de Eduardo Galeano
escritor uruguayo
Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.
Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura en los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron en 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies.
En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.
Los cocineros no creeerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
El aire estárá limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos. Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor.
El mundo ya no estará en guerra con los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.
Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los Estados Unidos de América.
Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.
El televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
En Argentina, las locas de la Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés:
El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo".
El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
Todos los penitentes serán celebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.
Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas, Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.
miércoles, 6 de octubre de 2010
LOS NADIES-
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pié derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
sábado, 10 de julio de 2010
Ten cuidado con tus pensamientos
Ten cuidado con tus pensamientos; que se volverán palabra.
Ten cuidado con tus palabras; que se volverán actos.
Ten cuidado con tus actos; que se volverán costumbres.
Cuidado con tus costumbres; que será tu carácter.
Cuida tu carácter, que será tu destino, será tu vida...
'La vida es un jardín'. Lo que siembres en ella, eso te devolverá.
Así que elige semillas buenas, riégalas y con seguridad tendrás las flores más hermosas. Cada acto, palabra, sonrisa o mirada, es una simiente. Procura, entonces, que caiga tu simiente en el surco abierto del corazón de los hombres y vigila su futuro. Procura, además, que sea como el trigo que da pan a los pueblos, y no produce espinas y cizaña que dejan estériles las almas.
Muchas veces sembrarás en el dolor, pero esa siembra traerá frutos de gozo. A menudo sembrarás llorando, pero ¿Quién sabe si tu simiente no necesita del riego de tus lágrimas para que germine?
No tomes las tormentas como castigos. Piensa que los vientos fuertes harán que tus raíces se hagan más profundas, para que tu rosal resista mejor lo que habrá de venir. Y cuando tus hojas caigan, no te lamentes; serán tu propio abono, reverdecerás y tendrás flores nuevas. Cada acto, cada palabra, cada sonrisa, cada mirada es una simiente.
Procura hacer siempre: 'Una siembra de amor'.
Autor desconocido
viernes, 9 de julio de 2010
NELSON MANDELA
"No nací con hambre de libertad, nací libre en todos los aspectos que me era dado conocer. Libre para correr por los campos cerca de la choza de mi madre, libre para nadar en el arroyo transparente que atravesaba mi aldea (...) Solo cuando empecé a comprender que mi libertad infantil era una ilusión, cuando descubrí, siendo joven, que mi libertad ya me había sido arrebatada, fue cuando empecé a añorarla."
Nació en 1918 en Mvezo, diminuta aldea en el distrito de Umtata, capital del Transkei. Durante más de 25 años fue el preso político más famoso del mundo y, en abril de 1994, se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Sudáfrica.
El nombre que su padre le dio al nacer fue Rolihlahla que significa literalmente "arrancar una rama de un árbol", su significado coloquial es "revoltoso". El nombre "Nelson" le fue dado en su primer día de colegio. Vivió tranquilo entre los xhosas hasta su adolescencia "pueblo orgulloso y patrilineal con una gran fe en la importancia de las leyes, la educación y la cortesía" cuando su padre fallece y es enviado con un protector que se encargará de sus estudios. "Nunca había sentido más ambición que comer bien y llegar a ser un campeón de la lucha con pértiga (...) Los delicados cimientos construidos por mis padres empezaron a desvanecerse. En aquel instante vi que la vida podía ofrecerme algo más que la posibilidad de ser campeón de lucha con pértiga."
Estudió en el Fort Hare College, donde entró en contacto con la política y conoció a Oliver Tambo. Ambos tomaron parte en una huelga estudiantil, en 1940, que supuso su expulsión del centro. "Empezaba a comprender que un hombre negro no tenía por qué tolerar las docenas de pequeñas indignidades a las que se ve sometido día tras día". Más tarde conocería a Walter Sisulu, quien le proporcionó un trabajo en un despacho jurídico. "No puedo precisar en qué momento se produjo mi politización, cuándo supe que dedicaría mi vida a la lucha por la liberación. Ser negro en Sudáfrica supone estar politizado desde el momento de nacer, lo sepa uno o no. (...) No experimenté ninguna iluminación, ninguna aparición, en ningún momento se me manifestó la verdad, pero la continua acumulación de pequeñas ofensas, las mil indignidades y momentos olvidados, despertaron mi ira y rebeldía, y el deseo de combatir el sistema que oprimía a mi pueblo."
Primeras actividades políticas
"Pero poco a poco fui comprendiendo que no solo no era libre, sino que tampoco lo eran mis hermanos y hermanas. Vi que no era solo mi libertad la que estaba en juego, sino la de todo aquel que se pareciera a mí. Fue entonces cuando me uní al Congreso Nacional Africano, cuando el ansia de mi propia libertad se transformó en otra más grandiosa, que buscaba la libertad para mi pueblo."
En 1944, junto a Sisulu, Tambo y Anton Lembede, fue miembro fundador de la rama juvenil del Congreso Nacional Africano (CNA). "Creemos que la liberación nacional de los africanos ha de ser obra de los propios africanos(...)". Se convirtió en el secretario nacional de esta organización en 1948, año en el que tuvieron lugar las elecciones generales blancas en las que venció el National Party con Malan a la cabeza. "La declaración formal de los principios políticos que alentaban el partido de Malan era conocida como apartheid. Era una palabra nueva pero resumía una ya vieja. Significa literalmente "segregación" (...) partía de una premisa: que los blancos eran superiores a los africanos, a los indios y los mestizos. El objetivo del nuevo sistema era implantar de modo definitivo y para siempre la supremacía blanca". Aquí comienzan los problemas: "A partir del momento en que el National Party ganó las elecciones, supimos que en lo sucesivo nuestra tierra se convertiría en escenario de tensiones y conflictos. Por primera vez en la historia de Sudáfrica iba a gobernar un partido exclusivamente afrikáner".
Aunque en principio Mandela se oponía a colaborar con otros grupos raciales y desconfiaba de ideologías extranjeras ("Desconfiábamos mucho del comunismo (...) rechazamos la importación al por mayor de ideologías ajenas a África"), cambió de opinión en 1952, durante el transcurso de la denominada `Campaña del Desafío': "La Unión Soviética apoyaba la lucha por la liberación de muchos pueblos colonizados. Ésta fue otra de las razones por las que enmendé mi punto de vista sobre el comunismo y acepté la postura del CNA de dar bienvenida a los marxistas en su seno". Por ello propugnó la acción conjunta contra la política gubernamental del apartheid.
"El hombre blanco había sentido la fuerza de mis golpes. Podía caminar erguido como un hombre (...) Había alcanzado la mayoría de edad como luchador por la libertad". En esta época, era ya presidente nacional de la rama juvenil del CNA y, con Tambo, había fundado el primer despacho de abogados dirigido por negros en Sudáfrica. En diciembre de 1952, fue detenido en virtud de la Suppression of Communism Act (Ley de Represión del Comunismo). Aunque su condena de nueve meses quedó en suspenso, se le prohibió acudir a mítines o abandonar el distrito de Johannesburgo. Esta prohibición se renovaría repetidamente durante los siguientes nueve años. A pesar de esta inhabilitación, continuó trabajando con los líderes del CNA. En diciembre de 1956 fue, junto con otras 156 personas, juzgado por alta traición. El juicio se prolongó hasta 1961 y concluyó con la absolución de todos los cargos. "El tribunal añadió que la fiscalía no había conseguido demostrar que el CNA fuese una organización comunista ni que la Constitución por la Libertad pretendiera la instauración de un estado comunista". Se declaró a los acusados inocentes y fueron puestos en libertad.
Tras la matanza de Sharpeville, en la que 69 ciudadanos negros murieron asesinados por las fuerzas de seguridad sudafricanas durante una manifestación en contra del apartheid, fueron prohibidos el CNA y el Congreso Panafricano (PAC). En marzo de 1961, con el fin de evitar su detención y una nueva inhabilitación, Mandela pasó a la clandestinidad y, junto a Sisulu, recorrió en secreto el país para organizar una huelga de tres días. Fue conocido como "La pimpinela negra", nombre que recibe la sexta parte del libro. "Bajo el apartheid, los negros vivían en la penumbra, a medio camino entre la legalidad y la clandestinidad, entre la ocultación y la franqueza. Ser negro en Sudáfrica significaba que uno no podía confiar en nada. Aquella situación no difería demasiado de lo que representa llevar una existencia clandestina durante toda la vida".
