Amazing grace» (en español: «Sublime gracia») es un himno litúrgico muy conocido en el ámbito del cristianismo y entonado por casi todas las denominaciones cristianas angloparlantes.
La letra fue escrita por John Newton, un antiguo esclavista inglés que más tarde se convertiría al cristianismo. Redactado en 1772, este himno forma parte también del legado de Olney Hymns y William Cowper, otros escritores de himnos con los que Newton trabajó.
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1 Historia
2 La letra
3 Referencias
4 Enlaces externos
Historia [editar]El ritmo de la melodía en el himnario cristiano, como algunas otras de su tiempo, fueron entonados de diferentes maneras. La letra más aceptada hoy en día aparecería en los himnarios de las iglesias estadounidenses protestantes alrededor de los años 1830.
Existieron dos diferentes tonadas para esta canción: una fue la versión "New Britain", la cual fue rebautizada como Virginia Harmony en 1831. La letra exacta de esta predecesora no se conoce. Se supone de origen irlandés o escocés. Es de escala pentatónica y se la relaciona con la música de gaita. La otra tonada es conocida como "Old Regular Baptist" y era interpretada por la congregación Little Zion Church de Jeff, Kentucky.
Este himno ha sido muy popular en la comunidad cristiana mundial como reflejo de la gracia divina descrita en I Crónicas 17:16. En este pasaje, David y su familia se maravillan por haber sido escogidos por Dios para reinar sobre Israel. Este pasaje inspiró a Newton un sermón que tituló "Faith's review and expectación" (Revisión de la Fe y esperanza). que recitó para el año nuevo de 1773 y que se supone la base de la letra.
Newton también fue conocido como defensor de la libertad y los derechos humanos tanto por cristianos como por seculares.
La letra [editar]Sublime gracia del Señor
que a un infelíz salvó.
Yo ciego fui, mas veo hoy.
Perdido y Él me halló.
Su gracia me enseñó a temer,
mis dudas ahuyentó.
¡Oh, cuán precioso fue a mi ser,
cuando Él me perdono!
En los peligros o aflicción
que yo he tenido aquí,
Su gracia siempre me libró,
y me guiará feliz.
Y cuando en Sión por siglos mil
brillando esté cual sol,
yo cantaré por siempre allí
Su amor que me salvó.
Letra en Ingles
Amazing grace, how sweet the sound
That saved a wretch like me.
I once was lost, but now I'm found.
Was blind, but now I see.
Twas grace that taught my heart to fear
And grace my fears relieved.
How precious did that grace appear
The hour I first believed.
When we've been there ten thousand years
Bright shining as the sun,
We've no less days to sing God's praise
Then when we first begun.
Amazing grace, how sweet the sound
That saved a wretch like me.
I once was lost, but now I'm found.
Was blind, but now I see.
Portada > Opinión > Cine de Gestión
'Amazing Grace'
La gestión de la dignidad humana
Publicado el 21-09-2009 por Ignacio García de Leániz, consultor de comportamiento humano
La historia real de los esfuerzos del parlamentario británico William Wilberforce por abolir el tráfico de esclavos en la Inglaterra del siglo XVIII ofrece una valiosa lección: Unas pocas personas pueden alcanzar con una gestión adecuada metas y valores aparentemente inalcalzables.
Hay determinadas películas –muy pocas– que si uno las ignora queda como amputado humana y espiritualmente. Y esta, Amazing Grace, es sin duda una de ellas. Si además encierra tan sabias lecciones sobre aspectos gerenciales como el liderazgo, la gestión de proyectos y el trabajo en equipo, nos encontramos ante una obra ineludible tanto para empleados como para directivos. Veamos por qué, todo ello acompañado de un recital de actores británicos de primera fila.
La visión y los liderazgos
Nos situamos en el Londres de finales del siglo XVIII, previo todavía a la Revolución al otro lado del Canal. En el corazón del imperio británico el tráfico de esclavos desde África hasta el Caribe supone beneficios para las compañías de las Indias y, por ende, para las arcas del Estado. La inmensa mayoría de la Cámara de los Comunes sanciona y avala está práctica. Muchos diputados poseen intereses particulares en las empresas navieras y forman parte de un lobby más o menos inconfesable. ¿Todos? No. Hay un joven común, William Wilberforce, que desde el principio de su carrera política denuncia en su escaño la aberración que supone el transporte de personas estabuladas como si fueran ganado y el concepto mismo de esclavitud. Tiene pues Wilberforce una visión muy clara: la esclavitud es un disvalor moral lamentable y como tal debe desaparecer. Ahora bien, la sola visión no basta. Los valores que proclama no son percibidos ni por la Cámara ni por la incipiente opinión pública británica. ¿Cómo hacer que la visión triunfe? En primer lugar, soportando el fracaso. Sus proposiciones de ley son derrotadas una y otra vez. Pero soportar el fracaso no es triunfar. El liderazgo visionario de Wilberforce no basta. Hace falta un complemento directivo.
Y aquí entra en escena la extraordinaria figura de William Pitt, el Primer Ministro tory más joven de la historia de Inglaterra, con apenas 24 años. Pitt piensa en su fuero interno exactamente igual que su amigo el idealista Wilberforce: la esclavitud y el tráfico de esclavos es algo ciertamente intolerable. Pero la verdad y la convicción solas no sirven para cambiar el voto de trescientos comunes y la indiferencia de la sociedad londinense. Hace falta tiempo, mucha prudencia y una estrategia muy meditada.
Al liderazgo visionario de Wilberforce, Pitt ofrecerá un liderazgo metódico, frío y calculador para lograr que en un plazo razonable pueda prosperar el objetivo de su diputado, que es a su vez su objetivo secreto como Primer Ministro. En un momento dado le dice Pitt a su vehemente miembro de los Comunes: "En tanto que Primer Ministro te exijo cautela". "¿Y en tanto que amigo?", pregunta Wilberforce. "Pues como amigo, que la mandes a paseo", responde tajante Pitt. Y de estos dos liderazgos complementarios y amigables surgirá un plan de acción que nada tiene que envidiar a las mejores prácticas de project management.
La abolición de la esclavitud
A lo que se ve, no es nada fácil la meta. Para ello hay que planificar y diseñar cuidadosamente las diferentes fases del proyecto. El gran problema será cómo vencer las resistencias que un cambio tal provoca en los sujetos target del cambio –los diputados de la Cámara– y en el resto de la sociedad. A tal efecto y comandado por el propio Wilberforce se constituye un comité de proyecto compuesto por unas pocas personas: un esclavo liberado, un diputado arrepentido, un joven abolicionista y una activista. Las tareas se asignan y reparten en una demostración perfecta de verdadero team-building, transferencia de conocimiento y coordinación: recopilar información, sintetizar los datos, preparar las presentaciones ante la Cámara, identificar los mensajes clave, propagarlos, captar promotores del cambio e influenciadores, etcétera. Los matices son infinitos: baste mencionar para el espectador los speech en el Parlamento como modelo de elocuencia y presentación eficaz.
Para sostener la marcha de este proyecto tan arduo se celebra la consecución de los hitos intermedios y se comparten los fracasos y desviaciones en el calendario previsto. El márketing más eficaz y persistente se confunde con una gestión del cambio eficiente y pausada. Y todo ello sin Power Point, Excel, ni diagramas de Gantt. Simplemente, aplicando una metodología sajona dirigida desde la prudencia (Pitt) y el entusiasmo (Wilberforce) y cimentada en el rigor y profesionalidad, durante quince años. Cosas que echamos de menos en nuestra gestión diaria de un proyecto, a poco que meditemos.
El 25 de marzo de 1807, el Parlamento inglés declaró abolido el comercio de esclavos en todo su Imperio. Esto hicieron algunos hombres buenos con un objetivo común, cada uno en su radio de acción e influencia, en pro de un valor moral objetivo –la dignidad humana– que estaba ahí y pocos alcanzaban a verlo. En estos tiempos de colapso moral en la economía y en la empresa, no estaría nada mal ver esta película que parece decirnos: "Cualquiera puede ser como estos hombres y mujeres de buena voluntad y gran profesionalidad. Todos pueden serlo, quizá incluso tú misma, yo mismo". No se la pierdan.
Que el maquillaje no apague tu risa, que el equipaje no lastre tus alas, que el calendario no venga con prisas, que el diccionario detenga las balas, Que el corazón no se pase de moda, que los otoños te doren la piel, que cada noche sea noche de bodas, que no se ponga la luna de miel. Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel.
domingo, 21 de febrero de 2010
sábado, 20 de febrero de 2010
Aceptar la Realidad
Vivir en la verdad puede parecernos una meta idealista, sin embargo la más humilde de las acciones, el aceptar la realidad tal cual es antes de reaccionar ante ella, nos acerca enormemente a la verdad. De hecho, aceptar la realidad es ya una manera vivir en la verdad.
Imaginemos que alguien recorriendo un camino rural llega a un abismo y descubre que el puente que allí había se ha derrumbado. A nadie se le ocurre ni quedarse allí indefinidamente lamentándose y exigiendo al gobierno que lo reconstruya, ni tampoco intentar atravesar el abismo por donde debería estar el puente y caer al vacío solo porque "no puedo aceptar que el puente no esté aquí". Todo el mundo, tras refunfuñar un rato comprende que debe dar un rodeo y sigue camino.
Esto que es tan obvio referido a esta historia, parece no serlo tanto en la mayoría de las cosas de la vida, ya que las personas sufrimos infinitamente, nos hacemos y hacemos daño, y perdemos tiempo y energía tratando de forzar a la realidad para que sea como nosotros creemos que debería ser, (que es "casualmente" como nos gustaría que fuera). Las personas solemos proceder Igual que en el ejemplo del puente, nos quedamos indefinidamente lamentándonos y exigiendo que se cumpla nuestra voluntad (¡para eso tenemos razón!) e incluso tratamos de pasar por donde no se puede y fracasamos una y otra vez.
