martes, 12 de octubre de 2010










El Miedo


El miedo global



Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.


Y los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.


Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.


Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados.


La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.


Los civiles tienen miedo a los militares. Los militares tienen miedo a la falta de armas.


Las armas tienen miedo a la falta de guerra.


Es el tiempo del miedo.


Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.


Miedo a los ladrones y miedo a la policía.


Miedo a la puerta sin cerradura.


Al tiempo sin relojes.


Al niño sin televisión.


Miedo a la noche sin pastillas para dormir y a la mañana sin pastillas para despertar.


Miedo a la soledad y miedo a la multitud.


Miedo a lo que fue.


Miedo a lo que será.


Miedo de morir.


Miedo de vivir.






El Diablo es extranjero



El culpómetro indica que el inmigrante viene a robarnos el empleo. Y el peligrosímetro lo señala con luz roja. Si el intruso, el venido de afuera, es joven y pobre y no es blanco, está condenado a primera vista por indigencia o inclinación al caos o portación de piel. Pero si no es joven ni pobre, ni oscuro, de todos modos merece la malvenida porque ha venido a trabajar el doble a cambio de la mitad.


El pánico a la pérdida del empleo es uno de los miedos más poderosos en estos tiempos del mundo gobernado por el miedo.


Y la verdad es que el inmigrante está siempre situado a primera mano, ahí no más, a la vista, a la hora de encontrar culpables del desempleo, de la inseguridad y de otras muchas temibles desgracias.


Antes Europa derramaba sobre el mundo, sobre el mundo entero: soldados, presos, campesinos muertos de hambre... que eran protagonistas de las aventuras coloniales y han pasado a la historia como mensajeros de Dios. Era la civilización lanzada al rescate de la barbarie.


Ahora el viaje ocurre al revés. Eso quiere ser la invasión de los invadidos. Los que llegan o intentan llegar desde el sur al norte son protagonistas de las desventuras coloniales que pasan a la historia como mensajeros del Diablo. Es la barbarie lanzada al asalto de la civilización.




Guerras mentidas



Las guerras se venden mintiendo, como se venden los autos. Son operaciónes de marketing y la opinión pública es el target.


En el año 1964, el presidente Lyndon Johnson, denunció que los Vietnamitas habían atacado dos buques de los Estdos Unidos en el Golfo de Tonkin. Y entonces el presidente Johnson invadió Vietnam.


Cuando ya la guerra había destripado a una gran multitud de vietnamitas, en su mayoría mujeres y niños, el ministro de defensa de Johnson, Robert Mac Namara, confesó que el ataque del Golfo de Tonkin nunca había existido.


Los muertos no resucitaron. Y en Marzo del año 2003, el presidente George Bush denunció que Irak estaba a punto de aniquilar el planeta con sus armas de destrucción masiva. Eran, según él, las armas más letales jamás inventadas.Y entonces el presidente invadió Irák, cuando ya la guerra había destripado una buena multitud de irakies, en su mayoría mujeres y niños. El propio presidente Bush confesó que las armas de destrucción masiva no habían existido, que esas armas más letales jamás inventadas habían sido inventadas por él.

Cuando, hace ya unos cuantos años, mi mamá me daba instrucciónes para vivir, entre otras cosas me aseguró que la mentira tenía patas cortas.


Pero la mentira tiene patas larguísimas, porque en las elecciónes siguientes el pueblo recompensó al presidente Bush reeligiéndolo.


Mujeres



San Juan Crisóstomo decía: "Cuando la primera mujer habló, provocó el pecado original" y San Ambrosio concluía: "Si a la mujer se le permite hablar de nuevo, volverá a traer la ruina al hombre".


La iglesia Católica, les prohíbe la palabra.


Los fundamentalistas musulmanes, les mutilan el sexo y les tapan la cara.


Los judíos muy ortodoxos empiezan el día agradeciendo: "Gracias Señor por no haberme hecho mujer".






Saben cocer.


Saben bordar.


Saben sufrir y cocinar.






Hijas obedientes.


Madres abnegadas.


Esposas resignadas.






Durante siglos o milenios ha sido así, aunque de su pasado sabemos poco.


Ecos de voces masculinas. Sombras de otros cuerpos.






Para elogiar a un procer se dice: "Detrás de todo gran hombre hubo una mujer", reduciendo a la mujer a la triste condición de respaldo de silla.




Puntos de vista 1




Si Eva hubiera escrito el génesis... ¿Cómo sería la primera noche de amor del género humano?. Eva hubiera puesto algunos puntos sobre las ies; quizá, digo yo, no sé, hubiera aclarado que ella no nació de ninguna costilla, que no conoció a ninguna serpiente, que no ofreció nunca ninguna manzana a nadie y que nadie le dijo que: "Parirás con dolor" y "Tu marido te dominará"... Y que todo eso, diría Eva, no son más que calumnias que Adán contó a la prensa.