En junio de 1961, los dirigentes del CNA decidieron iniciar la lucha armada y crearon el Umkhonto we Size (`La lanza de la nación'), brazo armado del CNA, con Mandela como máximo dirigente. En enero de 1962, abandonó Sudáfrica y acudió a la Conferencia Panafricana de Addis Abeba (cuna del nacionalismo africano), en Etiopía; más tarde viajó a El Cairo, Rabat, Malí, Guinea, Sierra Leona y Argelia, donde recibió entrenamiento para la lucha guerrillera durante seis meses, y por último a Londres, ciudad en la que se reunió con los líderes de la oposición en el exilio. Regresó a su país en julio de ese año y fue detenido el 5 de agosto, acusado de rebelión y abandono ilegal del país, por lo que fue condenado a cinco años de prisión.
"No se debe juzgar a una nación por cómo trata a sus miembros más encumbrados, sino por cómo trata a los más humildes. Sudáfrica trataba a los ciudadanos africanos encarcelados como a animales".
Mandela en prisión
Mientras se encontraba en la cárcel, la policía registró el cuartel general del CNA en Rivonia. La mayor parte de los miembros dirigentes de esta organización fueron arrestados; además se confiscaron diversos documentos, entre los que estaba el diario escrito por Mandela durante su viaje por el extranjero. Él y otros activistas fueron juzgados, en lo que se conoce como el juicio de la traición de Rivonia. Duró desde octubre de 1963 hasta junio de 1964, y Mandela llevó a cabo su propia defensa y la de los otros acusados. Mandela se dirigió de esta manera al tribunal: "¿Por qué ningún africano en la historia de este país ha tenido nunca el honor de ser juzgado por su propia gente? Se lo explicaré a su señoría: el verdadero propósito de esta rígida separación entre las razas es garantizar que la justicia aplicada por los tribunales se ajuste a la política del gobierno (...) Señoría, detesto intensamente la discriminación racial y todas sus manifestaciones. La he combatido durante toda mi vida. Ahora mismo la estoy combatiendo y continuaré haciéndolo hasta el final de mis días". Fue condenado a cadena perpetua: "(...) Tras considerar cuidadosamente la cuestión, he decidido no imponer a los acusados la pena de muerte, que normalmente sería lo apropiado en un caso así. La sentencia para todos los acusados será de cadena perpetua". Pasó dieciocho años en la prisión de Robben Island: "La isla toma su nombre de una palabra holandesa que significa foca (...) fue transformada sucesivamente en una leprosería, un manicomio y una base naval. El gobierno había vuelto a recuperarla recientemente como centro penitenciario". Los tres primeros años fueron muy duros (Mandela los recoge en la parte octava llamada "los años oscuros") pero poco a poco fueron consiguiendo pequeñas cosas como pantalones largos, gafas de sol, fotos de familiares, periódicos, etc. que fueron mejorando su calidad de vida. Consiguieron a comienzos de 1977 el fin de los trabajos forzados. "La isla recibía el apelativo de la universidad, por lo que aprendíamos los unos de los otros. Teníamos nuestra propia facultad, nuestros profesores, nuestros programas de estudios y nuestros propios cursos." Cuando Mandela cumplió sesenta años, unos amigos de la prisión tuvieron la idea de que comenzara a escribir sus memorias ya que " se convertiría en una fuente de inspiración para los jóvenes luchadores por la libertad". Acabó un borrador en cuatro meses: "escribir mis experiencias fue como revivirlas. Aquellas noches mientras escribía en silencio, volvían a mí imágenes y sonidos de mi juventud (...) era como soñar despierto, y me esforzaba por trasladar mis experiencias al papel con toda la fidelidad posible." El manuscrito fue dividido en tres partes y enterrado en tres partes diferentes del jardín de la prisión. Cuando fue hallado por el comandante llegó el castigo: "Nos vimos privados del privilegio de estudiar durante cuatro años".
Fue trasladado a la prisión de Pollsmoor (Ciudad de El Cabo) en 1982, fecha en la que se inició una campaña internacional en favor de su liberación. Allí las condiciones de vida eran mucho mejores y las diferencias en cuanto a alimentación, higiene y alojamiento eran considerables.
En 1985, Mandela rechazó la oferta del presidente Pieter Willem Botha de libertad condicional sobre la premisa de que el presidente no estaba dispuesto a modificar su posición sobre el régimen del apartheid.
"Cuando salí de la cárcel ésa era mi misión: liberar tanto al oprimido como al opresor. Hay quien dice que ese objetivo ya ha sido alcanzado, pero sé que no es así. La verdad es que aún no somos libres; solo hemos logrado la libertad de ser libres, el derecho a no ser oprimidos. Ser libre no es simplemente desprenderse de las cadenas, sino vivir de un modo que respete y aumente la libertad de los demás."
Presidente Mandela
El gobierno del presidente Frederik Willem de Klerk liberó a Mandela en febrero de 1990, después de legalizar el CNA y otros partidos políticos. "De Klerk puso en marcha el desmantelamiento sistemático de muchas de las piedras angulares del apatheid. Abrió las playas sudafricanas a todas las razas y anunció que la ley que establecía lugares de ocio separados pronto sería derogada". Se anunció así mismo la disolución de una estructura secreta creada para combatir los movimientos del antiapartheid. Mandela asumió el liderazgo del CNA: "Fue un momento sobrecogedor, ya que, de un plumazo, había normalizado prácticamente la situación en Sudáfrica. Nuestro mundo había cambiado de la noche a la mañana. Tras cuarenta años de persecuciones y prohibición, el CNA pasaba a ser una organización legal".
Dirigió las negociaciones con el gobierno entre los difíciles años de 1990 y 1994, cuando en muchas ocasiones parecía que las negociaciones se iban a romper y que estallaría la violencia. En 1991, el régimen sudafricano abrogó la última de las leyes que constituían la base legal del apartheid.
Mandela y De Klerk compartieron en 1993 el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para establecer la democracia y la armonía racial en Sudáfrica: "Nunca he sentido especial aprecio por los premios personales. Un hombre no se convierte en un luchador por la libertad con la esperanza de ganar premios, pero cuando se me notificó que había ganado el Nobel de la Paz de 1993 junto con el señor De Klerk me sentí profundamente conmovido. El premio Nobel de la Paz tenía un significado especial para mí debido al papel que había tenido en la historia de Sudáfrica." "A menudo me han preguntado cómo pude aceptar el premio conjuntamente con el señor De Klerk tras haberle criticado tan ferozmente. Aunque nunca retiraría mis críticas, puedo responder que ha hecho una aportación genuina e indispensable al proceso de paz. (...) para firmar la paz con un enemigo es necesario trabajar con él. A partir de ese momento, el enemigo de ayer se convierte en compañero."
En mayo de 1994, tras las primeras elecciones generales en las que todos los grupos raciales (incluidos los negros) tenían derecho al voto, Mandela se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Sudáfrica: "Por primera vez en la historia de Sudáfrica, la mayoría negra asistiría a las urnas para elegir a sus propios líderes." "Éste es uno de los momentos más importantes en la vida de nuestro país. Estoy aquí ante vosotros repleto de júbilo y de profundo orgullo por la gente corriente y humilde de esta nación (...) Ahora podemos proclamar jubilosamente a voz en cuello: ¡Al fin libres! ¡Al fin libres!" .
Tras la aprobación parlamentaria, en mayo de 1996, de la nueva Constitución sudafricana, el propio Mandela la firmó en diciembre de ese año ante miles de personas, en Johannesburgo, poniendo así fin al periodo de transición democrática iniciado con su salida de la cárcel en 1990 y significando también la desaparición del gobierno de coalición formado por el CNA y el Partido Nacional de Frederik Willem De Klerk. Mandela se convirtió definitivamente, en 1997, en un líder indiscutible de las relaciones internacionales africanas, mediando en varios conflictos, como en el de Zaire (actual República Democrática del Congo), que en la primera mitad de ese año acabó por suponer el fin del régimen de Mobutu Sese Seko.