Gran parte de la confusión y el dolor que lleva a la gente a la consulta psicológica (¿Cómo me puede pasar esto a mí?... ¿ Porque se comporta así?.etc.) se deriva de acciones muy parecidas al ejemplo ya que la primera fuente de dolor y sufrimiento es nuestra ignorancia sobre el funcionamiento de la realidad y las leyes que la rigen (lo que se denomina “dharma”).
Es imprescindible aceptar la realidad tal cual es, para a continuación elaborar una estrategia inteligente ante ella. En el caso del puente por ejemplo, podemos buscar otro camino o ponernos a trabajar en su reconstrucción, pero sólo después de haber aceptado que ya no está y por supuesto, sin negar este hecho ni precipitarnos al abismo solo porque allí debería estar el puente.
Aceptar la realidad no es negarse a transformarla, (esto es muy importante entenderlo), aceptar la realidad es la única forma de transformarla eficientemente, ya que sino no conoceremos adecuadamente qué es lo que estamos transformando. Además, solo “transformaremos” en el caso que veamos que esta es la mejor opción, cosa que sólo podremos decidir adecuadamente si no reaccionamos visceralmente queriendo transformar antes de comprender.
A aquel que cambió su camino al descubrir el puente caído, le sucedió que a causa de este imprevisto se encontró con personas y le pasaron cosas que fueron muy beneficiosas para él y que no le hubieran pasado si hubiera seguido el camino que tenía previsto. Cosas similares podrían sucederle a aquel que se quedó a reconstruir el puente, y esto es así porque muchas veces la suerte elige éstos imprevistos para enriquecer nuestra vida y nuestras oportunidades.
No nos precipitemos pues a actuar de modo irreflexivo bajo la falsa concepción de que actuar es siempre lo mejor porque de lo contrario podríamos ser unos "pasivos" sino que aceptemos previamente que aquí y ahora las cosas son tal y como son, nos guste más o nos guste menos, debiera o no debiera ser así, sea justo o injusto, etc., y después permitamos a nuestra sabiduría, a nuestro buen juicio y a nuestra intuición el elegir el camino más provechoso, sea este una decidida acción transformadora o sea el camino de la no-acción. De este modo fluiremos armoniosamente con el concierto universal y veremos como todo va encajando. Además, descubriremos asombrados cómo muchas veces lo que parecía malo termina siendo lo mejor, y lo que creíamos que era un inconveniente termina siendo de gran beneficio, pero sobre todo veremos despertar en nosotros la certeza de que esta actitud es infinitamente más madura y acertada que la anterior, e inclusive recordaremos como una pesadilla de ansiedad y confusión épocas anteriores cuando reaccionábamos visceralmente ante todo, aunque por entonces creíamos actuar correctamente y ser personas activas y con “empuje”.
Tao Prajnananda
Vivir en la verdad puede parecernos una meta idealista, sin embargo la más humilde de las acciones, el aceptar la realidad tal cual es antes de reaccionar ante ella, nos acerca enormemente a la verdad. De hecho, aceptar la realidad es ya una manera vivir en la verdad.
Imaginemos que alguien recorriendo un camino rural llega a un abismo y descubre que el puente que allí había se ha derrumbado. A nadie se le ocurre ni quedarse allí indefinidamente lamentándose y exigiendo al gobierno que lo reconstruya, ni tampoco intentar atravesar el abismo por donde debería estar el puente y caer al vacío solo porque "no puedo aceptar que el puente no esté aquí". Todo el mundo, tras refunfuñar un rato comprende que debe dar un rodeo y sigue camino.
Esto que es tan obvio referido a esta historia, parece no serlo tanto en la mayoría de las cosas de la vida, ya que las personas sufrimos infinitamente, nos hacemos y hacemos daño, y perdemos tiempo y energía tratando de forzar a la realidad para que sea como nosotros creemos que debería ser, (que es "casualmente" como nos gustaría que fuera). Las personas solemos proceder Igual que en el ejemplo del puente, nos quedamos indefinidamente lamentándonos y exigiendo que se cumpla nuestra voluntad (¡para eso tenemos razón!) e incluso tratamos de pasar por donde no se puede y fracasamos una y otra vez.
Gran parte de la confusión y el dolor que lleva a la gente a la consulta psicológica (¿Cómo me puede pasar esto a mí?... ¿ Porque se comporta así?.etc.) se deriva de acciones muy parecidas al ejemplo ya que la primera fuente de dolor y sufrimiento es nuestra ignorancia sobre el funcionamiento de la realidad y las leyes que la rigen (lo que se denomina “dharma”).
Es imprescindible aceptar la realidad tal cual es, para a continuación elaborar una estrategia inteligente ante ella. En el caso del puente por ejemplo, podemos buscar otro camino o ponernos a trabajar en su reconstrucción, pero sólo después de haber aceptado que ya no está y por supuesto, sin negar este hecho ni precipitarnos al abismo solo porque allí debería estar el puente.
Aceptar la realidad no es negarse a transformarla, (esto es muy importante entenderlo), aceptar la realidad es la única forma de transformarla eficientemente, ya que sino no conoceremos adecuadamente qué es lo que estamos transformando. Además, solo “transformaremos” en el caso que veamos que esta es la mejor opción, cosa que sólo podremos decidir adecuadamente si no reaccionamos visceralmente queriendo transformar antes de comprender.
A aquel que cambió su camino al descubrir el puente caído, le sucedió que a causa de este imprevisto se encontró con personas y le pasaron cosas que fueron muy beneficiosas para él y que no le hubieran pasado si hubiera seguido el camino que tenía previsto. Cosas similares podrían sucederle a aquel que se quedó a reconstruir el puente, y esto es así porque muchas veces la suerte elige éstos imprevistos para enriquecer nuestra vida y nuestras oportunidades.
No nos precipitemos pues a actuar de modo irreflexivo bajo la falsa concepción de que actuar es siempre lo mejor porque de lo contrario podríamos ser unos "pasivos" sino que aceptemos previamente que aquí y ahora las cosas son tal y como son, nos guste más o nos guste menos, debiera o no debiera ser así, sea justo o injusto, etc., y después permitamos a nuestra sabiduría, a nuestro buen juicio y a nuestra intuición el elegir el camino más provechoso, sea este una decidida acción transformadora o sea el camino de la no-acción. De este modo fluiremos armoniosamente con el concierto universal y veremos como todo va encajando. Además, descubriremos asombrados cómo muchas veces lo que parecía malo termina siendo lo mejor, y lo que creíamos que era un inconveniente termina siendo de gran beneficio, pero sobre todo veremos despertar en nosotros la certeza de que esta actitud es infinitamente más madura y acertada que la anterior, e inclusive recordaremos como una pesadilla de ansiedad y confusión épocas anteriores cuando reaccionábamos visceralmente ante todo, aunque por entonces creíamos actuar correctamente y ser personas activas y con “empuje”.
Tao Prajnananda
El poder de las palabras...
Una sabia y conocida anécdota árabe dice que en una ocasión, un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Adivino para que interpretase su sueño.
- Qué desgracia Mi Señor! - exclamó el Adivino - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.
- Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido
- Cómo te atreves a decirme semejante cosa? Fuera de aquí!!!
Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más tarde ordenó que le trajesen a otro Adivino y le contó lo que había soñado.
Éste, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:
Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes.
Iluminose el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó le dieran cien monedas de oro.
Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
-No es posible!, la interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Adivino. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.
Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Adivino - que todo depende de la forma en el decir....
A lo largo de la historia de la humanidad nuestros líderes y pensadores han utilizado el poder de las palabras para modificar nuestra emocionalidad y enrolarnos en sus causas
Muchos somos conscientes del poderoso papel que juegan las palabras cuando un orador nos conmueve con ellas pero pocos nos damos cuenta la manera como vive en nosotros ese poder permitiéndonos elegir un vocabulario que nos impulse a la acción o nos lleve por el camino de nuestros objetivos
El Coaching tiene una nueva postura frente al Lenguaje. La postura tradicional muestra al Lenguaje como describiendo lo que está afuera mientras que la postura ontológica dice que no sólo describimos lo que hay sino que el lenguaje también tiene la posibilidad de crear realidad.
Por lo menos una vez por día
habría que escuchar una canción,
leer un poema,
mirar una obra de arte y,
pronunciar alguna palabra sensata
Johann W. Von Goethe
Cuando yo digo esto es una silla estoy describiendo algo que está afuera . mientras que si yo digo "esto es una silla cómoda" cómoda aparece a partir de mi decir, es algo que yo creo a partir de lo dicho
¿Para qué el Coaching hace esta diferenciación?
Fundamentalmente para posicionarnos en un lugar de poder donde creamos realidad con lo que decimos.
Las palabras que usamos no solo tienen un profundo efecto sobre nuestra estima sino también para darle sentido a lo que hacemos.
Creemos que las palabras que nos decimos a nosotros mismos por medio de nuestra conversación interna nos pueden programar para ganar o para perder de la misma manera que el vocabulario que empleamos con los demás nos puede asistir a mantener una buena comunicación .
De lo que estamos hablando es de hacernos responsables con la realidad que creamos a partir de lo que decimos.
"Aquellos que usan a menudo la palabra imposible
tienen muy poca suerte en la vida"
Carlile
No tenemos la misma responsabilidad si decimos " Si, lo haré" a si decimos "trataré" o "haré lo posible". ya que en la primera estamos contestando desde todo nuestro compromiso y en la segunda pareciera que estamos escuchando una voz interna que nos grita NO .
