulos edifica pesados silenciospara los que aun peramanecen.
Ahora no se donde encontrarte, si en la luminosa trayectoria
de las lunas dormidas o ern la impenetrable dureza de las sombras.
Quizas hayas deajado recuerdo hecho piedra donde puedan mis
manos de tiempo en tiempo acariciarte el rostro anochecido.
Porque hubo llanto en tu vida?
Tus ojos y carne chorreaban lagrimones como para ahogar
muchedumbre, como para lavar al mundo
Cada lagrima tuya abria nichos en la tierra, soles terrenales
fragmentaban voces de recobrada dulzura.
Escuchad, amigo lo que mi corazon proclama en silencio,
que recopila recuerdos y anuda miles de voces ?
Escuchad este clamor hombre de testa sombria
donde crecen flores y plantas oscuras, donde la savia
reconstruye la trayectoria de la sangre.
Escuchad amigo mio, de esta permanencia de luces y sombras,
de combates que nunca se deciden, de ideas y retornos
de este lento trascurso de sollozos del recobrado clamor de
los hombres, todos reclamados para discutir tu palabra,
levantar osamentas y cavar fosas para nuestros muertos grandes?
Escucha, debes escuchar, es tuyuo este silencio que subleva ruidos,
que adormece desde nuestra manos naciendo.
Tuyo estos corazones que albergan la herencia,
tuya esta permanencia del coraje,tuyo todos estos brazos y
piernas y bocas y ojos que quieren multiplicarte, que quieren reconstruirte,
recobrarte con lagrimas y palabras y quejidos .
Escucha, debes escuchar desde tu momento de enmudecido
pregonero inalterable, presencia de las sombras.
Escucha lo que de ti guardaron ecos, lo que de nosotros no pudiste llevarte.
No volveras, no, no volveras
No retorna el viento con las palabras pronunciadas, esta mudado,
mudado de belleza, mudado de tristeza, en definitiva permanencia
de los siglos establecidos.
Quien predijo que los hijos de la tierra rencor anidarian en el corazon ?
Quien supuso la existencia del moho cunando fuimos congregados
para hablar del amor?
Quien predijo, pero quien, el nacimiento de estos hombres
a la pura permanencia en pleno dia, ante todos nosotros que ahora
sollozamos, ante todo nosotros que ahora nos interrogamos ?
Escucha, debes escuchar,amigo, hermano, camarada de la dura
jornada , es tuyo este clamor de hombres mudos gesticulando,
de mujeres vendadas difundiendo ternuras, de lamparas sin gas
parcelando la luz.
Aqui hace tiempo la vida viene mutilandose
se escuda en las cunas
padece en los hospitales
Y se va repitiendo. Se marcha. Retorna. Avanza .
Prostitutas hermosas como caracoles abundan en la calles.
Vagos que acechan el paso de la pureza.
En los palacios, en las asambleas, corazones muertos
proclaman la necesidad del silencio.
Nada habremos de aprender de los lictores que enmudecen.
Nada arrancaremos a los hombres de frac
que no sean rosas muertas.
Como lenvantar los muertos en una insurreccion de sombras
en contra de la muerte?
Como edificar la vida en estas latitudes del odio?
Se dilata la urbe y la alegria se contrae.
La ciudad esta desnuda , desnuda de palabras,
desnuda de hombres con vigor en la venas.
Abundan cazadoras nocturnas y vagos sin ley mi palabra.
Ah! y niños que deambulan asombrados
cabecitas despeinadas aprendiendo la noche,
preguntando a los ancianos el nombre de las constealaciones,
miradas dulce como de estanque,
sin larvas ni musgo,sin naufragios.
Todo esto por las calles.
La vida, el cieno, la pureza.
Entonces ...que nadie alegue ignorancia.
El hombre estuvo a nuestro lado con su grito a cuestas.
Los que no vieron que padezcan por no haber visto.
Los que no escucharon que padezcan por no haber escuchado.
Los que no han padecido que padezcan por no haber padecido.
Adviene el tiempo de la siembra, es preciso limpiar
la tierra de la cizaña.
Hablo del abastimiento que se cumple en nosotros,
de lo que no ha sido por culpa de nuestro silencio, de lo que
ha muerto porque nuestro corazon no quiso emprender la marcha.
Hablo ahora para todos del agobio que se cumple en el abatimiento
de la luz en la morada del hombre.
Nos encerramos en nuestra anatomia, tapamos nuestros poros
para que ni el aire saboreara el poco de luz heredado.
Hemos pagado caro nuestro miedo de morir.
Hemos pagado caro nuestro derecho de estar solos,
a o sentir y a no ver, a no escuchar siquiera.
Hoy cuando en nosotros se cumple la quebradura del canto
aprendemos lo que cuesta abandonar al hombre.
No supimos ser comensales del fuego y hemos sido
comensales del llanto.
Hemos pagado caro nuestro orgullo
ya no son mas que sombra y polvo los que establecieron
la posibilidad del canto.