He recorrido un largo camino hacia la libertad. He intentado no titubear. He dado pasos en falso en mi recorrido, pero he descubierto el gran secreto. Tras subir una colina, uno descubre que hay muchas más colinas detrás. Me he concedido aquí un momento de reposo, para lanzar una mirada hacia el glorioso panorama que me rodea, para volver la vista atrás hacia el trecho que he recorrido. Pero solo puedo descansar un instante, ya que la libertad trae consigo responsabilidades y no me atrevo a quedarme rezagado. Mi largo camino aún no ha terminado."
Acabamos de analizar una autobiografía de uno de los políticos más influyentes en la historia de la humanidad, el preso político más famoso del mundo y una de las personas que más han luchado por la igualdad y los derechos de las personas, sin distinciones de raza. Dedicó toda su vida a esta causa y esto exactamente es lo que se narra en su autobiografía: su vida.
Somos conscientes del pacto autobiográfico desde el comienzo del libro. Coinciden autor, narrador y protagonista y el lector lo sabe desde el prólogo donde aparece el epígrafe “agradecimientos”: “Como verán los lectores, este libro tiene una larga historia. Empecé a escribirlo en la clandestinidad en 1974, durante mi encarcelamiento en la isla de Robben (…) La copia que llevaba conmigo fue descubierta por las autoridades y confiscada (…) reanudé el trabajo al ser liberado de la cárcel en 1990.”
En cuanto a lo afirmado por Gusdorf en el suplemento de la revista Anthropos: “La función propiamente literaria, artística, tiene, por consiguiente, más importancia que la función histórica u objetiva, a pesar de las pretensiones de la crítica positivista de antaño y de hoy”. Podemos decir muchas cosas al respecto. No se trata de una obra en la que el autor nos narra su infancia, nos cuenta sus memorias en un determinado espacio y tiempo. Estamos hablando de Nelson Mandela y en esta caso, creo que pesa más la historia y la objetividad ya que es un personaje histórico y vivo, y creo que lo narrado es de vital importancia para conocer la historia de Sudáfrica así como la historia de la lucha por las libertades y los derechos de todos los seres humanos.
Los epígrafes que aparecen a lo largo de la obra son muy significativos y de gran ayuda. El libro está dividido en once partes, cada una con su título correspondiente: “Una infancia en el campo”, “La lucha es mi vida”, “Traición” o “Libertad”. Las fotos y los mapas que aparecen ilustran a la perfección lo que el autor va narrando y son muy útiles para situarse tanto en el espacio como en el tiempo.
"No nací con hambre de libertad, nací libre en todos los aspectos que me era dado conocer. Libre para correr por los campos cerca de la choza de mi madre, libre para nadar en el arroyo transparente que atravesaba mi aldea (...) Solo cuando empecé a comprender que mi libertad infantil era una ilusión, cuando descubrí, siendo joven, que mi libertad ya me había sido arrebatada, fue cuando empecé a añorarla."
Nació en 1918 en Mvezo, diminuta aldea en el distrito de Umtata, capital del Transkei. Durante más de 25 años fue el preso político más famoso del mundo y, en abril de 1994, se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Sudáfrica.
El nombre que su padre le dio al nacer fue Rolihlahla que significa literalmente "arrancar una rama de un árbol", su significado coloquial es "revoltoso". El nombre "Nelson" le fue dado en su primer día de colegio. Vivió tranquilo entre los xhosas hasta su adolescencia "pueblo orgulloso y patrilineal con una gran fe en la importancia de las leyes, la educación y la cortesía" cuando su padre fallece y es enviado con un protector que se encargará de sus estudios. "Nunca había sentido más ambición que comer bien y llegar a ser un campeón de la lucha con pértiga (...) Los delicados cimientos construidos por mis padres empezaron a desvanecerse. En aquel instante vi que la vida podía ofrecerme algo más que la posibilidad de ser campeón de lucha con pértiga."
Estudió en el Fort Hare College, donde entró en contacto con la política y conoció a Oliver Tambo. Ambos tomaron parte en una huelga estudiantil, en 1940, que supuso su expulsión del centro. "Empezaba a comprender que un hombre negro no tenía por qué tolerar las docenas de pequeñas indignidades a las que se ve sometido día tras día". Más tarde conocería a Walter Sisulu, quien le proporcionó un trabajo en un despacho jurídico. "No puedo precisar en qué momento se produjo mi politización, cuándo supe que dedicaría mi vida a la lucha por la liberación. Ser negro en Sudáfrica supone estar politizado desde el momento de nacer, lo sepa uno o no. (...) No experimenté ninguna iluminación, ninguna aparición, en ningún momento se me manifestó la verdad, pero la continua acumulación de pequeñas ofensas, las mil indignidades y momentos olvidados, despertaron mi ira y rebeldía, y el deseo de combatir el sistema que oprimía a mi pueblo."
Primeras actividades políticas
"Pero poco a poco fui comprendiendo que no solo no era libre, sino que tampoco lo eran mis hermanos y hermanas. Vi que no era solo mi libertad la que estaba en juego, sino la de todo aquel que se pareciera a mí. Fue entonces cuando me uní al Congreso Nacional Africano, cuando el ansia de mi propia libertad se transformó en otra más grandiosa, que buscaba la libertad para mi pueblo."
En 1944, junto a Sisulu, Tambo y Anton Lembede, fue miembro fundador de la rama juvenil del Congreso Nacional Africano (CNA). "Creemos que la liberación nacional de los africanos ha de ser obra de los propios africanos(...)". Se convirtió en el secretario nacional de esta organización en 1948, año en el que tuvieron lugar las elecciones generales blancas en las que venció el National Party con Malan a la cabeza. "La declaración formal de los principios políticos que alentaban el partido de Malan era conocida como apartheid. Era una palabra nueva pero resumía una ya vieja. Significa literalmente "segregación" (...) partía de una premisa: que los blancos eran superiores a los africanos, a los indios y los mestizos. El objetivo del nuevo sistema era implantar de modo definitivo y para siempre la supremacía blanca". Aquí comienzan los problemas: "A partir del momento en que el National Party ganó las elecciones, supimos que en lo sucesivo nuestra tierra se convertiría en escenario de tensiones y conflictos. Por primera vez en la historia de Sudáfrica iba a gobernar un partido exclusivamente afrikáner".
Aunque en principio Mandela se oponía a colaborar con otros grupos raciales y desconfiaba de ideologías extranjeras ("Desconfiábamos mucho del comunismo (...) rechazamos la importación al por mayor de ideologías ajenas a África"), cambió de opinión en 1952, durante el transcurso de la denominada `Campaña del Desafío': "La Unión Soviética apoyaba la lucha por la liberación de muchos pueblos colonizados. Ésta fue otra de las razones por las que enmendé mi punto de vista sobre el comunismo y acepté la postura del CNA de dar bienvenida a los marxistas en su seno". Por ello propugnó la acción conjunta contra la política gubernamental del apartheid.
"El hombre blanco había sentido la fuerza de mis golpes. Podía caminar erguido como un hombre (...) Había alcanzado la mayoría de edad como luchador por la libertad". En esta época, era ya presidente nacional de la rama juvenil del CNA y, con Tambo, había fundado el primer despacho de abogados dirigido por negros en Sudáfrica. En diciembre de 1952, fue detenido en virtud de la Suppression of Communism Act (Ley de Represión del Comunismo). Aunque su condena de nueve meses quedó en suspenso, se le prohibió acudir a mítines o abandonar el distrito de Johannesburgo. Esta prohibición se renovaría repetidamente durante los siguientes nueve años. A pesar de esta inhabilitación, continuó trabajando con los líderes del CNA. En diciembre de 1956 fue, junto con otras 156 personas, juzgado por alta traición. El juicio se prolongó hasta 1961 y concluyó con la absolución de todos los cargos. "El tribunal añadió que la fiscalía no había conseguido demostrar que el CNA fuese una organización comunista ni que la Constitución por la Libertad pretendiera la instauración de un estado comunista". Se declaró a los acusados inocentes y fueron puestos en libertad.