¿Cuántas veces nos encontramos diciendo: es imposible o no hay nada que hacer? ¿acaso no nos damos cuenta de qué manera esas frases nos cierran a nuevas posibilidades? ¿Si dijéramos en lugar de eso : busquemos algunas alternativas que seguro algo encontraremos? ¿podes ver que estás diciendo lo mismo pero con diferente actitud y postura frente a los resultados?
Es muy común que la gente diga tengo que hacer tal cosa... como si alguien la obligara aparte de ella misma¿no te sentirías mejor si dijeras: elijo hacer tal cosa o voy a hacer tal cosa porque me conviene?¿Podes ver que emocionalidad diferente surge desde una y otra postura?
Si no fuera por..... yo podría, yo tendría, yo haría . De esta manera estamos haciendo importante la excusa que nos limita ¿no estaríamos mas cerca del éxito si nos posicionáramos en un pase lo que pase ...podré, tendré o haré.
"Cuando comiences a comprender el mundo
como una extensión de tus pensamientos y tus sentimientos,
comprenderás que tienes el poder para cambiarlo.
He ahí la clave del verdadero poder.".
Si...pero... y con el pero anulamos todo a lo que antes le dijimos que sí. Necesitamos cambiar el pero por la conjunción " y" ya que esta incluye la frase anterior mientras el pero la excluye.
Observá cómo aparece un sentimiento diferente a partir de la segunda frase
Estoy entrenándome para la maratón pero estoy muy cansada
o Estoy entrenándome para la maratón y estoy muy cansada
En la primera se me escucha desganada y en la segunda motivada
Hay palabras que distorsionan la realidad. Por ejemplo siempre o nunca, todos o ninguna,nadie... Al no mostrar excepciones estas declaraciones no te sirven porque te posicionar en un espacio de que vos sabes cómo son las cosas y este espacio de certeza se transforma en un espacio de control cuando conversamos con otro y en un espacio de desmotivación cuando conversamos con nosotros mismos.
"Nuestro lenguaje forma nuestras vidas
y hechiza nuestro pensamiento"
Albert Einstein
Una sabia y conocida anécdota árabe dice que en una ocasión, un Sultán soñó que había perdido todos los dientes. Después de despertar, mandó llamar a un Adivino para que interpretase su sueño.
- Qué desgracia Mi Señor! - exclamó el Adivino - Cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.
- Qué insolencia! - gritó el Sultán enfurecido
- Cómo te atreves a decirme semejante cosa? Fuera de aquí!!!
Llamó a su guardia y ordenó que le dieran cien latigazos.
Más tarde ordenó que le trajesen a otro Adivino y le contó lo que había soñado.
Éste, después de escuchar al Sultán con atención, le dijo:
Excelso Señor! Gran felicidad os ha sido reservada. El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes.
Iluminose el semblante del Sultán con una gran sonrisa y ordenó le dieran cien monedas de oro.
Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:
-No es posible!, la interpretación que habéis hecho de los sueños es la misma que el primer Adivino. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.
Recuerda bien amigo mío - respondió el segundo Adivino - que todo depende de la forma en el decir....
A lo largo de la historia de la humanidad nuestros líderes y pensadores han utilizado el poder de las palabras para modificar nuestra emocionalidad y enrolarnos en sus causas
Muchos somos conscientes del poderoso papel que juegan las palabras cuando un orador nos conmueve con ellas pero pocos nos damos cuenta la manera como vive en nosotros ese poder permitiéndonos elegir un vocabulario que nos impulse a la acción o nos lleve por el camino de nuestros objetivos
El Coaching tiene una nueva postura frente al Lenguaje. La postura tradicional muestra al Lenguaje como describiendo lo que está afuera mientras que la postura ontológica dice que no sólo describimos lo que hay sino que el lenguaje también tiene la posibilidad de crear realidad.
Por lo menos una vez por día
habría que escuchar una canción,
leer un poema,
mirar una obra de arte y,
pronunciar alguna palabra sensata
Johann W. Von Goethe
Cuando yo digo esto es una silla estoy describiendo algo que está afuera . mientras que si yo digo "esto es una silla cómoda" cómoda aparece a partir de mi decir, es algo que yo creo a partir de lo dicho
¿Para qué el Coaching hace esta diferenciación?
Fundamentalmente para posicionarnos en un lugar de poder donde creamos realidad con lo que decimos.
Las palabras que usamos no solo tienen un profundo efecto sobre nuestra estima sino también para darle sentido a lo que hacemos.
Creemos que las palabras que nos decimos a nosotros mismos por medio de nuestra conversación interna nos pueden programar para ganar o para perder de la misma manera que el vocabulario que empleamos con los demás nos puede asistir a mantener una buena comunicación .
De lo que estamos hablando es de hacernos responsables con la realidad que creamos a partir de lo que decimos.
"Aquellos que usan a menudo la palabra imposible
tienen muy poca suerte en la vida"
Carlile
No tenemos la misma responsabilidad si decimos " Si, lo haré" a si decimos "trataré" o "haré lo posible". ya que en la primera estamos contestando desde todo nuestro compromiso y en la segunda pareciera que estamos escuchando una voz interna que nos grita NO .
¿Cuántas veces nos encontramos diciendo: es imposible o no hay nada que hacer? ¿acaso no nos damos cuenta de qué manera esas frases nos cierran a nuevas posibilidades? ¿Si dijéramos en lugar de eso : busquemos algunas alternativas que seguro algo encontraremos? ¿podes ver que estás diciendo lo mismo pero con diferente actitud y postura frente a los resultados?
Es muy común que la gente diga tengo que hacer tal cosa... como si alguien la obligara aparte de ella misma¿no te sentirías mejor si dijeras: elijo hacer tal cosa o voy a hacer tal cosa porque me conviene?¿Podes ver que emocionalidad diferente surge desde una y otra postura?
Si no fuera por..... yo podría, yo tendría, yo haría . De esta manera estamos haciendo importante la excusa que nos limita ¿no estaríamos mas cerca del éxito si nos posicionáramos en un pase lo que pase ...podré, tendré o haré.
"Cuando comiences a comprender el mundo
como una extensión de tus pensamientos y tus sentimientos,
comprenderás que tienes el poder para cambiarlo.
He ahí la clave del verdadero poder.".
Si...pero... y con el pero anulamos todo a lo que antes le dijimos que sí. Necesitamos cambiar el pero por la conjunción " y" ya que esta incluye la frase anterior mientras el pero la excluye.
Observá cómo aparece un sentimiento diferente a partir de la segunda frase
Estoy entrenándome para la maratón pero estoy muy cansada
o Estoy entrenándome para la maratón y estoy muy cansada
En la primera se me escucha desganada y en la segunda motivada
Hay palabras que distorsionan la realidad. Por ejemplo siempre o nunca, todos o ninguna,nadie... Al no mostrar excepciones estas declaraciones no te sirven porque te posicionar en un espacio de que vos sabes cómo son las cosas y este espacio de certeza se transforma en un espacio de control cuando conversamos con otro y en un espacio de desmotivación cuando conversamos con nosotros mismos.
"Nuestro lenguaje forma nuestras vidas
y hechiza nuestro pensamiento"
Albert Einstein
martes, 16 de febrero de 2010
UNA PELICULA QUE PERSONALMENTE RECOMIENDO Y DESDE EL CORAZON
Invictus cuenta la verdadera y ejemplar historia de cómo Nelson Mandela (Morgan Freeman) se alió con el capitán del equipo de rugby de Sudáfrica, Francois Pienaar (Matt Damon), para ayudar a unificar su país.
El recién elegido Presidente Mandela sabe que, tras el apartheid, su país sigue dividido racial y económicamente. Con la confianza de que puede reconciliar a su pueblo mediante el lenguaje universal del deporte, Mandela se une al débil equipo sudafricano de rugby cuando, de forma inesperada, consigue llegar a la Final de la Copa del Mundo de Rugby de 1995.
Esta ya no es tan dura, nos viene a decir que los blancos también tienen alma, aunque esta no llega hasta el punto de renunciar aunque sea a parte de los privilegios que arrancaron a los nativos a sangre y fuego. Y es que en Sudáfrica cambió un sistema ya condenado por la historia y por los pueblos del mundo aunque el gobierno español (de Felipe González seguía vendiéndole armas), y personajes como Reagan, Thatcher, Kohl o Manuel Fraga seguían tachando a al ANC y a Mandela de “terroristas”. Fraga escribió un par de artículos en El País a principio de los ochenta que estaría muy bien recuperar.
La película nos sitúa en unos años después de la caída del apartheid y de que Mandela saliera de la cárcel tras 27 años de cautiverio, y nos cuenta la historia de aquellos hechos cruciales en los que Mandela (encarnado por un Morgan Freeman casi alado), elegido presidente tras su salida de la cárcel, pidió el apoyo de la población negra aplastada durante años -y mayoritariamente seguidora del fútbol- a la selección de rugby -el deporte de los blancos en aquel país-, una selección cuyo capitan es interpretado por Matt Damon, un individuo que, por supuesto, tiene que cambiar su actitud y que sabe lo que está en juego. Cuenta el nombre de su película, la catarsis colectiva que llevó a Sudáfrica a superar el régimen de apartheid y la división racial del país a través del triunfo del equipo nacional de rugby en el Mundial de este deporte celebrado en aquel país en 199, un momento en el que el “pueblo” se unifica bajo una sola nación, aunque como no deja de apuntar Clint Eastwood, nos lo hace muy arriba y otro my abajo. Cierto, ha surgido una clase media negra que antes tenía la entrada del club vedada, pero no es menos cierto que los antagonismos sociales se han hecho más abismales si cabe. El neoliberalismo ha causado sus naturales estragos con la particularidad de que ahora gobernaba el ANC que se había metido la “Carta de la Libertad” en el bolsillo.