Puntos de vista 2



Si las Santas, y no los santos, hubieran escrito los Evangelios... ¿Cómo sería la primera noche de la era cristiana?. Las Santas hubieran contado que estaban todos de muy buen humor; todos: la Virgen, el niño Jesús resplandeciente en su cuna de paja, el buey, el asno, los Reyes Magos recién venidos de Oriente y hasta la estrella que los había conducido a Belén... Todos, todos contentos, menos uno. San José, sombrío, murmuró: "Yo quería una nena".




Violeta



En los tristes años de la dictadura del general Pinochet, en Chile, el Régimen decidió cambiar los nombres de veinte poblaciónes de los suburbios más pobres de la ciudad de Santiago; y en el rebautizo, una de las poblaciónes, la población Violeta Parra, recibió el nombre de algún militar heróico, pero sus habitantes se negaron a llevarlo, se negaron a llamarse con otro nombre que no fuera su nombre; y en unánime Asamblea dijeron: "Somos Violeta Parra o nada". Y así riendieron homenaje, una vez más, a aquella campesina cantora, de voz gastadita, que en sus peleonas canciónes había sabido celebrar los misterios de su tierra y de su gente.


Violeta era, era pecante y picante, amiga del guitarreo y del converse y del enamore y por bailar y por payasear se le quemaban las empanadas... "Gracias a la vida..." cantó en su última canción y un revolcón de amor la arrojó a la muerte.




Los Nadies



En una esquina del semáforo rojo, alguien traga fuego, alguien lava parabrisas, alguien vende banderitas o muñecas que hacen pipí. Alguien lee el horóscopo dando gracias a los astros porque se ocupan de él. Alguien habla con el teléfono después de colgar el tubo. Alguien conversa con el televisor. Alguien riega flores de plástico. Alguien sube al ómnibus en la madrugada y el ómnibus sigue estando vacío.


Hoy voy a contarles a mi modo y manera algunas historias de "Los Nadies", que son muchos.



Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres...Que algún mágico día llueva la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte, pero ni en lloviznita cae la buena suerte, ni hoy, ni mañana, ni nunca. Por mucho que a los nadies les pique la mano izquierda o se levanten con el pié derecho o empiecen el año cambiando la escoba...Los nadies, los dueños de nada, los hijos de nadie, los ningunos, los ninguneados que no son aunque sean, que no hablan idiomas sino dialectos, que no profesan religiones sino supersticiones, que no hacen arte sino artesanía, que no tienen cultura sino a lo sumo folclore, que no son seres humanos sino recursos humanos, que no tienen nombre sino número, que no figuran en la historia universal sino en la crónica roja de la prensa local... Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.






Guerras calladas


No estalla como las bombas ni suena como los tiros, el hambre, que mata callando, mata a los callados. De ellos sabemos todo. Los expertos, los Obrólogos los estudian y nos ofrecen los datos actualizados: Qué no comen, en qué no trabajan, cuántos son, cuánto no pesan, cuánto no miden, qué no tienen, qué no piensan, qué no votan, en qué no creen... Solo nos falta saber, por qué los pobres son pobres. Ellos, los muertos de las guerras, los presos de las cárceles, los brazos disponibles, los brazos desechables, sin tierra, sin casa, sin camino...


¿Será que los pobres son pobres porque su hambre nos da de comer y su desnudez nos viste?


¿Qué sería de nosotros sin ellos?





La Pobreza


Las estadísticas dicen que son muchos los pobres del mundo.


Pero los pobres del mundo son muchos más de los que se dice que son.


La joven investigadora Catalina Álvarez Insúa, formuló un criterio muy útil para corregir los cálculos. Ella dijo: "Los pobres son los que tienen las puerta cerrada".


Cuando lo dijo, Catalina tenía tres años de edad.


La mejor edad para asomarse al mundo y ver.

lunes, 11 de octubre de 2010

Quién es mamá ?


-Mamá es esa señora que lleva en la cartera un pañuelo con mis mocos, un paquete de toallitas, un chupete y un pañal de emergencia.


-Mamá es ese cohete tan rápido que va por casa disparado y que está en todas partes al mismo tiempo


-Mamá es esa malabarista que pone lavarropas con la campera puesta mientras le abre la puerta al gato con la otra, sosteniendo el correo con el mentón y apartándome del tacho de basura con el pie.
-Mamá es esa maga que puede hacer desaparecer lágrimas con un beso -


-Mamá es esa campeona de atletismo capaz de llegar en décimas de segundo de 0 a 100 para evitar que me descuerne por las escaleras


-Mamá es esa heroína que vence siempre a mis pesadillas con una caricia
-Mamá es esa señora con el pelo de dos colores, que dice que en cuanto tenga otro huequito, sólo otro, va a la peluquería.