Tras la matanza de Sharpeville, en la que 69 ciudadanos negros murieron asesinados por las fuerzas de seguridad sudafricanas durante una manifestación en contra del apartheid, fueron prohibidos el CNA y el Congreso Panafricano (PAC). En marzo de 1961, con el fin de evitar su detención y una nueva inhabilitación, Mandela pasó a la clandestinidad y, junto a Sisulu, recorrió en secreto el país para organizar una huelga de tres días. Fue conocido como "La pimpinela negra", nombre que recibe la sexta parte del libro. "Bajo el apartheid, los negros vivían en la penumbra, a medio camino entre la legalidad y la clandestinidad, entre la ocultación y la franqueza. Ser negro en Sudáfrica significaba que uno no podía confiar en nada. Aquella situación no difería demasiado de lo que representa llevar una existencia clandestina durante toda la vida".
En junio de 1961, los dirigentes del CNA decidieron iniciar la lucha armada y crearon el Umkhonto we Size (`La lanza de la nación'), brazo armado del CNA, con Mandela como máximo dirigente. En enero de 1962, abandonó Sudáfrica y acudió a la Conferencia Panafricana de Addis Abeba (cuna del nacionalismo africano), en Etiopía; más tarde viajó a El Cairo, Rabat, Malí, Guinea, Sierra Leona y Argelia, donde recibió entrenamiento para la lucha guerrillera durante seis meses, y por último a Londres, ciudad en la que se reunió con los líderes de la oposición en el exilio. Regresó a su país en julio de ese año y fue detenido el 5 de agosto, acusado de rebelión y abandono ilegal del país, por lo que fue condenado a cinco años de prisión.
"No se debe juzgar a una nación por cómo trata a sus miembros más encumbrados, sino por cómo trata a los más humildes. Sudáfrica trataba a los ciudadanos africanos encarcelados como a animales".
Mandela en prisión
Mientras se encontraba en la cárcel, la policía registró el cuartel general del CNA en Rivonia. La mayor parte de los miembros dirigentes de esta organización fueron arrestados; además se confiscaron diversos documentos, entre los que estaba el diario escrito por Mandela durante su viaje por el extranjero. Él y otros activistas fueron juzgados, en lo que se conoce como el juicio de la traición de Rivonia. Duró desde octubre de 1963 hasta junio de 1964, y Mandela llevó a cabo su propia defensa y la de los otros acusados. Mandela se dirigió de esta manera al tribunal: "¿Por qué ningún africano en la historia de este país ha tenido nunca el honor de ser juzgado por su propia gente? Se lo explicaré a su señoría: el verdadero propósito de esta rígida separación entre las razas es garantizar que la justicia aplicada por los tribunales se ajuste a la política del gobierno (...) Señoría, detesto intensamente la discriminación racial y todas sus manifestaciones. La he combatido durante toda mi vida. Ahora mismo la estoy combatiendo y continuaré haciéndolo hasta el final de mis días". Fue condenado a cadena perpetua: "(...) Tras considerar cuidadosamente la cuestión, he decidido no imponer a los acusados la pena de muerte, que normalmente sería lo apropiado en un caso así. La sentencia para todos los acusados será de cadena perpetua". Pasó dieciocho años en la prisión de Robben Island: "La isla toma su nombre de una palabra holandesa que significa foca (...) fue transformada sucesivamente en una leprosería, un manicomio y una base naval. El gobierno había vuelto a recuperarla recientemente como centro penitenciario". Los tres primeros años fueron muy duros (Mandela los recoge en la parte octava llamada "los años oscuros") pero poco a poco fueron consiguiendo pequeñas cosas como pantalones largos, gafas de sol, fotos de familiares, periódicos, etc. que fueron mejorando su calidad de vida. Consiguieron a comienzos de 1977 el fin de los trabajos forzados. "La isla recibía el apelativo de la universidad, por lo que aprendíamos los unos de los otros. Teníamos nuestra propia facultad, nuestros profesores, nuestros programas de estudios y nuestros propios cursos." Cuando Mandela cumplió sesenta años, unos amigos de la prisión tuvieron la idea de que comenzara a escribir sus memorias ya que " se convertiría en una fuente de inspiración para los jóvenes luchadores por la libertad". Acabó un borrador en cuatro meses: "escribir mis experiencias fue como revivirlas. Aquellas noches mientras escribía en silencio, volvían a mí imágenes y sonidos de mi juventud (...) era como soñar despierto, y me esforzaba por trasladar mis experiencias al papel con toda la fidelidad posible." El manuscrito fue dividido en tres partes y enterrado en tres partes diferentes del jardín de la prisión. Cuando fue hallado por el comandante llegó el castigo: "Nos vimos privados del privilegio de estudiar durante cuatro años".
Fue trasladado a la prisión de Pollsmoor (Ciudad de El Cabo) en 1982, fecha en la que se inició una campaña internacional en favor de su liberación. Allí las condiciones de vida eran mucho mejores y las diferencias en cuanto a alimentación, higiene y alojamiento eran considerables.
En 1985, Mandela rechazó la oferta del presidente Pieter Willem Botha de libertad condicional sobre la premisa de que el presidente no estaba dispuesto a modificar su posición sobre el régimen del apartheid.
"Cuando salí de la cárcel ésa era mi misión: liberar tanto al oprimido como al opresor. Hay quien dice que ese objetivo ya ha sido alcanzado, pero sé que no es así. La verdad es que aún no somos libres; solo hemos logrado la libertad de ser libres, el derecho a no ser oprimidos. Ser libre no es simplemente desprenderse de las cadenas, sino vivir de un modo que respete y aumente la libertad de los demás."
Presidente Mandela
El gobierno del presidente Frederik Willem de Klerk liberó a Mandela en febrero de 1990, después de legalizar el CNA y otros partidos políticos. "De Klerk puso en marcha el desmantelamiento sistemático de muchas de las piedras angulares del apatheid. Abrió las playas sudafricanas a todas las razas y anunció que la ley que establecía lugares de ocio separados pronto sería derogada". Se anunció así mismo la disolución de una estructura secreta creada para combatir los movimientos del antiapartheid. Mandela asumió el liderazgo del CNA: "Fue un momento sobrecogedor, ya que, de un plumazo, había normalizado prácticamente la situación en Sudáfrica. Nuestro mundo había cambiado de la noche a la mañana. Tras cuarenta años de persecuciones y prohibición, el CNA pasaba a ser una organización legal".
Dirigió las negociaciones con el gobierno entre los difíciles años de 1990 y 1994, cuando en muchas ocasiones parecía que las negociaciones se iban a romper y que estallaría la violencia. En 1991, el régimen sudafricano abrogó la última de las leyes que constituían la base legal del apartheid.
Mandela y De Klerk compartieron en 1993 el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para establecer la democracia y la armonía racial en Sudáfrica: "Nunca he sentido especial aprecio por los premios personales. Un hombre no se convierte en un luchador por la libertad con la esperanza de ganar premios, pero cuando se me notificó que había ganado el Nobel de la Paz de 1993 junto con el señor De Klerk me sentí profundamente conmovido. El premio Nobel de la Paz tenía un significado especial para mí debido al papel que había tenido en la historia de Sudáfrica." "A menudo me han preguntado cómo pude aceptar el premio conjuntamente con el señor De Klerk tras haberle criticado tan ferozmente. Aunque nunca retiraría mis críticas, puedo responder que ha hecho una aportación genuina e indispensable al proceso de paz. (...) para firmar la paz con un enemigo es necesario trabajar con él. A partir de ese momento, el enemigo de ayer se convierte en compañero."
En mayo de 1994, tras las primeras elecciones generales en las que todos los grupos raciales (incluidos los negros) tenían derecho al voto, Mandela se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Sudáfrica: "Por primera vez en la historia de Sudáfrica, la mayoría negra asistiría a las urnas para elegir a sus propios líderes." "Éste es uno de los momentos más importantes en la vida de nuestro país. Estoy aquí ante vosotros repleto de júbilo y de profundo orgullo por la gente corriente y humilde de esta nación (...) Ahora podemos proclamar jubilosamente a voz en cuello: ¡Al fin libres! ¡Al fin libres!" .