Hemos pagado caro nuero miedo de morir.
Ganamos una muerte mas dura que la tumba.
Crecemos abatiendo corazones y a medida que
nos alejamos de los lugares comunes,
crece la herida que heredamos de nuestros padres
y de aquellos que no fueron nuestro padre.
Ahora debemos levantar la lumbre con nuestras manos
hechas para quemarse, derrumbar las alambradas hechas para
dividirnos y devolver al niño su palabra de niño, su juguets de niño :
Nada de acorazados infantiles, ni de espaldas reducidas.
Flores para su frente y colorespara burlar el sol y cantos y sonrisas
para que las difundan, para que disminuya la fatiga del padre,
para que contenga la lagrima de la madre que hila.
Nada poseemos y sin embargo podemos modelar.
Hombres, vuestras manos tiznadas de negro carbon humanizado,
golpea la dureza del tiempo trascurrido.
Hombre hay rumor de quebradura en los huesos,
polvo naciendo en nuestro cuerpo,
de nuestro cuerpo como de sumergida sal.
Hombres dejad vuestros nombres en el libro del llanto
derribad las piramides levantadas con sangre,
negad con las manos tiznadas, con la palabra conbatida
antes de que el polvo se desprenda del corazon.
El viento apaga las ascuas de nuetro cuerpo,
revienta nuestros labios,
arranca nuetro pelo hebra tras hebra, y las va juntando,
y las va atando hasta hilvanar una larga palabra
que entumece los oidos.
Aun hay tiempo de decir la palabra ...
Hombre apresurate
asume la herencia sin temor, levantate.
Di la palalabra, hazte ciudadano del mundo,
asume su dolor, su llanto, sé sufragante de su estatura,
aun hay tiempo, di la palabra : Que los hambrientos comprendan que la vida les pertenece.
Que el callado plañidor de las calles edifique con lo que nunca sus manos han tocado.
Que el viento socave el armazon del llanto.
sábado, 30 de enero de 2010
Jacques Viaud Renaud
NADA PERMANECE TANTO COMO EL LLANTO
I
¿En qué preciso momento se separo la vida de nosotros,
en qué lugar,
en qué recodo del camino?
¿En cuál de nuestras travesías se detuvo el amor
para decimos adiós?
Nada ha sido tan duro como permanecer de rodillas.
Nada ha dolido tanto a nuestro corazón
como colgar de nuestros labios la palabra amargura.
¿Por qué anduvimos este trecho desprovistos de abrigo?
¿En cuál de nuestras manos se detuvo el viento
para romper nuestras venas
y saborear nuestra sangre?
Caminar... ¿Hacia dónde?
¿Con qué motivo?
Andar con el corazón atado,
llagadas las espaldas donde la noche se acumula,
¿para qué?, ¿hacia dónde?,
¿Qué ha sido de nosotros?
Hemos recorrido largos caminos.
Hemos sembrado nuestra angustia
en el lugar más profundo de nuestro corazón.
¡Nos duele la misericordia de algunos hombres!
Conquistar nuevos continentes, ¿quién lo pretende?
Amar nuevos rostros, ¿quién lo desea?
Todo ha sido arrastrado por las rigolas.
No supimos dialogar con el viento y partir,
sentarnos sobre los árboles intuyendo próxima la partida.
Nos depositamos sobre nuestra sangre
sin acordamos de que en otros corazones el mismo líquido ardía
o se derramaba combatido y combatiendo.
¿Qué silencios nos quedan por recorrer?
¿Qué senderos aguardan nuestro paso?
Cualquier camino nos inspira la misma angustia,
el mismo temor por la vida.
Nos mutilamos al recogemos en nosotros,
nos hicimos menos humanidad.
Y ahora,
solos,
combatidos,
comprendemos que el hombre que somos
es porque otros han sido.
II
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo.
Basta con apretar un botón
y se disuelve como montaña de sal bajo la lluvia.
Ni es necesario argüir que desprecia al amo.
Basta con proclamar -ceñuda la frente-
que comprometía la existencia de veinte siglos.
Veinte siglos,
dos mil años de combatida pureza,
dos mil años de sonrisas clandestinas,
dos mil años de hartura para los príncipes.
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo.
La noche,
los rincones,
no,
nada de eso sirve ya.
Plazoletas y anchas calles se prestan bulliciosas.
No cuenta el asesinato con los pacientes,
No cuenta el príncipe con los sumisos.
Todos han olvidado que el hombre es aún capaz de cólera.
Las llamas se extinguen sin haber consumido el odio.
El día irredento ha postergado la resurrección del hombre.
Y los otros,
Aquellos que presencian la matanza sentenciando:
"Locos, habeis tocado a la puerta de la muerte
y ella se quedó en vosotros!"
Esos
Solo saben predecir la muerte,
No han aprendido a combatirla.
No han aprendido a cobijar la tierra en el corazón
Ni a ganar la patria para el hombre.
Y el sumido, ¿qué hace?