-Mamá es ese cuentacuentos que lee e inventa las historias más divertidas sólo para mí
-Mamá es esa cheff que es capaz de hacerme una cena riquísima con dos tonteras que quedaban en la heladera porque se le olvidó comprar, aunque se quede ella sin cena
-Mamá es ese médico que sabe con sólo mirarme si tengo fiebre, cuánta, y lo que tiene que hacer
-Mamá es esa economista capaz de ponerse la ropa de hace cientos de años para que yo vaya bien guapo.
-Mamá es esa cantante que todas las noches canta la canción más dulce mientras me acuna un ratito
-Mamá es esa payasa que hace que me muera de risa con solo mover la cara


-Mamá es esa sonámbula que puede levantarse dormida a las 4 de la mañana, mirar si me hice pis, darme jarabe para la tos, un poco de agua, taparme, todo a oscuras y sin despertarse
¿La ves? Es aquélla, la más linda, la que sonríe
Por favor envía esto a cinco mujeres fenomenales en el día de hoy, para celebrar el mes de la Historia de la Mujer. Si lo haces, algo bueno pasará: le subirá la moral a otra mujer.

miércoles, 6 de octubre de 2010

El DERECHO DE SOÑAR

de Eduardo Galeano



escritor uruguayo




Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.


Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura en los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron en 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.


Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies.


En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.

Los cocineros no creeerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.


El aire estárá limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.


La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.


El mundo ya no estará en guerra con los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.


Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los Estados Unidos de América.


Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.


El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.


En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés:


El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo".


El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.

La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".


Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.

LOS NADIES-

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pié derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.


Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada.


Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:


Que no son, aunque sean.


Que no hablan idiomas, sino dialectos.


Que no profesan religiones, sino supersticiones.


Que no hacen arte, sino artesanía.


Que no practican cultura, sino folklore.


Que no son seres humanos, sino recursos humanos.


Que no tienen cara, sino brazos.


Que no tienen nombre, sino número.


Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.


Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

sábado, 10 de julio de 2010

Ten cuidado con tus pensamientos



Ten cuidado con tus pensamientos; que se volverán palabra.



Ten cuidado con tus palabras; que se volverán actos.


Ten cuidado con tus actos; que se volverán costumbres.


Cuidado con tus costumbres; que será tu carácter.


Cuida tu carácter, que será tu destino, será tu vida...


'La vida es un jardín'. Lo que siembres en ella, eso te devolverá.



Así que elige semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más hermosas. Cada acto, palabra, sonrisa o mirada, es una simiente. Procura, entonces, que caiga tu simiente en el surco abierto del corazón de los hombres y vigila su futuro. Procura, además, que sea como el trigo que da pan a los pueblos, y no produce espinas y cizaña que dejan estériles las almas.



Muchas veces sembrarás en el dolor, pero esa siembra traerá frutos de gozo. A menudo sembrarás llorando, pero ¿Quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine?

No tomes las tormentas como castigos. Piensa que los vientos fuertes harán que tus raíces se hagan más profundas, para que tu rosal resista mejor lo que habrá de venir. Y cuando tus hojas caigan, no te lamentes; serán tu propio abono, reverdecerás y tendrás flores nuevas. Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada es una simiente.


Procura hacer siempre: 'Una siembra de amor'.

 
Autor desconocido


viernes, 9 de julio de 2010

NELSON MANDELA







"No nací con hambre de libertad, nací libre en todos los aspectos que me era dado conocer. Libre para correr por los campos cerca de la choza de mi madre, libre para nadar en el arroyo transparente que atravesaba mi aldea (...) Solo cuando empecé a comprender que mi libertad infantil era una ilusión, cuando descubrí, siendo joven, que mi libertad ya me había sido arrebatada, fue cuando empecé a añorarla."



Nació en 1918 en Mvezo, diminuta aldea en el distrito de Umtata, capital del Transkei. Durante más de 25 años fue el preso político más famoso del mundo y, en abril de 1994, se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Sudáfrica.



El nombre que su padre le dio al nacer fue Rolihlahla que significa literalmente "arrancar una rama de un árbol", su significado coloquial es "revoltoso". El nombre "Nelson" le fue dado en su primer día de colegio. Vivió tranquilo entre los xhosas hasta su adolescencia "pueblo orgulloso y patrilineal con una gran fe en la importancia de las leyes, la educación y la cortesía" cuando su padre fallece y es enviado con un protector que se encargará de sus estudios. "Nunca había sentido más ambición que comer bien y llegar a ser un campeón de la lucha con pértiga (...) Los delicados cimientos construidos por mis padres empezaron a desvanecerse. En aquel instante vi que la vida podía ofrecerme algo más que la posibilidad de ser campeón de lucha con pértiga."