Tras la aprobación parlamentaria, en mayo de 1996, de la nueva Constitución sudafricana, el propio Mandela la firmó en diciembre de ese año ante miles de personas, en Johannesburgo, poniendo así fin al periodo de transición democrática iniciado con su salida de la cárcel en 1990 y significando también la desaparición del gobierno de coalición formado por el CNA y el Partido Nacional de Frederik Willem De Klerk. Mandela se convirtió definitivamente, en 1997, en un líder indiscutible de las relaciones internacionales africanas, mediando en varios conflictos, como en el de Zaire (actual República Democrática del Congo), que en la primera mitad de ese año acabó por suponer el fin del régimen de Mobutu Sese Seko.
He recorrido un largo camino hacia la libertad. He intentado no titubear. He dado pasos en falso en mi recorrido, pero he descubierto el gran secreto. Tras subir una colina, uno descubre que hay muchas más colinas detrás. Me he concedido aquí un momento de reposo, para lanzar una mirada hacia el glorioso panorama que me rodea, para volver la vista atrás hacia el trecho que he recorrido. Pero solo puedo descansar un instante, ya que la libertad trae consigo responsabilidades y no me atrevo a quedarme rezagado. Mi largo camino aún no ha terminado."
Acabamos de analizar una autobiografía de uno de los políticos más influyentes en la historia de la humanidad, el preso político más famoso del mundo y una de las personas que más han luchado por la igualdad y los derechos de las personas, sin distinciones de raza. Dedicó toda su vida a esta causa y esto exactamente es lo que se narra en su autobiografía: su vida.
Somos conscientes del pacto autobiográfico desde el comienzo del libro. Coinciden autor, narrador y protagonista y el lector lo sabe desde el prólogo donde aparece el epígrafe “agradecimientos”: “Como verán los lectores, este libro tiene una larga historia. Empecé a escribirlo en la clandestinidad en 1974, durante mi encarcelamiento en la isla de Robben (…) La copia que llevaba conmigo fue descubierta por las autoridades y confiscada (…) reanudé el trabajo al ser liberado de la cárcel en 1990.”
En cuanto a lo afirmado por Gusdorf en el suplemento de la revista Anthropos: “La función propiamente literaria, artística, tiene, por consiguiente, más importancia que la función histórica u objetiva, a pesar de las pretensiones de la crítica positivista de antaño y de hoy”. Podemos decir muchas cosas al respecto. No se trata de una obra en la que el autor nos narra su infancia, nos cuenta sus memorias en un determinado espacio y tiempo. Estamos hablando de Nelson Mandela y en esta caso, creo que pesa más la historia y la objetividad ya que es un personaje histórico y vivo, y creo que lo narrado es de vital importancia para conocer la historia de Sudáfrica así como la historia de la lucha por las libertades y los derechos de todos los seres humanos.
Los epígrafes que aparecen a lo largo de la obra son muy significativos y de gran ayuda. El libro está dividido en once partes, cada una con su título correspondiente: “Una infancia en el campo”, “La lucha es mi vida”, “Traición” o “Libertad”. Las fotos y los mapas que aparecen ilustran a la perfección lo que el autor va narrando y son muy útiles para situarse tanto en el espacio como en el tiempo.
Estar enamorado
Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre de la vida.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.
Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.
Francisco Luis Bernárdez
Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.
Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y
respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su
verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin
pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.
Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".
Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.
Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.
Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.
Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.
Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.
Andrea Weitzner - Argentina
miércoles, 7 de julio de 2010
Ojala y te me borraras de mis sueños
Y poder desdibujarte
Ojala y pudiera ahogarte en un charco
Lleno de rosas de amor
Ojala y se me olvidara hasta tu nombre,
ahogarlo dentro del mar
Ojala y que tu sonrisa de verano
Se pudiera ya borrar
Vuelve corazón
vuelve a mi lado
vuelve corazón
no vuelve
no vuelve
no vuelve noo
ojala y te me borraras para siempre
de mi vida para no volverte a ver
y ojala y te me borraras
con las noches
en el día para no volverte a ver
y ojala y te me esfumaras
de mi sueños vida mía
para no volverte a ver
noo
ni en sueños.
Como puedo yo borrar tus besos vida
Están tatuados en mi piel
Quiere de una vez por todas
Ya largarte,y borrarte de mi ser
Ojala y la lluvia me ahogue entre sus brazos
para no pensar en ti
O que pase un milagro
Pase algo
Que me lleve hasta ti
Vuelve corazón uh uh uh
vuelve a mi lado
pero no no no
vuelve corazon
no vuelve
no vuelve noo
ojala y te me borraras para siempre
de mi vida para no volverte a ver
y ojala y te me borraras
con las noches en el día para no volverte a ver...
y ojala y te me esfumaras
de mi sueños vida mía
y que no me lluevas mas
y ojala y que la lluvia me ahogue entre sus brazos
para no volverte a ver
noooo ni en sueños pa que pares de llover
sueños, sueños ....
martes, 6 de julio de 2010
No te desesperes…Dios lo sabe
El sabe QUE es lo que necesitas justamente en estos momentos aunque te sientas a la deriva…
El sabe CUANDO te abrira esas puertas que ahora estan cerradas… sera en su tiempo y no en el tuyo cuando te dara lo que tu esperas.
El sabe COMO hace las cosas… el tiene su metodo aunque para ti carezca de logica…
El sabe DONDE conducirte aunque a ti no te parezca el lugar al que vas.
El sabe QUE es lo que necesitas justamente en estos momentos aunque te sientas a la deriva…
El sabe CUANDO te abrira esas puertas que ahora estan cerradas… sera en su tiempo y no en el tuyo cuando te dara lo que tu esperas.
El sabe COMO hace las cosas… el tiene su metodo aunque para ti carezca de logica…
El sabe DONDE conducirte aunque a ti no te parezca el lugar al que vas.
viernes, 25 de junio de 2010
Otro mundo es posible, otro Detroit se está construyendo
Publicado el 17 de junio de 2010
Por Amy Goodman
DETROIT–“Tengo un sueño”. Si le preguntas a cualquiera dónde pronunció por primera vez esas palabras el Reverendo Martin Luther King Jr., te responderá probablemente que fue en la Marcha sobre Washington en agosto de 1963. Pero de hecho lo hizo dos meses antes, el 23 de junio, en Detroit, cuando encabezaba una marcha por la Avenida Woodward.
“Tengo un sueño de que un día en Georgia, Mississippi y Alabama, los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.”
“Tengo un sueño esta tarde, de que un día mis cuatro hijos pequeños no se encontrarán con la misma época que me encontré yo, sino que serán juzgados en base al contenido de su carácter y no por el color de su piel”.
“Tengo un sueño esta tarde de que un día aquí en Detroit, los negros podrán comprar o alquilar una casa en cualquier lugar que su dinero pueda pagar y que podrán conseguir un empleo”.
Cuarenta y siete años más tarde, miles de personas de todos los colores, religiones, clases y edades, quizá no hayan utilizado esas palabras exactas, pero marcharon por la misma avenida aquí en Detroit, con el mismo espíritu, para inaugurar el segundo Foro Social de Estados Unidos. Más de 10.000 ciudadanos, activistas y organizadores comunitarios llegaron de todas partes del mundo. Durante los cuatro días de talleres, asambleas y marchas que tiene el Foro se proponen fortalecer los movimientos sociales e impulsar una agenda progresista.
Mucho más grande que cualquier convención del movimiento conservador 'Tea Party', el Foro Social Estados Unidos ha tenido muy poca cobertura en los grandes medios. No se trata de una convención política guionada y planificada, ni de un festival musical de varios días. El Foro Social Estados Unidos se autodefine como “un espacio abierto de reunión para el pensamiento reflexivo, el debate democrático de ideas, la formulación de propuestas y el intercambio libre de experiencias”.
Es adecuado que el Foro se realice aquí, en esta ciudad que ha soportado el colapso de la industria automotriz y lo peor de la crisis hipotecaria. En Detroit, uno está rodeado al mismo tiempo de ejemplos del fracaso absoluto del capitalismo y de iniciativas populares para la construcción de un futuro alternativo, justo y más ecológico.
La escritora ambientalista Rebecca Solnit dice acerca de la decadencia de Detroit “el continente no ha visto una transformación como la de Detroit desde los últimos días de la civilización Maya”. El núcleo del Detroit moderno, la industria automotriz, facilitó la creación de los barrios periféricos que en definitiva fueron la perdición de las pujantes ciudades del interior. Detroit, que tenía 2 millones de habitantes a mediados de los 50, ahora ha disminuido su población a alrededor de 800.000 habitantes. La pobreza, el desempleo, la despoblación y la decadencia han provocado un panorama casi post-apocalíptico aquí.