Este es el tema, Sudáfrica supera el “poder blanco”, pero solo en lo político, en la vida cotidiana, ya no hay barreras basadas en la piel. Siguen las de las clases… Invictus nos habla de cómo ambos hombres trabajaron codo a codo para acabar con los prejuicios raciales dentro del equipo y dar así un ejemplo a todo el país. El objetivo de ambos fue que Sudáfrica fuera elegida como país anfitrión de la Copa Mundial de Rugby en 1995, durante su primer mandato como presidente, tras años de ser excluidos de las competiciones internacionales debido al apartheid. Como “liberal”, Carlin ha manifestado estar muy contento con la película Confirma lo que ellos ya decían de siempre, había que hacer n cambio político radical, pero sin entrar en el ámbito sagrado e la propiedad. Se podría discutir sobre los valores cinematográficos de la película, a Eastwood le sobra talento, los actores son magníficos, la película “entra”, incluso se podría caber otra lectura, la que se insinúa cuando Matt Damon descubre una Sudáfrica que antes desconocía…
POEMA DE NELSON MANDELA " INVICTUS" ESCRITO EN SU CELDA...
La oscuridad de la noche que me cubre,
negra de hueso a hueso ...
Pienso que pase lo que pase
en mi incomodo ser
las circunstancias
no me han vencido aun
y bajo las manos de la FE
escucho su llamado...
Estoy destinado mas alla de este lugar
de anhelo y de sombra...
Anhela el corazon de la sombra
y aun asi la amenaza de los años me une
y el tiempo no se detiene.
No tendre miedo
debo ser fuerte
y seguir adelante.
Yo soy el amo de mi destino
Yo soy el captor de mi ALMA"
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nelson mandela - invictus
CNN HEROES. Personas anónimas que están cambiando el mundo...
Un excelente espacio que se encuentra en la página de CNN, al cual puedes acceder a través de este link: http://www.cnn.com/SPECIALS/cnn.heroes/index.html.
Me ha llamado mucho la atención, en el sentido del reconocimiento a la labor de personas comúnes, que no representan impacto publicitario, por lo menos en cuanto aparición en medios masivos, pero que por sus acciones están en una de las plataformas de noticias más grandes del planeta.
Pero lo relamente importante que he querido compartir a través de este pequeño espacio es la iniciativa de la mencionada cadena de noticias, de darnos a conocer a éstas personas y las acciones que día a día llevan a cabo para dar un gran ejemplo al resto de la humanidad.
Por ejemplo, el último heroe anónimo del cual han hecho reseña, se trata de un jóven de Kenia, de apenas 23 años, llamado Evans Wadongo, quién con iniciativa propia y recursos escasos (opta por comer una sola vez al día para ahorrar y poder continuar con su proyecto) ha creado un proyecto maravilloso al que ha denominado: MwangaBora (buena luz), a través del cual creó una lampara que se alimenta de energía solar a través de un pequeño panel, que ha desarrollado con desechos de paneles más grandes, y que permite poder crear dichas lámparas a un costo accesible para las comunidades más pobres en su país. Ya ha producido junto a un grupo de colaboradores más de 10.000 lámparas, que reemplazan las velas y lámparas de kerosen.
Un excelente espacio que se encuentra en la página de CNN, al cual puedes acceder a través de este link: http://www.cnn.com/SPECIALS/cnn.heroes/index.html.
Me ha llamado mucho la atención, en el sentido del reconocimiento a la labor de personas comúnes, que no representan impacto publicitario, por lo menos en cuanto aparición en medios masivos, pero que por sus acciones están en una de las plataformas de noticias más grandes del planeta.
Pero lo relamente importante que he querido compartir a través de este pequeño espacio es la iniciativa de la mencionada cadena de noticias, de darnos a conocer a éstas personas y las acciones que día a día llevan a cabo para dar un gran ejemplo al resto de la humanidad.
Por ejemplo, el último heroe anónimo del cual han hecho reseña, se trata de un jóven de Kenia, de apenas 23 años, llamado Evans Wadongo, quién con iniciativa propia y recursos escasos (opta por comer una sola vez al día para ahorrar y poder continuar con su proyecto) ha creado un proyecto maravilloso al que ha denominado: MwangaBora (buena luz), a través del cual creó una lampara que se alimenta de energía solar a través de un pequeño panel, que ha desarrollado con desechos de paneles más grandes, y que permite poder crear dichas lámparas a un costo accesible para las comunidades más pobres en su país. Ya ha producido junto a un grupo de colaboradores más de 10.000 lámparas, que reemplazan las velas y lámparas de kerosen.
lunes, 8 de febrero de 2010
Nelson Mandela
Nelson Rolihlahla Mandela (IPA: [roli'ɬaɬa]) (* Mvezo, 18 de julio de 1918) fue el primer presidente de Sudáfrica en ser elegido por medios democráticos bajo sufragio universal. Tiempo antes de ser elegido presidente fue un importante activista contra el apartheid que, pese a ser encarcelado durante 27 años, estuvo involucrado en el planeamiento de actividades de resistencia armada. Sin embargo, la lucha armada fue, para Mandela, una "última alternativa".
Durante su tiempo en prisión (la mayoría de éste, encerrado en una celda en Robben Island), Mandela se convirtió en la figura más conocida de la lucha contra el racismo en Sudáfrica. Pese a que el régimen del apartheid y las naciones aliadas a éste lo consideraron como un terrorista (fue líder del Umkhonto we Sizwe, brazo armado del Congreso Nacional Africano), su lucha fue parte esencial de la campaña contra el apartheid. El cambio de políticas contra éste, que Mandela apoyó con su liberación en 1990, facilitó una pacífica transición a la democracia representativa en Sudáfrica.
Después de haber recibido más de una centena de premios por más de cuatro décadas, Mandela llegó a ser un célebre estadista que dejó su opinión en temas fundamentales. En Sudáfrica es conocido como Madiba, un título honorario adoptado por ancianos de la tribu de Mandela. Algunos sudafricanos también se refieren a él como 'mkhulu' (abuelo).
Actividad política
Después de la creación del Partido Nacional Sudafricano en 1948, con su política de segregación racial, (el apartheid), Mandela cobra importancia dentro del Congreso Nacional Africano, especialmente en la Campaña de desobediencia civil de 1952, y el Congreso del Pueblo de 1955, en el que la adopción de la "Carta de la Libertad" provee el programa principal en la causa contra el apartheid.
Durante esta época, Mandela y su abogado amigo, Oliver Tambo, dirigen el estudio de abogacía que provee consejo legal de bajo costo a muchos negros que de otra manera no hubieran tenido representación legal.
Inicialmente comprometido con los métodos no violentos de resistencia, siguiendo la inspiración de Ghandi , Mandela y otros 150 compañeros son arrestados el 5 de diciembre de 1956, y sentenciados a prisión, que cumplen entre 1956 y 1963 hasta ser liberados. Entre 1952 y 1959 el Congreso Nacional Africano sufre una ruptura, y surge una nueva clase de activistas negros, los africanistas, en demanda de acciones más drásticas contra el régimen del Partido Nacional.
La conducción del Congreso, liderada por Albert Lutuli, Oliver Tambo y Walter Sisulu sienten no sólo que los acontecimientos se precipitan, sino también que su liderazgo comienza a estar en juego. En consecuencia refuerzan su posición mediante alianzas con pequeños partidos políticos de diversa representación étnica, intentando aparecer con horizontes más amplios que los africanistas.
El estatuto de la libertad emitido en la conferencia de Kliptown es ridiculizado por los africanistas por permitir que los 100.000 votos del Congreso Nacional Africano sean relegados a un voto simple en una alianza parlamentaria, en la que cuatro de los cinco secretarios generales representativos de los partidos políticos eran miembros del Partido Comunista Sudafricano (SACP), el más esclavista de los partidos comunistas en la ideología de Moscú, y que por entonces había sido secretamente reconstituido.
En 1959 el Congreso Nacional Africano pierde su soporte militante cuando la mayoría de los africanistas, con apoyo económico de Ghana y ayuda de los Basotho en el Transvaal, se separan para formar el Congreso Pan-Africano (PAC), bajo la conducción de Robert Sobukwe y Potlako Leballo.
En marzo de 1960, luego de la masacre de los seguidores del PAC en Sharpeville, y la consecuente exclusión política del SACP y el ANC, ambos se suman al Movimiento de Resistencia Africano (renegados liberales), y el PAC comienza la resistencia armada. Luthuli, criticado por su inercia, es sorteado, y el ANC/SACP utiliza la Conferencia Pan-Africana de 1961, en la que todos los partidos deciden una estrategia común, para un dramático llamado a las armas de Mandela, anunciando la formación del comando "Umkhonto we Sizwe"="Lanza de la nación", copiado de los movimientos guerrilleros judíos (Irgún), dirigido por el mismo Mandela, con ayuda de activistas judíos como Denis Goldberg, Lionel Bernstein y Harold Wolpe.
Luego Mandela abandona en secreto el país, y se encuentra con los líderes africanos en Argelia y en otros sitios.
Empieza a descubrir la profundidad del apoyo al Congreso Pan-Africano, y la creencia generalizada que el Congreso Nacional Africano era una pequeña asociación tribal Xhosa manipulada por blancos comunistas, y retorna entonces a Sudáfrica decidido a reorganizar los elementos nacionalistas africanos en la alianza parlamentaria.
Se sospecha que una acalorada aprobación con los líderes comunistas sobre este punto fue la causa de su detención y arresto cerca de Howick. Mandela no detalla estos hechos en su biografía.
Símbolo de libertad
Mandela fue el prisionero número 466/64 durante 27 años en penosas condiciones. El gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones de que fuera puesto en libertad. Mandela se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país, una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los hombres negros sudafricanos.