Estudió en el Fort Hare College, donde entró en contacto con la política y conoció a Oliver Tambo. Ambos tomaron parte en una huelga estudiantil, en 1940, que supuso su expulsión del centro. "Empezaba a comprender que un hombre negro no tenía por qué tolerar las docenas de pequeñas indignidades a las que se ve sometido día tras día". Más tarde conocería a Walter Sisulu, quien le proporcionó un trabajo en un despacho jurídico. "No puedo precisar en qué momento se produjo mi politización, cuándo supe que dedicaría mi vida a la lucha por la liberación. Ser negro en Sudáfrica supone estar politizado desde el momento de nacer, lo sepa uno o no. (...) No experimenté ninguna iluminación, ninguna aparición, en ningún momento se me manifestó la verdad, pero la continua acumulación de pequeñas ofensas, las mil indignidades y momentos olvidados, despertaron mi ira y rebeldía, y el deseo de combatir el sistema que oprimía a mi pueblo."


Primeras actividades políticas


"Pero poco a poco fui comprendiendo que no solo no era libre, sino que tampoco lo eran mis hermanos y hermanas. Vi que no era solo mi libertad la que estaba en juego, sino la de todo aquel que se pareciera a mí. Fue entonces cuando me uní al Congreso Nacional Africano, cuando el ansia de mi propia libertad se transformó en otra más grandiosa, que buscaba la libertad para mi pueblo."


En 1944, junto a Sisulu, Tambo y Anton Lembede, fue miembro fundador de la rama juvenil del Congreso Nacional Africano (CNA). "Creemos que la liberación nacional de los africanos ha de ser obra de los propios africanos(...)". Se convirtió en el secretario nacional de esta organización en 1948, año en el que tuvieron lugar las elecciones generales blancas en las que venció el National Party con Malan a la cabeza. "La declaración formal de los principios políticos que alentaban el partido de Malan era conocida como apartheid. Era una palabra nueva pero resumía una ya vieja. Significa literalmente "segregación" (...) partía de una premisa: que los blancos eran superiores a los africanos, a los indios y los mestizos. El objetivo del nuevo sistema era implantar de modo definitivo y para siempre la supremacía blanca". Aquí comienzan los problemas: "A partir del momento en que el National Party ganó las elecciones, supimos que en lo sucesivo nuestra tierra se convertiría en escenario de tensiones y conflictos. Por primera vez en la historia de Sudáfrica iba a gobernar un partido exclusivamente afrikáner".



Aunque en principio Mandela se oponía a colaborar con otros grupos raciales y desconfiaba de ideologías extranjeras ("Desconfiábamos mucho del comunismo (...) rechazamos la importación al por mayor de ideologías ajenas a África"), cambió de opinión en 1952, durante el transcurso de la denominada `Campaña del Desafío': "La Unión Soviética apoyaba la lucha por la liberación de muchos pueblos colonizados. Ésta fue otra de las razones por las que enmendé mi punto de vista sobre el comunismo y acepté la postura del CNA de dar bienvenida a los marxistas en su seno". Por ello propugnó la acción conjunta contra la política gubernamental del apartheid.

"El hombre blanco había sentido la fuerza de mis golpes. Podía caminar erguido como un hombre (...) Había alcanzado la mayoría de edad como luchador por la libertad". En esta época, era ya presidente nacional de la rama juvenil del CNA y, con Tambo, había fundado el primer despacho de abogados dirigido por negros en Sudáfrica. En diciembre de 1952, fue detenido en virtud de la Suppression of Communism Act (Ley de Represión del Comunismo). Aunque su condena de nueve meses quedó en suspenso, se le prohibió acudir a mítines o abandonar el distrito de Johannesburgo. Esta prohibición se renovaría repetidamente durante los siguientes nueve años. A pesar de esta inhabilitación, continuó trabajando con los líderes del CNA. En diciembre de 1956 fue, junto con otras 156 personas, juzgado por alta traición. El juicio se prolongó hasta 1961 y concluyó con la absolución de todos los cargos. "El tribunal añadió que la fiscalía no había conseguido demostrar que el CNA fuese una organización comunista ni que la Constitución por la Libertad pretendiera la instauración de un estado comunista". Se declaró a los acusados inocentes y fueron puestos en libertad.