Sin embargo, en medio de este desastre urbano distópico, están las semillas del posible renacimiento de Detroit. La filósofa y legendaria activista de Detroit, Grace Lee Boggs, ayudó a organizar la gran marcha de 1963 en Detroit, encabezada por el Dr. King. Grace Lee Boggs cumple 95 años esta semana y los celebrará aquí en el Foro Social de Estados Unidos. La visitamos en su casa, que muy probablemente podría convertirse en patrimonio histórico de Detroit debido a las muchas organizaciones que surgieron allí. Ha vivido en la misma casa desde hace más de medio siglo, gran parte de este tiempo junto a su esposo, el difunto activista político y trabajador de la industria automotriz Jimmy Boggs. Grace Lee Boggs me dijo sonriente: “Es realmente maravilloso que el Foro Social decidiera venir a Detroit, porque Detroit, que en un momento fue símbolo de los milagros de la industrialización y luego se convirtió en símbolo de la devastación de la desindustrialización, es ahora símbolo de un nuevo tipo de sociedad, de gente que cultiva sus propios alimentos, de gente que intenta ayudarse entre sí, de gente que comienza a pensar no tanto en conseguir empleos y en forjar su propia fortuna, sino en cómo dependemos el uno del otro. Quiero decir, aquí, en Detroit, estamos creando otro mundo”.
Grace Lee Boggs también reflexionó sobre las dos delegaciones de jóvenes que asisten al Foro Social Estados Unidos, con las que ya se reunió: “Espero que entiendan a partir de Detroit que todos nosotros, cada uno de nosotros, puede ser un creativo cultural. Eso es lo que está sucediendo. Estamos creando una nueva cultura. Y no lo hacemos porque somos un pueblo tan maravilloso. Lo hacemos porque teníamos que hacerlo, es decir, no solo para sobrevivir materialmente, sino para sobrevivir como seres humanos”.
Desde las huertas comunitarias hasta los emprendimientos comerciales colectivos y los autos eléctricos, Detroit está comenzando a trazar un camino alternativo. Como dijo la gran escritora india Arundhati Roy:
“Otro mundo no solo es posible, ya está en camino. Quizá muchos de nosotros no estemos aquí para darle la bienvenida, pero en un día silencioso... si se escucha atentamente... se puede oír su respirar”.
Publicado el 17 de junio de 2010
Por Amy Goodman
DETROIT–“Tengo un sueño”. Si le preguntas a cualquiera dónde pronunció por primera vez esas palabras el Reverendo Martin Luther King Jr., te responderá probablemente que fue en la Marcha sobre Washington en agosto de 1963. Pero de hecho lo hizo dos meses antes, el 23 de junio, en Detroit, cuando encabezaba una marcha por la Avenida Woodward.
“Tengo un sueño de que un día en Georgia, Mississippi y Alabama, los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.”
“Tengo un sueño esta tarde, de que un día mis cuatro hijos pequeños no se encontrarán con la misma época que me encontré yo, sino que serán juzgados en base al contenido de su carácter y no por el color de su piel”.
“Tengo un sueño esta tarde de que un día aquí en Detroit, los negros podrán comprar o alquilar una casa en cualquier lugar que su dinero pueda pagar y que podrán conseguir un empleo”.
Cuarenta y siete años más tarde, miles de personas de todos los colores, religiones, clases y edades, quizá no hayan utilizado esas palabras exactas, pero marcharon por la misma avenida aquí en Detroit, con el mismo espíritu, para inaugurar el segundo Foro Social de Estados Unidos. Más de 10.000 ciudadanos, activistas y organizadores comunitarios llegaron de todas partes del mundo. Durante los cuatro días de talleres, asambleas y marchas que tiene el Foro se proponen fortalecer los movimientos sociales e impulsar una agenda progresista.
Mucho más grande que cualquier convención del movimiento conservador 'Tea Party', el Foro Social Estados Unidos ha tenido muy poca cobertura en los grandes medios. No se trata de una convención política guionada y planificada, ni de un festival musical de varios días. El Foro Social Estados Unidos se autodefine como “un espacio abierto de reunión para el pensamiento reflexivo, el debate democrático de ideas, la formulación de propuestas y el intercambio libre de experiencias”.
Es adecuado que el Foro se realice aquí, en esta ciudad que ha soportado el colapso de la industria automotriz y lo peor de la crisis hipotecaria. En Detroit, uno está rodeado al mismo tiempo de ejemplos del fracaso absoluto del capitalismo y de iniciativas populares para la construcción de un futuro alternativo, justo y más ecológico.
La escritora ambientalista Rebecca Solnit dice acerca de la decadencia de Detroit “el continente no ha visto una transformación como la de Detroit desde los últimos días de la civilización Maya”. El núcleo del Detroit moderno, la industria automotriz, facilitó la creación de los barrios periféricos que en definitiva fueron la perdición de las pujantes ciudades del interior. Detroit, que tenía 2 millones de habitantes a mediados de los 50, ahora ha disminuido su población a alrededor de 800.000 habitantes. La pobreza, el desempleo, la despoblación y la decadencia han provocado un panorama casi post-apocalíptico aquí.
Sin embargo, en medio de este desastre urbano distópico, están las semillas del posible renacimiento de Detroit. La filósofa y legendaria activista de Detroit, Grace Lee Boggs, ayudó a organizar la gran marcha de 1963 en Detroit, encabezada por el Dr. King. Grace Lee Boggs cumple 95 años esta semana y los celebrará aquí en el Foro Social de Estados Unidos. La visitamos en su casa, que muy probablemente podría convertirse en patrimonio histórico de Detroit debido a las muchas organizaciones que surgieron allí. Ha vivido en la misma casa desde hace más de medio siglo, gran parte de este tiempo junto a su esposo, el difunto activista político y trabajador de la industria automotriz Jimmy Boggs. Grace Lee Boggs me dijo sonriente: “Es realmente maravilloso que el Foro Social decidiera venir a Detroit, porque Detroit, que en un momento fue símbolo de los milagros de la industrialización y luego se convirtió en símbolo de la devastación de la desindustrialización, es ahora símbolo de un nuevo tipo de sociedad, de gente que cultiva sus propios alimentos, de gente que intenta ayudarse entre sí, de gente que comienza a pensar no tanto en conseguir empleos y en forjar su propia fortuna, sino en cómo dependemos el uno del otro. Quiero decir, aquí, en Detroit, estamos creando otro mundo”.
Grace Lee Boggs también reflexionó sobre las dos delegaciones de jóvenes que asisten al Foro Social Estados Unidos, con las que ya se reunió: “Espero que entiendan a partir de Detroit que todos nosotros, cada uno de nosotros, puede ser un creativo cultural. Eso es lo que está sucediendo. Estamos creando una nueva cultura. Y no lo hacemos porque somos un pueblo tan maravilloso. Lo hacemos porque teníamos que hacerlo, es decir, no solo para sobrevivir materialmente, sino para sobrevivir como seres humanos”.
Desde las huertas comunitarias hasta los emprendimientos comerciales colectivos y los autos eléctricos, Detroit está comenzando a trazar un camino alternativo. Como dijo la gran escritora india Arundhati Roy:
“Otro mundo no solo es posible, ya está en camino. Quizá muchos de nosotros no estemos aquí para darle la bienvenida, pero en un día silencioso... si se escucha atentamente... se puede oír su respirar”.
jueves, 17 de junio de 2010
LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS DE NADIE
Los niños y las niñas de nadie tienen un año o menos. Algunos no conocen a su padre y lo más parecido a ello es ese hombre que los aterroriza con su voz y sus manos , y que los hace creer que los monstruos y villanos de los cuentos de hadas existen.
Los niños y niñas de nadie no conocen el abrazo de una madre, un te quiero, una simple mirada de aceptación o de solidaridad. No escuchan canciones de cuna, se duermen entre los gritos y la violencia, y no saben si están despiertos o viven en una pesadilla.