¿Dónde deposita su silencio?
¿En qué lugar del corazón teje la venganza?
Nadie lo sabe.
Todos le han olvidado.
Se ha dictaminado que su morada sea la sombra,
que el pan deshabitado sea su alimento,
que el pico le prepare el lecho
y la pala le cubra el corazón.
¿Qué es el hombre combatido?
Nadie lo recuerda.
Lo visten los trapos.
Lo arrojaron en la parte trasera de la casa
y allí
con los residuos
un guiñapo se amontona.
Las llamas se extinguen.
Se arrinconan los hombres en una sola sombra,
en un solo silencio,
en un solo vocablo,
en un llanto solo
y cuando todo sea uno,
uno el llanto y el vocablo uno
no habrá paz sobre la tierra.
¿No habrá paz?
Y aquellos que dictaminaron el destino del hombre,
los que jamás contaron con los sumisos,
amasarán con sangre su propia podredumbre.
¡No habrá paz!
¡Llanto para quebrar el llanto,
muerte para matar la muerte!
I
¿En qué preciso momento se separo la vida de nosotros,
en qué lugar,
en qué recodo del camino?
¿En cuál de nuestras travesías se detuvo el amor
para decimos adiós?
Nada ha sido tan duro como permanecer de rodillas.
Nada ha dolido tanto a nuestro corazón
como colgar de nuestros labios la palabra amargura.
¿Por qué anduvimos este trecho desprovistos de abrigo?
¿En cuál de nuestras manos se detuvo el viento
para romper nuestras venas
y saborear nuestra sangre?
Caminar... ¿Hacia dónde?
¿Con qué motivo?
Andar con el corazón atado,
llagadas las espaldas donde la noche se acumula,
¿para qué?, ¿hacia dónde?,
¿Qué ha sido de nosotros?
Hemos recorrido largos caminos.
Hemos sembrado nuestra angustia
en el lugar más profundo de nuestro corazón.
¡Nos duele la misericordia de algunos hombres!
Conquistar nuevos continentes, ¿quién lo pretende?
Amar nuevos rostros, ¿quién lo desea?
Todo ha sido arrastrado por las rigolas.
No supimos dialogar con el viento y partir,
sentarnos sobre los árboles intuyendo próxima la partida.
Nos depositamos sobre nuestra sangre
sin acordamos de que en otros corazones el mismo líquido ardía
o se derramaba combatido y combatiendo.
¿Qué silencios nos quedan por recorrer?
¿Qué senderos aguardan nuestro paso?
Cualquier camino nos inspira la misma angustia,
el mismo temor por la vida.
Nos mutilamos al recogemos en nosotros,
nos hicimos menos humanidad.
Y ahora,
solos,
combatidos,
comprendemos que el hombre que somos
es porque otros han sido.
II
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo.
Basta con apretar un botón
y se disuelve como montaña de sal bajo la lluvia.
Ni es necesario argüir que desprecia al amo.
Basta con proclamar -ceñuda la frente-
que comprometía la existencia de veinte siglos.
Veinte siglos,
dos mil años de combatida pureza,
dos mil años de sonrisas clandestinas,
dos mil años de hartura para los príncipes.
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo.
La noche,
los rincones,
no,
nada de eso sirve ya.
Plazoletas y anchas calles se prestan bulliciosas.
No cuenta el asesinato con los pacientes,
No cuenta el príncipe con los sumisos.
Todos han olvidado que el hombre es aún capaz de cólera.
Las llamas se extinguen sin haber consumido el odio.
El día irredento ha postergado la resurrección del hombre.
Y los otros,
Aquellos que presencian la matanza sentenciando:
"Locos, habeis tocado a la puerta de la muerte
y ella se quedó en vosotros!"
Esos
Solo saben predecir la muerte,
No han aprendido a combatirla.
No han aprendido a cobijar la tierra en el corazón
Ni a ganar la patria para el hombre.
Y el sumido, ¿qué hace?
¿Dónde deposita su silencio?
¿En qué lugar del corazón teje la venganza?
Nadie lo sabe.
Todos le han olvidado.
Se ha dictaminado que su morada sea la sombra,
que el pan deshabitado sea su alimento,
que el pico le prepare el lecho
y la pala le cubra el corazón.
¿Qué es el hombre combatido?
Nadie lo recuerda.
Lo visten los trapos.
Lo arrojaron en la parte trasera de la casa
y allí
con los residuos
un guiñapo se amontona.
Las llamas se extinguen.
Se arrinconan los hombres en una sola sombra,
en un solo silencio,
en un solo vocablo,
en un llanto solo
y cuando todo sea uno,
uno el llanto y el vocablo uno
no habrá paz sobre la tierra.
¿No habrá paz?
Y aquellos que dictaminaron el destino del hombre,
los que jamás contaron con los sumisos,
amasarán con sangre su propia podredumbre.
¡No habrá paz!
¡Llanto para quebrar el llanto,
muerte para matar la muerte!
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