Tras la matanza de Sharpeville, en la que 69 ciudadanos negros murieron asesinados por las fuerzas de seguridad sudafricanas durante una manifestación en contra del apartheid, fueron prohibidos el CNA y el Congreso Panafricano (PAC). En marzo de 1961, con el fin de evitar su detención y una nueva inhabilitación, Mandela pasó a la clandestinidad y, junto a Sisulu, recorrió en secreto el país para organizar una huelga de tres días. Fue conocido como "La pimpinela negra", nombre que recibe la sexta parte del libro. "Bajo el apartheid, los negros vivían en la penumbra, a medio camino entre la legalidad y la clandestinidad, entre la ocultación y la franqueza. Ser negro en Sudáfrica significaba que uno no podía confiar en nada. Aquella situación no difería demasiado de lo que representa llevar una existencia clandestina durante toda la vida".


En junio de 1961, los dirigentes del CNA decidieron iniciar la lucha armada y crearon el Umkhonto we Size (`La lanza de la nación'), brazo armado del CNA, con Mandela como máximo dirigente. En enero de 1962, abandonó Sudáfrica y acudió a la Conferencia Panafricana de Addis Abeba (cuna del nacionalismo africano), en Etiopía; más tarde viajó a El Cairo, Rabat, Malí, Guinea, Sierra Leona y Argelia, donde recibió entrenamiento para la lucha guerrillera durante seis meses, y por último a Londres, ciudad en la que se reunió con los líderes de la oposición en el exilio. Regresó a su país en julio de ese año y fue detenido el 5 de agosto, acusado de rebelión y abandono ilegal del país, por lo que fue condenado a cinco años de prisión.


"No se debe juzgar a una nación por cómo trata a sus miembros más encumbrados, sino por cómo trata a los más humildes. Sudáfrica trataba a los ciudadanos africanos encarcelados como a animales".



Mandela en prisión


Mientras se encontraba en la cárcel, la policía registró el cuartel general del CNA en Rivonia. La mayor parte de los miembros dirigentes de esta organización fueron arrestados; además se confiscaron diversos documentos, entre los que estaba el diario escrito por Mandela durante su viaje por el extranjero. Él y otros activistas fueron juzgados, en lo que se conoce como el juicio de la traición de Rivonia. Duró desde octubre de 1963 hasta junio de 1964, y Mandela llevó a cabo su propia defensa y la de los otros acusados. Mandela se dirigió de esta manera al tribunal: "¿Por qué ningún africano en la historia de este país ha tenido nunca el honor de ser juzgado por su propia gente? Se lo explicaré a su señoría: el verdadero propósito de esta rígida separación entre las razas es garantizar que la justicia aplicada por los tribunales se ajuste a la política del gobierno (...) Señoría, detesto intensamente la discriminación racial y todas sus manifestaciones. La he combatido durante toda mi vida. Ahora mismo la estoy combatiendo y continuaré haciéndolo hasta el final de mis días". Fue condenado a cadena perpetua: "(...) Tras considerar cuidadosamente la cuestión, he decidido no imponer a los acusados la pena de muerte, que normalmente sería lo apropiado en un caso así. La sentencia para todos los acusados será de cadena perpetua". Pasó dieciocho años en la prisión de Robben Island: "La isla toma su nombre de una palabra holandesa que significa foca (...) fue transformada sucesivamente en una leprosería, un manicomio y una base naval. El gobierno había vuelto a recuperarla recientemente como centro penitenciario". Los tres primeros años fueron muy duros (Mandela los recoge en la parte octava llamada "los años oscuros") pero poco a poco fueron consiguiendo pequeñas cosas como pantalones largos, gafas de sol, fotos de familiares, periódicos, etc. que fueron mejorando su calidad de vida. Consiguieron a comienzos de 1977 el fin de los trabajos forzados. "La isla recibía el apelativo de la universidad, por lo que aprendíamos los unos de los otros. Teníamos nuestra propia facultad, nuestros profesores, nuestros programas de estudios y nuestros propios cursos." Cuando Mandela cumplió sesenta años, unos amigos de la prisión tuvieron la idea de que comenzara a escribir sus memorias ya que " se convertiría en una fuente de inspiración para los jóvenes luchadores por la libertad". Acabó un borrador en cuatro meses: "escribir mis experiencias fue como revivirlas. Aquellas noches mientras escribía en silencio, volvían a mí imágenes y sonidos de mi juventud (...) era como soñar despierto, y me esforzaba por trasladar mis experiencias al papel con toda la fidelidad posible." El manuscrito fue dividido en tres partes y enterrado en tres partes diferentes del jardín de la prisión. Cuando fue hallado por el comandante llegó el castigo: "Nos vimos privados del privilegio de estudiar durante cuatro años".



Fue trasladado a la prisión de Pollsmoor (Ciudad de El Cabo) en 1982, fecha en la que se inició una campaña internacional en favor de su liberación. Allí las condiciones de vida eran mucho mejores y las diferencias en cuanto a alimentación, higiene y alojamiento eran considerables.