Prisión
Nelson Mandela fue encarcelado en la prisión de Robben Island, donde permaneció durante dieciocho de los siguientes veintisiete años. Mientras estuvo en la cárcel, su reputación creció y llegó a ser conocido como el líder negro más importante en Sudáfrica. En la isla, él y otros realizaban trabajos forzados en una cantera de cal. Las condiciones de reclusión eran muy rigurosas. Los prisioneros fueron segregados por raza, y los negros recibían el menor número de raciones. Los presos políticos eran separados de los delincuentes comunes y tenían menos privilegios. Mandela, como prisionero del grupo más bajo de la clasificación, sólo tenía permitido un visitante y una carta cada seis meses. Las cartas, si llegaban, eran a menudo retrasadas durante largos períodos y leídas por los censores de la prisión.
Mientras estuvo en la cárcel Mandela se estudió con la Universidad de Londres por correspondencia, a través de su programa externo, y recibió el grado de Licenciado en Derecho. Fue nominado para el cargo de Canciller de la Universidad de Londres en las elecciones de 1981, pero perdió con la Princesa Anne. Uno de los aspectos menos conocidos de su cautiverio fue la falsa operación de fuga que el Servicio Secreto Sudafricano preparó en 1969. El verdadero objetivo era asesinar a Mandela bajo la apariencia de una recaptura. Pero el Servicio de Inteligencia Británico tuvo conocimiento del complot y frustró toda la operación. El agente secreto inglés Gordon Winter lo narra en su libro de memorias "Inside Boss", publicado en 1981.
En marzo de 1982 Mandela fue transferido de la isla de Robben para Pollsmoor prisión, junto con otros altos dirigentes del ANC Walter Sisulu, Andrew Mlangeni, Ahmed Kathrada y Raymond Mhlaba. Se ha especulado que se trataba de eliminar la influencia de estos líderes en la nueva generación de jóvenes activistas negro encarcelado en Robben Island, el llamado "Mandela de la Universidad". Sin embargo, el Partido Nacional Kobie Coetsee ministro dice que la medida es permitir un contacto discreto entre ellos y el Gobierno sudafricano. En febrero de 1985 el Presidente PW Botha ofreció la liberación de Mandela condicional a cambio de renunciar a la lucha armada. Coetsee y otros ministros habían aconsejado en contra de este Botha, diciendo que Mandela nunca comprometer a su organización a abandonar la lucha armada a cambio de la libertad personal. Mandela, de hecho rechazó la oferta, haciendo un comunicado a través de su hija Zindzi diciendo: "¿Qué libertad se me ofrece, mientras que sigue prohibido la organización de la gente? Sólo los hombres libres pueden negociar. Un preso no puede entrar en los contratos."
La primera reunión entre Mandela y el Partido Nacional llegó en noviembre de 1985, cuando se reunió Kobie Coetsee Mandela en Volks Hospital en Ciudad del Cabo, donde Mandela se estaba recuperando de una cirugía de próstata. Durante los próximos cuatro años, una serie de reuniones tentativa tuvo lugar, sentar las bases para futuros contactos y negociaciones futuras, pero el avance real se hicieron pocos. En 1988 Mandela fue trasladado a la prisión Víctor Verster y permanecerá allí hasta su liberación. Diversas restricciones fueron levantadas y la gente como Harry Schwarz pudieron visitarlo. Schwarz, un amigo de Mandela, lo conocía desde la universidad cuando se encontraban en la clase de la misma ley. También fue un abogado de defensa en el juicio de Rivonia y se convertirá en embajador de Mandela a Washington durante su presidencia. A lo largo de prisión de Mandela, locales e internacionales, las presiones sobre el gobierno de Sudáfrica a ponerlo en libertad, bajo el lema rotundo Free Nelson Mandela! En 1989, Sudáfrica llegado a una encrucijada cuando Botha sufrió un derrame cerebral y fue sustituido como presidente por Frederik Willem de Klerk. De Klerk anunció la liberación de Mandela en febrero de 1990.
Vida de Nelson Mandela
Nelson Mandela nació el 18 de julio de 1918 en Qunu, un poblado de 300 habitantes cerca de Umtata en el Transkei. Mandela lleva tres matrimonios, en dos de los cuales ha tenido 6 hijos. De su primera esposa Evelyn Ntoko Mase se divorció en 1957 después de 13 años de matrimonio. Ntoko Mase falleció en 2004. Una hija de este matrimonio murió en edad de lactancia. Su primer hijo Madiba Thembekili falleció en 1969 en un accidente automovilístico. Después de 38 años de matrimonio con Winnie Madikizela (Winnie Mandela) se separó por escándalos políticos en abril de 1992 y finalmente se divorció el 19 de marzo de 1996. Con Winnie tuvo dos hijas, Zenani (Zeni), nacida el 4 de febrero de 1958 y Zindziswa (Zindzi), nacida en 1960.
En su 80º cumpleaños, el 18 de julio de 1998, contrajo matrimonio con Graça Machel, la viuda de Samora Machel, el antiguo presidente de Mozambique y patrocinador del ANC, fallecido en 1986 en un accidente de aviación. El 6 de enero de 2005 falleció el segundo hijo de Mandela, Makgatho Mandela, abogado y hombre de negocios, a la edad de 54 años en Johannesburgo a consecuencia de sida.
Mandela es un apasionado de la música clásica de Georg Friedrich Händel o Piotr Ilich Tchaikovsky, la que acostumbra escuchar disfrutando de los atardeceres.
Premios y condecoraciones
Escultura de Nelson Mandela en JohannesburgoMandela ha recibido alrededor de 50 doctorados honoris causa por distintas universidades del mundo. Junto a la Madre Teresa de Calcuta, además de Khan Abdul Ghaffar Khan, ha sido el único extranjero que ha sido distinguido con Bharat Ratna, el premio civil de mayor prestigio de la India.
Arthur Ashe Award (2009)
Embajador de la Conciencia, premio otorgado por Amnistía Internacional (2006)
Llaves de la Ciudad (2004)
Premio Nobel de la Paz en 1993
Premio de la Paz de Mahatma Gandhi
Orden de Canadá
Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1992)
Orden de San Juan
Medalla Presidencial de la Libertad (2002)
Orden al Mérito del Reino Unido (1995)
Isithwalandwe (1992)
Bharat Ratna (1990)
Premio Lenin de la Paz (1962)
Premio Internacional Simón Bolívar (1983)
Premio Nacional de la Paz (1995)
Premio Sájarov (1988)
Escultura en el Palacio de Westminster, Londres (2007
Durante su tiempo en prisión (la mayoría de éste, encerrado en una celda en Robben Island), Mandela se convirtió en la figura más conocida de la lucha contra el racismo en Sudáfrica. Pese a que el régimen del apartheid y las naciones aliadas a éste lo consideraron como un terrorista (fue líder del Umkhonto we Sizwe, brazo armado del Congreso Nacional Africano), su lucha fue parte esencial de la campaña contra el apartheid. El cambio de políticas contra éste, que Mandela apoyó con su liberación en 1990, facilitó una pacífica transición a la democracia representativa en Sudáfrica.
Después de haber recibido más de una centena de premios por más de cuatro décadas, Mandela llegó a ser un célebre estadista que dejó su opinión en temas fundamentales. En Sudáfrica es conocido como Madiba, un título honorario adoptado por ancianos de la tribu de Mandela. Algunos sudafricanos también se refieren a él como 'mkhulu' (abuelo).
Actividad política
Después de la creación del Partido Nacional Sudafricano en 1948, con su política de segregación racial, (el apartheid), Mandela cobra importancia dentro del Congreso Nacional Africano, especialmente en la Campaña de desobediencia civil de 1952, y el Congreso del Pueblo de 1955, en el que la adopción de la "Carta de la Libertad" provee el programa principal en la causa contra el apartheid.
Durante esta época, Mandela y su abogado amigo, Oliver Tambo, dirigen el estudio de abogacía que provee consejo legal de bajo costo a muchos negros que de otra manera no hubieran tenido representación legal.
Inicialmente comprometido con los métodos no violentos de resistencia, siguiendo la inspiración de Ghandi , Mandela y otros 150 compañeros son arrestados el 5 de diciembre de 1956, y sentenciados a prisión, que cumplen entre 1956 y 1963 hasta ser liberados. Entre 1952 y 1959 el Congreso Nacional Africano sufre una ruptura, y surge una nueva clase de activistas negros, los africanistas, en demanda de acciones más drásticas contra el régimen del Partido Nacional.
La conducción del Congreso, liderada por Albert Lutuli, Oliver Tambo y Walter Sisulu sienten no sólo que los acontecimientos se precipitan, sino también que su liderazgo comienza a estar en juego. En consecuencia refuerzan su posición mediante alianzas con pequeños partidos políticos de diversa representación étnica, intentando aparecer con horizontes más amplios que los africanistas.
El estatuto de la libertad emitido en la conferencia de Kliptown es ridiculizado por los africanistas por permitir que los 100.000 votos del Congreso Nacional Africano sean relegados a un voto simple en una alianza parlamentaria, en la que cuatro de los cinco secretarios generales representativos de los partidos políticos eran miembros del Partido Comunista Sudafricano (SACP), el más esclavista de los partidos comunistas en la ideología de Moscú, y que por entonces había sido secretamente reconstituido.
En 1959 el Congreso Nacional Africano pierde su soporte militante cuando la mayoría de los africanistas, con apoyo económico de Ghana y ayuda de los Basotho en el Transvaal, se separan para formar el Congreso Pan-Africano (PAC), bajo la conducción de Robert Sobukwe y Potlako Leballo.