Tienen sus cuerpos marcados por manchas moradas, sangre, rasguños, mordiscos, quemaduras, descuido y abandono. Son aquellos que el único contacto que reciben es el de la mano que castiga, el látigo que hiere y la indiferencia que mata. Sus almas abarrotadas de indiferencia , desamor y soledad.
Son hijos e hijas de la vida que deben aprender a valerse por sí mismos, aunque aún no puedan siquiera caminar.
No tienen derecho a llorar, a sentir dolor o miedo porque eso sería el principio de la peor película de horror.
Incomprensible. Los niños y las niñas de nadie son invisibles para sus vecinos, que una y otra vez son testigos de cómo son golpeados, humillados o abandonados, será que no los ven o que prefieren no verlos'. Nunca lo entenderé. Porque lamentablemente nuestros niños sueñan con superhéroes que vendrán en su rescate' pero ¿cómo los van a rescatar quienes eligen no ver?
Los niños y niñas de nadie son mis pacientes desde hace 8 años'. Son pequeños con sus cuerpos brutalmente golpeados sin importar cuán pequeños son. Las fracturas, los sangrados , las cirugías, el dolor, el miedo y la soledad son sus compañeros.
Hace un año le pedí a uno de ellos que luchara por vivir'. Que luego de 3 meses de hospitalización, múltiples cirugías, toda la gama de complicaciones de una hospitalización prolongada, ni una sola llamada o visita de un ser querido para saber si aún vivía, el dolor de un cuerpo y un alma agotada' lo esperaba el compromiso de un hospital y una sociedad de mostrarle que el mundo no era solo un sitio de horror. Que había fuera de las puertas del hospital amor, justicia, abrazos, te quieros'
Pero le fallé, y luego de 3 meses partió al cielo, sin haberme mostrado nunca una sonrisa y sin saber que los únicos que lo lloramos éramos la familia que adoptó en esos meses en ese hospital. Probablemente sabía que no estábamos preparados para darle lo que se le había negado en su añito de vida y que merecía, porque la indiferencia de la sociedad, la falta de recursos y personal de nuestras instituciones y la falta de compromiso de todas y todos no nos ha permitido devolverle a todos la posibilidad de sonreír.
Por eso y por todos mis niños y niñas estoy convencida que ya no nos podemos permitir ser más espectadores de esta terrible realidad que nos cubre como la más densa niebla. Hoy es el momento de adquirir responsablemente el compromiso con los niños y las niñas de nadie que desde hoy y para siempre deben ser los niños y niñas de todos. Tienen que dejar de ser invisibles y ser de nuevo Juan, María' No podemos darnos el lujo de perderlos porque la muerte nos los arrebate o porque las secuelas de sus traumas los maten en vida.
Es por esto y por todas las vidas que en 8 años he visto apagarse , que como médico, como mujer, como hija y madre hoy hago una invitación a todos y todas sin importar quienes seamos o lo que hagamos para que nos unamos como estado y sociedad civil y nos convirtamos en una muralla de valientes seres humanos que resguarde y proteja a lo más valioso de nuestra sociedad: nuestros niños y niñas.
Los niños y niñas de nadie no conocen el abrazo de una madre, un te quiero, una simple mirada de aceptación o de solidaridad. No escuchan canciones de cuna, se duermen entre los gritos y la violencia, y no saben si están despiertos o viven en una pesadilla.
Tienen sus cuerpos marcados por manchas moradas, sangre, rasguños, mordiscos, quemaduras, descuido y abandono. Son aquellos que el único contacto que reciben es el de la mano que castiga, el látigo que hiere y la indiferencia que mata. Sus almas abarrotadas de indiferencia , desamor y soledad.
Son hijos e hijas de la vida que deben aprender a valerse por sí mismos, aunque aún no puedan siquiera caminar.
No tienen derecho a llorar, a sentir dolor o miedo porque eso sería el principio de la peor película de horror.
Incomprensible. Los niños y las niñas de nadie son invisibles para sus vecinos, que una y otra vez son testigos de cómo son golpeados, humillados o abandonados, será que no los ven o que prefieren no verlos'. Nunca lo entenderé. Porque lamentablemente nuestros niños sueñan con superhéroes que vendrán en su rescate' pero ¿cómo los van a rescatar quienes eligen no ver?
Los niños y niñas de nadie son mis pacientes desde hace 8 años'. Son pequeños con sus cuerpos brutalmente golpeados sin importar cuán pequeños son. Las fracturas, los sangrados , las cirugías, el dolor, el miedo y la soledad son sus compañeros.
Hace un año le pedí a uno de ellos que luchara por vivir'. Que luego de 3 meses de hospitalización, múltiples cirugías, toda la gama de complicaciones de una hospitalización prolongada, ni una sola llamada o visita de un ser querido para saber si aún vivía, el dolor de un cuerpo y un alma agotada' lo esperaba el compromiso de un hospital y una sociedad de mostrarle que el mundo no era solo un sitio de horror. Que había fuera de las puertas del hospital amor, justicia, abrazos, te quieros'
Pero le fallé, y luego de 3 meses partió al cielo, sin haberme mostrado nunca una sonrisa y sin saber que los únicos que lo lloramos éramos la familia que adoptó en esos meses en ese hospital. Probablemente sabía que no estábamos preparados para darle lo que se le había negado en su añito de vida y que merecía, porque la indiferencia de la sociedad, la falta de recursos y personal de nuestras instituciones y la falta de compromiso de todas y todos no nos ha permitido devolverle a todos la posibilidad de sonreír.
Por eso y por todos mis niños y niñas estoy convencida que ya no nos podemos permitir ser más espectadores de esta terrible realidad que nos cubre como la más densa niebla. Hoy es el momento de adquirir responsablemente el compromiso con los niños y las niñas de nadie que desde hoy y para siempre deben ser los niños y niñas de todos. Tienen que dejar de ser invisibles y ser de nuevo Juan, María' No podemos darnos el lujo de perderlos porque la muerte nos los arrebate o porque las secuelas de sus traumas los maten en vida.
Es por esto y por todas las vidas que en 8 años he visto apagarse , que como médico, como mujer, como hija y madre hoy hago una invitación a todos y todas sin importar quienes seamos o lo que hagamos para que nos unamos como estado y sociedad civil y nos convirtamos en una muralla de valientes seres humanos que resguarde y proteja a lo más valioso de nuestra sociedad: nuestros niños y niñas.
sábado, 12 de junio de 2010
Llego el momento,
caen las murallas
va a comenzar
la única justa
de la batallas.
No duele el golpe,
no existe el miedo
quítate el polvo,
ponte de pie
y vuelves al ruedo.
Y la presión
que sientes
espera en ti,
tu gente!
Ahora vamos por todo
y te acompaña la suerte
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
Samina mina ¡eh! ¡eh!
waka waka ¡eh! ¡eh!
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
Oye tu Dios y
no estarás solo
llegas aquí
para brillar
lo tienes todo.
La hora se acerca
es el momento
vas a ganar
cada batalla
ya lo presiento.
Hay que empezar
de cero
para tocar
el cielo.
Ahora vamos por todo
y todos vamos por ellos
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
Samina mina ¡eh! ¡eh!
waka waka ¡eh! ¡eh!
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
Samina mina ¡eh! ¡eh!
waka waka ¡eh! ¡eh!
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
significa
samina mina : venir venir
zangaléwa : quien te ha llamado?
waka waka : tu lo haces tu lo haces
Tradición
Esta canción está a priori interpretada en lengua Fang, correspondiente a ciertas zonas de Gabón, el sur de Camerún, en Guinea Ecuatorial y un poco al este de de África Central. Al ser tan popular, esto implica que en muchas ocasiones la canción se canta sin conocer el significado.
Za engalomwa significa en lengua Fang "¿Quién te ha enviado?" : esta es la pregunta de un militar camerunés a otro de origen extranjero, Según Guy Dooh, del grupo Zangaléwa. El término ZANGALEWA puede también venir de una expresión en Ewondo: za anga loé wa ?, que sería "¿quién te ha llamado?" Camerún es un país multiétnico y plurilingüe, y no todos los soldados sabían hablar Ewondo, por eso es muy probable que con el tiempo el término za anga loé wa se convirtiera en el Zangalewa que nosotros conocemos hoy en día.