En 1985, Mandela rechazó la oferta del presidente Pieter Willem Botha de libertad condicional sobre la premisa de que el presidente no estaba dispuesto a modificar su posición sobre el régimen del apartheid.
"Cuando salí de la cárcel ésa era mi misión: liberar tanto al oprimido como al opresor. Hay quien dice que ese objetivo ya ha sido alcanzado, pero sé que no es así. La verdad es que aún no somos libres; solo hemos logrado la libertad de ser libres, el derecho a no ser oprimidos. Ser libre no es simplemente desprenderse de las cadenas, sino vivir de un modo que respete y aumente la libertad de los demás."

Presidente Mandela


El gobierno del presidente Frederik Willem de Klerk liberó a Mandela en febrero de 1990, después de legalizar el CNA y otros partidos políticos. "De Klerk puso en marcha el desmantelamiento sistemático de muchas de las piedras angulares del apatheid. Abrió las playas sudafricanas a todas las razas y anunció que la ley que establecía lugares de ocio separados pronto sería derogada". Se anunció así mismo la disolución de una estructura secreta creada para combatir los movimientos del antiapartheid. Mandela asumió el liderazgo del CNA: "Fue un momento sobrecogedor, ya que, de un plumazo, había normalizado prácticamente la situación en Sudáfrica. Nuestro mundo había cambiado de la noche a la mañana. Tras cuarenta años de persecuciones y prohibición, el CNA pasaba a ser una organización legal".


Dirigió las negociaciones con el gobierno entre los difíciles años de 1990 y 1994, cuando en muchas ocasiones parecía que las negociaciones se iban a romper y que estallaría la violencia. En 1991, el régimen sudafricano abrogó la última de las leyes que constituían la base legal del apartheid.



Mandela y De Klerk compartieron en 1993 el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para establecer la democracia y la armonía racial en Sudáfrica: "Nunca he sentido especial aprecio por los premios personales. Un hombre no se convierte en un luchador por la libertad con la esperanza de ganar premios, pero cuando se me notificó que había ganado el Nobel de la Paz de 1993 junto con el señor De Klerk me sentí profundamente conmovido. El premio Nobel de la Paz tenía un significado especial para mí debido al papel que había tenido en la historia de Sudáfrica." "A menudo me han preguntado cómo pude aceptar el premio conjuntamente con el señor De Klerk tras haberle criticado tan ferozmente. Aunque nunca retiraría mis críticas, puedo responder que ha hecho una aportación genuina e indispensable al proceso de paz. (...) para firmar la paz con un enemigo es necesario trabajar con él. A partir de ese momento, el enemigo de ayer se convierte en compañero."

En mayo de 1994, tras las primeras elecciones generales en las que todos los grupos raciales (incluidos los negros) tenían derecho al voto, Mandela se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Sudáfrica: "Por primera vez en la historia de Sudáfrica, la mayoría negra asistiría a las urnas para elegir a sus propios líderes." "Éste es uno de los momentos más importantes en la vida de nuestro país. Estoy aquí ante vosotros repleto de júbilo y de profundo orgullo por la gente corriente y humilde de esta nación (...) Ahora podemos proclamar jubilosamente a voz en cuello: ¡Al fin libres! ¡Al fin libres!" .
Tras la aprobación parlamentaria, en mayo de 1996, de la nueva Constitución sudafricana, el propio Mandela la firmó en diciembre de ese año ante miles de personas, en Johannesburgo, poniendo así fin al periodo de transición democrática iniciado con su salida de la cárcel en 1990 y significando también la desaparición del gobierno de coalición formado por el CNA y el Partido Nacional de Frederik Willem De Klerk. Mandela se convirtió definitivamente, en 1997, en un líder indiscutible de las relaciones internacionales africanas, mediando en varios conflictos, como en el de Zaire (actual República Democrática del Congo), que en la primera mitad de ese año acabó por suponer el fin del régimen de Mobutu Sese Seko.
He recorrido un largo camino hacia la libertad. He intentado no titubear. He dado pasos en falso en mi recorrido, pero he descubierto el gran secreto. Tras subir una colina, uno descubre que hay muchas más colinas detrás. Me he concedido aquí un momento de reposo, para lanzar una mirada hacia el glorioso panorama que me rodea, para volver la vista atrás hacia el trecho que he recorrido. Pero solo puedo descansar un instante, ya que la libertad trae consigo responsabilidades y no me atrevo a quedarme rezagado. Mi largo camino aún no ha terminado."

Acabamos de analizar una autobiografía de uno de los políticos más influyentes en la historia de la humanidad, el preso político más famoso del mundo y una de las personas que más han luchado por la igualdad y los derechos de las personas, sin distinciones de raza. Dedicó toda su vida a esta causa y esto exactamente es lo que se narra en su autobiografía: su vida.