En marzo de 1960, luego de la masacre de los seguidores del PAC en Sharpeville, y la consecuente exclusión política del SACP y el ANC, ambos se suman al Movimiento de Resistencia Africano (renegados liberales), y el PAC comienza la resistencia armada. Luthuli, criticado por su inercia, es sorteado, y el ANC/SACP utiliza la Conferencia Pan-Africana de 1961, en la que todos los partidos deciden una estrategia común, para un dramático llamado a las armas de Mandela, anunciando la formación del comando "Umkhonto we Sizwe"="Lanza de la nación", copiado de los movimientos guerrilleros judíos (Irgún), dirigido por el mismo Mandela, con ayuda de activistas judíos como Denis Goldberg, Lionel Bernstein y Harold Wolpe.
Luego Mandela abandona en secreto el país, y se encuentra con los líderes africanos en Argelia y en otros sitios.
Empieza a descubrir la profundidad del apoyo al Congreso Pan-Africano, y la creencia generalizada que el Congreso Nacional Africano era una pequeña asociación tribal Xhosa manipulada por blancos comunistas, y retorna entonces a Sudáfrica decidido a reorganizar los elementos nacionalistas africanos en la alianza parlamentaria.
Se sospecha que una acalorada aprobación con los líderes comunistas sobre este punto fue la causa de su detención y arresto cerca de Howick. Mandela no detalla estos hechos en su biografía.
Símbolo de libertad
Mandela fue el prisionero número 466/64 durante 27 años en penosas condiciones. El gobierno de Sudáfrica rechazó todas las peticiones de que fuera puesto en libertad. Mandela se convirtió en un símbolo de la lucha contra el apartheid dentro y fuera del país, una figura legendaria que representaba la falta de libertad de todos los hombres negros sudafricanos.
Prisión
Nelson Mandela fue encarcelado en la prisión de Robben Island, donde permaneció durante dieciocho de los siguientes veintisiete años. Mientras estuvo en la cárcel, su reputación creció y llegó a ser conocido como el líder negro más importante en Sudáfrica. En la isla, él y otros realizaban trabajos forzados en una cantera de cal. Las condiciones de reclusión eran muy rigurosas. Los prisioneros fueron segregados por raza, y los negros recibían el menor número de raciones. Los presos políticos eran separados de los delincuentes comunes y tenían menos privilegios. Mandela, como prisionero del grupo más bajo de la clasificación, sólo tenía permitido un visitante y una carta cada seis meses. Las cartas, si llegaban, eran a menudo retrasadas durante largos períodos y leídas por los censores de la prisión.
Mientras estuvo en la cárcel Mandela se estudió con la Universidad de Londres por correspondencia, a través de su programa externo, y recibió el grado de Licenciado en Derecho. Fue nominado para el cargo de Canciller de la Universidad de Londres en las elecciones de 1981, pero perdió con la Princesa Anne. Uno de los aspectos menos conocidos de su cautiverio fue la falsa operación de fuga que el Servicio Secreto Sudafricano preparó en 1969. El verdadero objetivo era asesinar a Mandela bajo la apariencia de una recaptura. Pero el Servicio de Inteligencia Británico tuvo conocimiento del complot y frustró toda la operación. El agente secreto inglés Gordon Winter lo narra en su libro de memorias "Inside Boss", publicado en 1981.
En marzo de 1982 Mandela fue transferido de la isla de Robben para Pollsmoor prisión, junto con otros altos dirigentes del ANC Walter Sisulu, Andrew Mlangeni, Ahmed Kathrada y Raymond Mhlaba. Se ha especulado que se trataba de eliminar la influencia de estos líderes en la nueva generación de jóvenes activistas negro encarcelado en Robben Island, el llamado "Mandela de la Universidad". Sin embargo, el Partido Nacional Kobie Coetsee ministro dice que la medida es permitir un contacto discreto entre ellos y el Gobierno sudafricano. En febrero de 1985 el Presidente PW Botha ofreció la liberación de Mandela condicional a cambio de renunciar a la lucha armada. Coetsee y otros ministros habían aconsejado en contra de este Botha, diciendo que Mandela nunca comprometer a su organización a abandonar la lucha armada a cambio de la libertad personal. Mandela, de hecho rechazó la oferta, haciendo un comunicado a través de su hija Zindzi diciendo: "¿Qué libertad se me ofrece, mientras que sigue prohibido la organización de la gente? Sólo los hombres libres pueden negociar. Un preso no puede entrar en los contratos."
La primera reunión entre Mandela y el Partido Nacional llegó en noviembre de 1985, cuando se reunió Kobie Coetsee Mandela en Volks Hospital en Ciudad del Cabo, donde Mandela se estaba recuperando de una cirugía de próstata. Durante los próximos cuatro años, una serie de reuniones tentativa tuvo lugar, sentar las bases para futuros contactos y negociaciones futuras, pero el avance real se hicieron pocos. En 1988 Mandela fue trasladado a la prisión Víctor Verster y permanecerá allí hasta su liberación. Diversas restricciones fueron levantadas y la gente como Harry Schwarz pudieron visitarlo. Schwarz, un amigo de Mandela, lo conocía desde la universidad cuando se encontraban en la clase de la misma ley. También fue un abogado de defensa en el juicio de Rivonia y se convertirá en embajador de Mandela a Washington durante su presidencia. A lo largo de prisión de Mandela, locales e internacionales, las presiones sobre el gobierno de Sudáfrica a ponerlo en libertad, bajo el lema rotundo Free Nelson Mandela! En 1989, Sudáfrica llegado a una encrucijada cuando Botha sufrió un derrame cerebral y fue sustituido como presidente por Frederik Willem de Klerk. De Klerk anunció la liberación de Mandela en febrero de 1990.
Vida de Nelson Mandela
Nelson Mandela nació el 18 de julio de 1918 en Qunu, un poblado de 300 habitantes cerca de Umtata en el Transkei. Mandela lleva tres matrimonios, en dos de los cuales ha tenido 6 hijos. De su primera esposa Evelyn Ntoko Mase se divorció en 1957 después de 13 años de matrimonio. Ntoko Mase falleció en 2004. Una hija de este matrimonio murió en edad de lactancia. Su primer hijo Madiba Thembekili falleció en 1969 en un accidente automovilístico. Después de 38 años de matrimonio con Winnie Madikizela (Winnie Mandela) se separó por escándalos políticos en abril de 1992 y finalmente se divorció el 19 de marzo de 1996. Con Winnie tuvo dos hijas, Zenani (Zeni), nacida el 4 de febrero de 1958 y Zindziswa (Zindzi), nacida en 1960.
En su 80º cumpleaños, el 18 de julio de 1998, contrajo matrimonio con Graça Machel, la viuda de Samora Machel, el antiguo presidente de Mozambique y patrocinador del ANC, fallecido en 1986 en un accidente de aviación. El 6 de enero de 2005 falleció el segundo hijo de Mandela, Makgatho Mandela, abogado y hombre de negocios, a la edad de 54 años en Johannesburgo a consecuencia de sida.
Mandela es un apasionado de la música clásica de Georg Friedrich Händel o Piotr Ilich Tchaikovsky, la que acostumbra escuchar disfrutando de los atardeceres.
Premios y condecoraciones
Escultura de Nelson Mandela en JohannesburgoMandela ha recibido alrededor de 50 doctorados honoris causa por distintas universidades del mundo. Junto a la Madre Teresa de Calcuta, además de Khan Abdul Ghaffar Khan, ha sido el único extranjero que ha sido distinguido con Bharat Ratna, el premio civil de mayor prestigio de la India.
Arthur Ashe Award (2009)
Embajador de la Conciencia, premio otorgado por Amnistía Internacional (2006)
Llaves de la Ciudad (2004)
Premio Nobel de la Paz en 1993
Premio de la Paz de Mahatma Gandhi
Orden de Canadá
Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional (1992)
Orden de San Juan
Medalla Presidencial de la Libertad (2002)
Orden al Mérito del Reino Unido (1995)
Isithwalandwe (1992)
Bharat Ratna (1990)
Premio Lenin de la Paz (1962)
Premio Internacional Simón Bolívar (1983)
Premio Nacional de la Paz (1995)
Premio Sájarov (1988)
Escultura en el Palacio de Westminster, Londres (2007
viernes, 5 de febrero de 2010
POBREZAS
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen silencio ni pueden comprarlo.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar,
como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen el derecho de respirar mierda,
como si fuera aire, sin pagar nada por ella.
Pobres,
lo que se dice pobres
son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que viven dramas pasionales con las máquinas.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que son siempre muchos y están siempre solos.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no saben que son pobres.
Muchos antes de que los niños ricos dejen de ser niños y descubran las drogas caras que aturden la soledad y enmascaran el miedo, ya los niños pobres están aspirando pegamento. Mientras los niños ricos juegan a la guerra con balas de rayos láser, ya las balas de plomo acribillan a los niños de la calle. Algunos expertos llaman "niños de escasos recursos" a los que disputan la basura con los buitres en los suburbios de las ciudades. Según las estadísticas, hay setenta millones de niños en estado de pobreza absoluta, y cada vez hay más, en esta América Latina que fabrica pobres y prohíbe la pobreza. Entre todos los rehenes del sistema, ellos son los que peor la pasan. La sociedad los exprime, los vigila, los castiga, a veces los mata: casi nunca los escucha, jamás los comprende.