Cuando los jóvenes reclutas de la guardia republicana camerunesa se quejaban del rigor de la vida militar, sus jefes o sus compañeros mayores les solían plantear esta cuestión: za anga loé wa ?, que en realidad significaba algo así como: "¡nadie te ha obligado a entrar en el ejército, así que deja de lloriquear!"
[editar] Traducción detallada
Za/ mina/ mina/ hé hé. en otra pronunciación (Zar mina ou Zak mina)
Venid/ vosotros/ vosotros/ hé hé. (traducción literal)
Vamos vamos hé hé (traducción adaptada)
Wa / ka.
Tú-ti/ acción. (traducción literal)
tú puedes (traducción adaptada)
za/ an/ ga/ lè/ wa/
quién/ ha /hacer la acción/ llamado/ tú/ (traducción literal)
quién te envia? (traducción adaptada)
Ana/ wam/ ha/ ha
es/ yo-mí/ sí/ sí (traducción literal)
yo mismo (traducción adaptada)
yango/ hé hé
espera/ hé hé
]Visualización completa traducida
Venid, venid hé hé
tú lo haces, tú lo haces hé hé
Venid, venid
quién te ha llamado?
sí, soy yo
espera hé hé
espera hé hé
Venid, venid
quién te ha llamado?
sí, soy yo
Otra parte de la canción dice:
Cuando yo empujo a la derecha, tú empujas a la izquierda; cuando yo empujo a la izquierda, tú empujas a la derecha...
caen las murallas
va a comenzar
la única justa
de la batallas.
No duele el golpe,
no existe el miedo
quítate el polvo,
ponte de pie
y vuelves al ruedo.
Y la presión
que sientes
espera en ti,
tu gente!
Ahora vamos por todo
y te acompaña la suerte
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
Samina mina ¡eh! ¡eh!
waka waka ¡eh! ¡eh!
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
Oye tu Dios y
no estarás solo
llegas aquí
para brillar
lo tienes todo.
La hora se acerca
es el momento
vas a ganar
cada batalla
ya lo presiento.
Hay que empezar
de cero
para tocar
el cielo.
Ahora vamos por todo
y todos vamos por ellos
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
Samina mina ¡eh! ¡eh!
waka waka ¡eh! ¡eh!
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
Samina mina ¡eh! ¡eh!
waka waka ¡eh! ¡eh!
samina mina Zangaléwa
porque esto es África.
significa
samina mina : venir venir
zangaléwa : quien te ha llamado?
waka waka : tu lo haces tu lo haces
Tradición
Esta canción está a priori interpretada en lengua Fang, correspondiente a ciertas zonas de Gabón, el sur de Camerún, en Guinea Ecuatorial y un poco al este de de África Central. Al ser tan popular, esto implica que en muchas ocasiones la canción se canta sin conocer el significado.
Za engalomwa significa en lengua Fang "¿Quién te ha enviado?" : esta es la pregunta de un militar camerunés a otro de origen extranjero, Según Guy Dooh, del grupo Zangaléwa. El término ZANGALEWA puede también venir de una expresión en Ewondo: za anga loé wa ?, que sería "¿quién te ha llamado?" Camerún es un país multiétnico y plurilingüe, y no todos los soldados sabían hablar Ewondo, por eso es muy probable que con el tiempo el término za anga loé wa se convirtiera en el Zangalewa que nosotros conocemos hoy en día.
Cuando los jóvenes reclutas de la guardia republicana camerunesa se quejaban del rigor de la vida militar, sus jefes o sus compañeros mayores les solían plantear esta cuestión: za anga loé wa ?, que en realidad significaba algo así como: "¡nadie te ha obligado a entrar en el ejército, así que deja de lloriquear!"
[editar] Traducción detallada
Za/ mina/ mina/ hé hé. en otra pronunciación (Zar mina ou Zak mina)
Venid/ vosotros/ vosotros/ hé hé. (traducción literal)
Vamos vamos hé hé (traducción adaptada)
Wa / ka.
Tú-ti/ acción. (traducción literal)
tú puedes (traducción adaptada)
za/ an/ ga/ lè/ wa/
quién/ ha /hacer la acción/ llamado/ tú/ (traducción literal)
quién te envia? (traducción adaptada)
Ana/ wam/ ha/ ha
es/ yo-mí/ sí/ sí (traducción literal)
yo mismo (traducción adaptada)
yango/ hé hé
espera/ hé hé
]Visualización completa traducida
Venid, venid hé hé
tú lo haces, tú lo haces hé hé
Venid, venid
quién te ha llamado?
sí, soy yo
espera hé hé
espera hé hé
Venid, venid
quién te ha llamado?
sí, soy yo
Otra parte de la canción dice:
Cuando yo empujo a la derecha, tú empujas a la izquierda; cuando yo empujo a la izquierda, tú empujas a la derecha...
viernes, 11 de junio de 2010
PESAME A MANDELA
El ex presidente de Sudáfrica y Premio Nobel de la Paz Nelson Mandela no asistirá al partido inaugural del Mundial de Fútbol en Johannesburgo debido a la muerte, esta madrugada, de su biznieta Zenani, de 13 años de edad.
"Nelson Mandela supo esta mañana de la trágica muerte en accidente de su biznieta Zenani Mandela", señala un comunicado de la Fundación que lleva el nombre del primer presidente negro sudafricano, que indica que "no sería apropiado que asistiera a las celebraciones de la apertura de la Copa del Mundo".
La Fundación, que actúa como portavoz de los Mandela, señala en el escrito: "estamos seguros de que los sudafricanos y la gente de todo el mundo se solidarizará con Mandela y su familia tras esta tragedia".
Seguimos pensando que la Copa del Mundo es un momento histórico para Sudáfrica y el continente y estamos seguros de que será un gran éxito y 'Madiba' estará allí en espíritu hoy", concluye el escrito.
En un comunicado previo, en el que informaba de la muerte de la adolescente, la Fundación señaló que "la familia (Mandela) ha pedido que se respete su intimidad mientras lloran por esta tragedia".
Zenani, una de las nueve biznietas de Mandela, resultó muerta esta madrugada en un accidente de tráfico tras salir del concierto inaugural del Mundial de Fútbol que se celebró anoche en el estadio Orlando de Soweto.
Zenani había celebrado su cumpleaños el 9 de junio y era la hija mayor de Zoleka Seakamela, según informó la Fundación Mandela.
El concierto tras el que perdió la vida Zenani había sido un auténtico homenaje a su bisabuelo y, en medio del espectáculo, el también Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu apareció vestido de pies a cabeza con el uniforme amarillo de la selección sudafricana jaleando el nombre de Mandela.
La Fundación también señaló que no hubo más heridos en el accidente, aunque emisoras de radio locales señalaron que Zoleka iba con su hija en el coche y fue llevada a un centro médico, pero no precisaron si sufría algún tipo de lesión.
DIME...
Dime, por favor
en que rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y dónde recordar sin que me duela.
Dime por favor dónde pueda
caminar sin ver tus huellas,
dónde puedo correr sin recordarte
y dónde descansar con mi tristeza.
Dime por favor cuál es el cielo
que no tiene el calor de tu mirada
y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor cuál es el rincón
en el que no dejaste tu presencia.
Dime por favor
cual es el hueco de mi almohada
que no tiene escondidos tus recuerdos.
Dime por favor cuál es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños...
Que no puedo vivir porque te extraño
y no puedo morir porque te quiero...
Jorge Luis Borges.
en que rincón puedo no verte,
dónde puedo dormir sin recordarte
y dónde recordar sin que me duela.
Dime por favor dónde pueda
caminar sin ver tus huellas,
dónde puedo correr sin recordarte
y dónde descansar con mi tristeza.
Dime por favor cuál es el cielo
que no tiene el calor de tu mirada
y cuál es el sol que tiene luz tan sólo
y no la sensación de que me llamas.
Dime por favor cuál es el rincón
en el que no dejaste tu presencia.
Dime por favor
cual es el hueco de mi almohada
que no tiene escondidos tus recuerdos.
Dime por favor cuál es la noche
en que no vendrás para velar mis sueños...
Que no puedo vivir porque te extraño
y no puedo morir porque te quiero...
Jorge Luis Borges.
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