Somos conscientes del pacto autobiográfico desde el comienzo del libro. Coinciden autor, narrador y protagonista y el lector lo sabe desde el prólogo donde aparece el epígrafe “agradecimientos”: “Como verán los lectores, este libro tiene una larga historia. Empecé a escribirlo en la clandestinidad en 1974, durante mi encarcelamiento en la isla de Robben (…) La copia que llevaba conmigo fue descubierta por las autoridades y confiscada (…) reanudé el trabajo al ser liberado de la cárcel en 1990.”

En cuanto a lo afirmado por Gusdorf en el suplemento de la revista Anthropos: “La función propiamente literaria, artística, tiene, por consiguiente, más importancia que la función histórica u objetiva, a pesar de las pretensiones de la crítica positivista de antaño y de hoy”. Podemos decir muchas cosas al respecto. No se trata de una obra en la que el autor nos narra su infancia, nos cuenta sus memorias en un determinado espacio y tiempo. Estamos hablando de Nelson Mandela y en esta caso, creo que pesa más la historia y la objetividad ya que es un personaje histórico y vivo, y creo que lo narrado es de vital importancia para conocer la historia de Sudáfrica así como la historia de la lucha por las libertades y los derechos de todos los seres humanos.

Los epígrafes que aparecen a lo largo de la obra son muy significativos y de gran ayuda. El libro está dividido en once partes, cada una con su título correspondiente: “Una infancia en el campo”, “La lucha es mi vida”, “Traición” o “Libertad”. Las fotos y los mapas que aparecen ilustran a la perfección lo que el autor va narrando y son muy útiles para situarse tanto en el espacio como en el tiempo.

Estar enamorado



Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre de la vida.

Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.

Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.

Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.

Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.

Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.

Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.

Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.

Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.

Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.

Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.



Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.



Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.



Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.



Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.



Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.



Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.



Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.



Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.



Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.



Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.



Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.



Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.



Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.



Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.



Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.



Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.



Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.



Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.



Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.



Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.



Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.



Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.



Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.



Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.



Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.



Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.



Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.



Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.



Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.


Francisco Luis Bernárdez

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y


respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su


verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin


pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.



Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".


Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.


Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé  lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.



Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.



Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.



Andrea Weitzner - Argentina

miércoles, 7 de julio de 2010







Ojala y te me borraras de mis sueños

Y poder desdibujarte
Ojala y pudiera ahogarte en un charco

Lleno de rosas de amor


Ojala y se me olvidara hasta tu nombre,
ahogarlo dentro del mar

Ojala y que tu sonrisa de verano

Se pudiera ya borrar

Vuelve corazón

vuelve a mi lado
vuelve corazón

no vuelve

no vuelve

no vuelve noo






ojala y te me borraras para siempre

de mi vida para no volverte a ver

y ojala y te me borraras

con las noches

en el día para no volverte a ver

y ojala y te me esfumaras

de mi sueños vida mía


para no volverte a ver

noo
ni en sueños.






Como puedo yo borrar tus besos vida

Están tatuados en mi piel

Quiere de una vez por todas

Ya largarte,y borrarte de mi ser

Ojala y la lluvia me ahogue entre sus brazos

para no pensar en ti

O que pase un milagro

Pase algo

Que me lleve hasta ti






Vuelve corazón uh uh uh

vuelve a mi lado

pero no no no

vuelve corazon

no vuelve

no vuelve noo






ojala y te me borraras para siempre
de mi vida para no volverte a ver

y ojala y te me borraras


con las noches en el día para no volverte a ver...


y ojala y te me esfumaras


de mi sueños vida mía


y que no me lluevas mas


y ojala y que la lluvia me ahogue entre sus brazos

 para no volverte a ver


noooo ni en sueños pa que pares de llover


sueños, sueños ....

 
 
 


martes, 6 de julio de 2010

No te desesperes…Dios lo sabe

El sabe QUE es lo que necesitas justamente en estos momentos aunque te sientas a la deriva…


El sabe CUANDO te abrira esas puertas que ahora estan cerradas… sera en su tiempo y no en el tuyo cuando te dara lo que tu esperas.


El sabe COMO hace las cosas… el tiene su metodo aunque para ti carezca de logica…


El sabe DONDE conducirte aunque a ti no te parezca el lugar al que vas.

viernes, 25 de junio de 2010

Otro mundo es posible, otro Detroit se está construyendo



Publicado el 17 de junio de 2010


Por Amy Goodman


DETROIT–“Tengo un sueño”. Si le preguntas a cualquiera dónde pronunció por primera vez esas palabras el Reverendo Martin Luther King Jr., te responderá probablemente que fue en la Marcha sobre Washington en agosto de 1963. Pero de hecho lo hizo dos meses antes, el 23 de junio, en Detroit, cuando encabezaba una marcha por la Avenida Woodward.
“Tengo un sueño de que un día en Georgia, Mississippi y Alabama, los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.”
“Tengo un sueño esta tarde, de que un día mis cuatro hijos pequeños no se encontrarán con la misma época que me encontré yo, sino que serán juzgados en base al contenido de su carácter y no por el color de su piel”.
“Tengo un sueño esta tarde de que un día aquí en Detroit, los negros podrán comprar o alquilar una casa en cualquier lugar que su dinero pueda pagar y que podrán conseguir un empleo”.