Nacen con las raíces al aire. Muchos de ellos son hijos de familias campesinas, que han sido brutalmente arrancadas de la tierra y se han desintegrado en la ciudad. Entre la cuna y la sepultura, el hambre o las balas abrevian el viaje. De cada dos niños pobres, uno trabaja, deslomándose a cambio de la comida o poco más: vende chucherías en las calles, es la mano de obra gratuita de los talleres y las cantinas familiares, es la mano de obra más barata de las industrias de exportación, que fabrican zapatillas o camisas para las grandes tiendas del mundo. ¿Y el otro? De cada dos niños pobres, uno sobra. El mercado no lo necesita. No es rentable, ni lo será jamás. Y quien no es rentable, ya se sabe, no tiene derecho a la existencia. El mismo sistema productivo que desprecia a los viejos, expulsa a los niños. Los expulsa, y les teme. Desde el punto de vista del sistema, la vejez es un fracaso, pero la infancia es un peligro.
En muchos países latinoamericanos, la hegemonía del mercado está rompiendo los lazos de solidaridad y está haciendo trizas el tejido social comunitario. ¿Qué destino tienen los dueños de nada en países donde el derecho de propiedad se está convirtiendo en el único derecho sagrado? Los niños pobres son los que más ferozmente sufren la contradicción entre una cultura que manda consumir y una realidad que lo prohíbe. El hambre los obliga a robar o a prostituirse; pero también los obliga la sociedad de consumo, que los insulta ofreciendo lo que niega. Y ellos se vengan lanzándose al asalto. En las calles de las grandes ciudades, se forman bandas de desesperados unidos por la muerte que acecha. Según la organización Human Rights Watch, los grupos parapoliciales matan seis niños por día en Colombia y cuatro por día en Brasil. ¿Y ellas? Hay medio millón de niñas brasileñas que venden el cuerpo, casi tantas como en la India, y en la República Dominicana la próspera industria del turismo ofrece subastas de niñas vírgenes.
Eduardo Galeano.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen tiempo para perder el tiempo.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no tienen silencio ni pueden comprarlo.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen piernas que se han olvidado de caminar,
como las alas de las gallinas se han olvidado de volar.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que comen basura y pagan por ella como si fuese comida.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que tienen el derecho de respirar mierda,
como si fuera aire, sin pagar nada por ella.
Pobres,
lo que se dice pobres
son los que no tienen más libertad de elegir entre uno y otro canal de televisión.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que viven dramas pasionales con las máquinas.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que son siempre muchos y están siempre solos.
Pobres,
lo que se dice pobres,
son los que no saben que son pobres.
Muchos antes de que los niños ricos dejen de ser niños y descubran las drogas caras que aturden la soledad y enmascaran el miedo, ya los niños pobres están aspirando pegamento. Mientras los niños ricos juegan a la guerra con balas de rayos láser, ya las balas de plomo acribillan a los niños de la calle. Algunos expertos llaman "niños de escasos recursos" a los que disputan la basura con los buitres en los suburbios de las ciudades. Según las estadísticas, hay setenta millones de niños en estado de pobreza absoluta, y cada vez hay más, en esta América Latina que fabrica pobres y prohíbe la pobreza. Entre todos los rehenes del sistema, ellos son los que peor la pasan. La sociedad los exprime, los vigila, los castiga, a veces los mata: casi nunca los escucha, jamás los comprende.
Nacen con las raíces al aire. Muchos de ellos son hijos de familias campesinas, que han sido brutalmente arrancadas de la tierra y se han desintegrado en la ciudad. Entre la cuna y la sepultura, el hambre o las balas abrevian el viaje. De cada dos niños pobres, uno trabaja, deslomándose a cambio de la comida o poco más: vende chucherías en las calles, es la mano de obra gratuita de los talleres y las cantinas familiares, es la mano de obra más barata de las industrias de exportación, que fabrican zapatillas o camisas para las grandes tiendas del mundo. ¿Y el otro? De cada dos niños pobres, uno sobra. El mercado no lo necesita. No es rentable, ni lo será jamás. Y quien no es rentable, ya se sabe, no tiene derecho a la existencia. El mismo sistema productivo que desprecia a los viejos, expulsa a los niños. Los expulsa, y les teme. Desde el punto de vista del sistema, la vejez es un fracaso, pero la infancia es un peligro.
En muchos países latinoamericanos, la hegemonía del mercado está rompiendo los lazos de solidaridad y está haciendo trizas el tejido social comunitario. ¿Qué destino tienen los dueños de nada en países donde el derecho de propiedad se está convirtiendo en el único derecho sagrado? Los niños pobres son los que más ferozmente sufren la contradicción entre una cultura que manda consumir y una realidad que lo prohíbe. El hambre los obliga a robar o a prostituirse; pero también los obliga la sociedad de consumo, que los insulta ofreciendo lo que niega. Y ellos se vengan lanzándose al asalto. En las calles de las grandes ciudades, se forman bandas de desesperados unidos por la muerte que acecha. Según la organización Human Rights Watch, los grupos parapoliciales matan seis niños por día en Colombia y cuatro por día en Brasil. ¿Y ellas? Hay medio millón de niñas brasileñas que venden el cuerpo, casi tantas como en la India, y en la República Dominicana la próspera industria del turismo ofrece subastas de niñas vírgenes.
Eduardo Galeano.
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Pobreza
miércoles, 3 de febrero de 2010
Es el título oiginal del trabajo que se transcribe, realizado por dos investigadores, Eric Toussaint y Sophie Perchellet.
Lo reenvío porque la idea básica difundida "la pobreza que los golpea", parece hija del cataclismo. Y es más que evidente que no es así! Haití tiene siglos de una historia que explica su extrema y terrible pobreza en otros términos, con causas muy definidas, que curiosamente no aparecen en los noticieros.
Sin embargo, las causas que acá se detallan son fácilmente comprobables. Y ésta es la invitación: formate tu propia opinión. Razoná. Pensá. Evaluá. Disentí. Incluso, y comenzando, conmigo. Simplemente no seas un loro más.
Terremoto en el Caribe
Haití: ¿Donaciones para pagar una deuda odiosa?
por Éric Toussaint*, Sophie Perchellet*
Mientras que los EEUU aprovechan del caos en Haití a consecuencia del terremoto para invadir y ocupar militarmente el país, como lo hicieron ya de 1915 a 1934, la prensa internacional compara su pobreza como una fatalidad más al igual que el terremoto que ha golpeado a sus habitantes. Los investigadores Sophie Perchellet y Eric Toussaint nos recuerdan que no es así. Desde el siglo XIX, los esclavos tuvieron que indemnizar a sus colonizadores, pasando por los abusos del Fondo Monetario Internacional, la pobreza es el fruto de la explotación.
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23de enero de 2010
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SouthCom : Control de la América Latina
Una de las más grandes operaciones de ayuda de la historia podría resultar muy similar a la realizada después del tsunami de 2004, salvo que el modelo de reconstrucción adoptado sea radicalmente diferente. Haití ha quedado en parte destruido a consecuencia de un violento terremoto de magnitud 7. Todo el mundo gimotea y los medios de comunicación, ofreciéndonos imágenes apocalípticas, repiten los anuncios de ayuda financiera que los generosos Estados aportarán.
Escuchamos que hay que reconstruir Haití, ese país abatido por la pobreza y «el infortunio». Los comentarios no van más allá del terrible cataclismo. Nos recuerdan precipitadamente que es uno de los países más pobres del planeta pero sin explicar las causas de esa pobreza. Nos dejan creer que esa pobreza se abatió sobre Haití porque sí, que es un hecho irremediable: «Es la desgracia que los golpea.»
Es indiscutible que esta nueva catástrofe natural ha causado daños materiales y humanos tan enormes como imprevistos. Una ayuda de urgencia es por lo tanto necesaria y todo el mundo está de acuerdo con eso. Sin embargo, la pobreza y la miseria de Haití no provienen de ese terrible temblor de tierra. Es necesario reconstruir el país porque éste ya había sido despojado de los medios para construirse. Haití no es un país libre ni siquiera soberano. Durante los últimos años, la política interior es realizada por un gobierno que está constantemente bajo la presión de las órdenes llegadas del exterior y de las maniobras de los grupos de poder locales.
Haití ha sido tradicionalmente denigrado y a menudo descrito como un país violento, pobre y represivo en el mejor de los casos. Casi no hay comentarios que nos recuerden la independencia conquistada en 1804 tras una cruenta lucha contra las tropas francesas de Napoleón. En vez de subrayar la gestión humanitaria y el combate por los Derechos Humanos, serán el salvajismo y la violencia las características asignadas a los haitianos. Eduardo Galeano habla de la «maldición blanca»: «En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes. [1]»
Es indispensable recordar la lucha de emancipación llevada a cabo por el pueblo haitiano, porque en represalia a esa doble revolución, a la vez antiesclavista y anticolonial, el país heredó «el rescate francés de la independencia», correspondiente a 150 millones de francos oro (o sea, el presupuesto anual de Francia en esa época). En 1825, Francia decidió que «los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo pagarán a la caja federal de depósitos y consignas de Francia, en cinco plazos iguales, año a año, el primero expirando el 31 de diciembre de 1825, la suma de ciento cincuenta millones de francos, destinada a indemnizar a los antiguos colonos que reclamaron una indemnización. [2]»
Esto equivaldría a cerca de 21.000 millones de dólares actuales. Desde el comienzo, Haití tiene que pagar un alto precio, la deuda sería el instrumento neocolonial para facilitar el acceso a los múltiples recursos naturales de este país.
El pago de este rescate fue por lo tanto un elemento fundador del Estado haitiano. En términos jurídicos, esto significa que fue contraído por un régimen despótico y utilizado contra el interés de la población. Francia y después Estados Unidos, cuya zona de influencia se va ampliando en Haití desde 1915, son totalmente responsables. Mientras que habría sido posible enfrentarse a las dolorosas responsabilidades del pasado en 2004, la comisión Régis Debray [3] prefirió descartar la idea de una restitución de esta suma, con el pretexto de que no tenía «fundamento jurídico» y que eso podría abrir la «caja de Pandora».