Cuarenta y siete años más tarde, miles de personas de todos los colores, religiones, clases y edades, quizá no hayan utilizado esas palabras exactas, pero marcharon por la misma avenida aquí en Detroit, con el mismo espíritu, para inaugurar el segundo Foro Social de Estados Unidos. Más de 10.000 ciudadanos, activistas y organizadores comunitarios llegaron de todas partes del mundo. Durante los cuatro días de talleres, asambleas y marchas que tiene el Foro se proponen fortalecer los movimientos sociales e impulsar una agenda progresista.
Mucho más grande que cualquier convención del movimiento conservador 'Tea Party', el Foro Social Estados Unidos ha tenido muy poca cobertura en los grandes medios. No se trata de una convención política guionada y planificada, ni de un festival musical de varios días. El Foro Social Estados Unidos se autodefine como “un espacio abierto de reunión para el pensamiento reflexivo, el debate democrático de ideas, la formulación de propuestas y el intercambio libre de experiencias”.
Es adecuado que el Foro se realice aquí, en esta ciudad que ha soportado el colapso de la industria automotriz y lo peor de la crisis hipotecaria. En Detroit, uno está rodeado al mismo tiempo de ejemplos del fracaso absoluto del capitalismo y de iniciativas populares para la construcción de un futuro alternativo, justo y más ecológico.
La escritora ambientalista Rebecca Solnit dice acerca de la decadencia de Detroit “el continente no ha visto una transformación como la de Detroit desde los últimos días de la civilización Maya”. El núcleo del Detroit moderno, la industria automotriz, facilitó la creación de los barrios periféricos que en definitiva fueron la perdición de las pujantes ciudades del interior. Detroit, que tenía 2 millones de habitantes a mediados de los 50, ahora ha disminuido su población a alrededor de 800.000 habitantes. La pobreza, el desempleo, la despoblación y la decadencia han provocado un panorama casi post-apocalíptico aquí.
Sin embargo, en medio de este desastre urbano distópico, están las semillas del posible renacimiento de Detroit. La filósofa y legendaria activista de Detroit, Grace Lee Boggs, ayudó a organizar la gran marcha de 1963 en Detroit, encabezada por el Dr. King. Grace Lee Boggs cumple 95 años esta semana y los celebrará aquí en el Foro Social de Estados Unidos. La visitamos en su casa, que muy probablemente podría convertirse en patrimonio histórico de Detroit debido a las muchas organizaciones que surgieron allí. Ha vivido en la misma casa desde hace más de medio siglo, gran parte de este tiempo junto a su esposo, el difunto activista político y trabajador de la industria automotriz Jimmy Boggs. Grace Lee Boggs me dijo sonriente: “Es realmente maravilloso que el Foro Social decidiera venir a Detroit, porque Detroit, que en un momento fue símbolo de los milagros de la industrialización y luego se convirtió en símbolo de la devastación de la desindustrialización, es ahora símbolo de un nuevo tipo de sociedad, de gente que cultiva sus propios alimentos, de gente que intenta ayudarse entre sí, de gente que comienza a pensar no tanto en conseguir empleos y en forjar su propia fortuna, sino en cómo dependemos el uno del otro. Quiero decir, aquí, en Detroit, estamos creando otro mundo”.
Grace Lee Boggs también reflexionó sobre las dos delegaciones de jóvenes que asisten al Foro Social Estados Unidos, con las que ya se reunió: “Espero que entiendan a partir de Detroit que todos nosotros, cada uno de nosotros, puede ser un creativo cultural. Eso es lo que está sucediendo. Estamos creando una nueva cultura. Y no lo hacemos porque somos un pueblo tan maravilloso. Lo hacemos porque teníamos que hacerlo, es decir, no solo para sobrevivir materialmente, sino para sobrevivir como seres humanos”.
Desde las huertas comunitarias hasta los emprendimientos comerciales colectivos y los autos eléctricos, Detroit está comenzando a trazar un camino alternativo. Como dijo la gran escritora india Arundhati Roy:


“Otro mundo no solo es posible, ya está en camino. Quizá muchos de nosotros no estemos aquí para darle la bienvenida, pero en un día silencioso... si se escucha atentamente... se puede oír su respirar”.