Las demandas del gobierno haitiano vigente fueron rechazadas por Francia: no ha lugar a reparaciones. Francia no reconoció tampoco su papel en el ignominioso regalo que hizo al dictador «Baby Doc» Duvalier en su exilio, ofreciéndole el estatuto de refugiado político y la inmunidad.
El reino de los Duvalier comenzó con la ayuda de Estados Unidos en 1957 y duró hasta 1986, fecha en que el hijo, «Baby Doc», fue derrocado por una rebelión popular. La violenta dictadura, ampliamente respaldada por los países occidentales, reinó durante cerca de 30 años. Estuvo marcada por un crecimiento exponencial de la deuda. Entre 1957 y 1986, la deuda externa se multiplicó por 17,5. En el momento de la fuga de Duvalier, representaba 750 millones de dólares. Posteriormente, aumentó, con los intereses y penalidades a más de 1.884 millones de dólares.
Esta deuda, lejos de servir a la población, que siguió empobreciéndose, estaba destinada a enriquecer al régimen. Por lo tanto es una deuda odiosa. Una investigación reciente demostró que la fortuna personal de la familia Duvalier (bien resguardada en cuentas de bancos occidentales) representaba unos 900 millones de dólares, o sea, una suma mayor que la deuda total del país en el momento de la fuga de «Baby Doc».
Existe un proceso en curso ante la justicia suiza para la restitución al Estado haitiano de haberes y bienes mal adquiridos durante la dictadura de los Duvalier. Esos haberes están por el momento congelados por el banco suizo UBS, [4] que impone unas condiciones intolerables en cuanto a la restitución de esos fondos. Jean Baptiste Aristide, inicialmente elegido con un gran entusiasmo popular, fue posteriormente acusado de corrupcion y depuesto.
A costa de convertirse en una marioneta de los Estados Unidos fue restablecido en el poder, solo para ser finalmente capturado y expulsado por las tropas de dicho pais. Aristide, desgraciadamente, tampoco fue innmune a la tragica malversacion de fondos y al endeudamiento establecidos por los Duvalier. Por otro lado, según el Banco Mundial, entre 1995 y 2001, el servicio de la deuda, es decir los intereses más la amortización de capital, alcanzó el considerable monto de 321 millones de dólares.
Toda la ayuda financiera anunciada en este momento debido al terremoto ya está comprometida en el pago de la deuda
Según las últimas estimaciones, más del 80 % de la deuda externa de Haití está en propiedad del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cada uno con un 40 %. Bajo su férula, el gobierno aplica los «planes de ajuste estructural», maquillados como «Documentos Estratégicos para la Reducción de la Pobreza» (DSRP). A cambio del recomienzo de los préstamos, se le concedió a Haití algunas anulaciones o alivios de la deuda, insignificantes pero que dan una imagen de buena voluntad de los acreedores.
La Iniciativa Países Pobres Muy Endeudados (PPME), en la que Haití fue admitido es una maniobra típica de blanqueo de la deuda odiosa, como fue el caso con la República Democrática del Congo. Así se reemplaza la deuda odiosa por nuevos préstamos, que se suponen legítimos. El CADTM considera estos nuevos préstamos como parte de la deuda odiosa, ya que sirven para pagar esa antigua deuda. Existe, por lo tanto, una continuidad del delito.
En 2006, cuando el FMI, el Banco Mundial y el Club de París aceptaron que Haití entrara en la iniciativa PPME, el stock de la deuda externa pública total era de 1.337 millones de dólares. En el punto de culminación de la iniciativa (en junio de 2009), la deuda era de 1.884 millones de dólares. Se decidió una anulación de la deuda de un monto de 1.200 millones de dólares para que «ésta fuera sostenible». Mientras tanto, los planes de ajuste estructural arrasaban el país, especialmente en el sector agrícola, cuyos efectos culminaron con la crisis alimentaria de 2008.
La agricultura campesina haitiana sufrió el dumping de los productos agrícolas estadounidenses. «Las políticas macroeconómicas apoyadas por Washington, la ONU, el FMI y el Banco Mundial no se preocupan en absoluto de la necesidad de desarrollo y de la protección del mercado nacional. La única preocupación de estas políticas es la producción a bajo coste para la exportación hacia el mercado mundial». Por consiguiente, es escandaloso oír que FMI diga que «está listo para ejercer su función con el apoyo apropiado en los dominios de su competencia».
Como se expresa en el reciente llamamiento internacional, «Haití nos llama a la solidaridad y al respeto de la soberanía popular»: «A lo largo de los últimos años y junto con muchas organizaciones haitianas, hemos denunciado la ocupación militar por parte de las tropas de la ONU y los impactos de la dominación impuesta por medio de la deuda, el libre comercio, el saqueo de su naturaleza y la invasión de intereses transnacionales. La condición de vulnerabilidad del país a las tragedias naturales –provocada en gran medida por la devastación del medio ambiente, por la inexistencia de infraestructura básica, por el debilitamiento de la capacidad de acción del estado- no está desconectada de esas acciones, que atentan históricamente contra la soberanía del pueblo.
«Es momento de que los gobiernos que forman parte de la MINUSTAH, las Naciones Unidas y especialmente Francia y Estados Unidos, los gobiernos hermanos de América Latina, revean esas políticas a contramano de las necesidades básicas de la población haitiana. Exigimos a esos gobiernos y organizaciones internacionales sustituir la ocupación militar por una verdadera misión de solidaridad, así como la urgente anulación de la ilegítima deuda que hasta el día de hoy se cobra a Haití.»
Independientemente de la cuestión de la deuda, se teme que la ayuda tome la misma forma que la que acompañó al tsunami que devastó, a fines de diciembre de 2004, varios países de Asia (Sri Lanka, Indonesia, India y Bangladesh), o incluso la ayuda después del ciclón Jeanne en Haití en 2004. Las promesas no se cumplieron y una gran parte de los fondos sirvieron para enriquecer a las compañías extranjeras o a las cúpulas locales. Esas «generosas donaciones» provienen mayoritariamente de los acreedores del país.
En lugar de hacer donaciones, sería preferible que anularan las deudas que tiene Haití con ellos: totalmente, sin condiciones e inmediatamente. ¿Podemos realmente hablar de donaciones cuando sabemos que la mayor parte de ese dinero servirá para el pago de la deuda externa o para el desarrollo de «proyectos de desarrollo nacional», decididos de acuerdo con los intereses de esos mismos acreedores y de las oligarquías locales?
Es evidente que sin esas donaciones inmediatas sería imposible pedir el reembolso de una deuda cuya mitad, por lo menos, corresponde a una deuda odiosa. Las grandes conferencias internacionales de cualquier G8 o G20, ampliado a las IFIS, no harán avanzar en nada el desarrollo de Haití sino que reconstruirán los instrumentos que les sirven para establecer sólidamente el control neocolonial del país. Tratarán de garantizar la continuidad en el reembolso de la deuda, base de la sumisión, al igual que en recientes iniciativas de alivio de la deuda.
Por el contrario, para que Haití pueda construirse dignamente, la soberanía nacional es el desafío fundamental. Una anulación total e incondicional de la deuda reclamada a Haití debe ser el primer paso de una política más general. Un nuevo modelo de desarrollo alternativo a las políticas de las IFIs y a los acuerdos de partenariado económico (APE firmado en diciembre de 2008, Acuerdo Hope II, etc.) es necesario y urgente. Los países más industrializados que sistemáticamente explotaron Haití, comenzando por Francia y Estados Unidos, deben pagar reparaciones con un fondo de financiación para la reconstrucción controlada por las organizaciones populares haitianas.
Éric Toussaint
Presidente del CADTM-Bélgica (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo). Último libro publicado: Banque du Sud et nouvelle crise internationale, CADTM/Syllepse, 2008.
GRACIAS HECTOR POR TU APORTE
Lo reenvío porque la idea básica difundida "la pobreza que los golpea", parece hija del cataclismo. Y es más que evidente que no es así! Haití tiene siglos de una historia que explica su extrema y terrible pobreza en otros términos, con causas muy definidas, que curiosamente no aparecen en los noticieros.
Sin embargo, las causas que acá se detallan son fácilmente comprobables. Y ésta es la invitación: formate tu propia opinión. Razoná. Pensá. Evaluá. Disentí. Incluso, y comenzando, conmigo. Simplemente no seas un loro más.
Terremoto en el Caribe
Haití: ¿Donaciones para pagar una deuda odiosa?
por Éric Toussaint*, Sophie Perchellet*
Mientras que los EEUU aprovechan del caos en Haití a consecuencia del terremoto para invadir y ocupar militarmente el país, como lo hicieron ya de 1915 a 1934, la prensa internacional compara su pobreza como una fatalidad más al igual que el terremoto que ha golpeado a sus habitantes. Los investigadores Sophie Perchellet y Eric Toussaint nos recuerdan que no es así. Desde el siglo XIX, los esclavos tuvieron que indemnizar a sus colonizadores, pasando por los abusos del Fondo Monetario Internacional, la pobreza es el fruto de la explotación.
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23de enero de 2010
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SouthCom : Control de la América Latina
Una de las más grandes operaciones de ayuda de la historia podría resultar muy similar a la realizada después del tsunami de 2004, salvo que el modelo de reconstrucción adoptado sea radicalmente diferente. Haití ha quedado en parte destruido a consecuencia de un violento terremoto de magnitud 7. Todo el mundo gimotea y los medios de comunicación, ofreciéndonos imágenes apocalípticas, repiten los anuncios de ayuda financiera que los generosos Estados aportarán.
Escuchamos que hay que reconstruir Haití, ese país abatido por la pobreza y «el infortunio». Los comentarios no van más allá del terrible cataclismo. Nos recuerdan precipitadamente que es uno de los países más pobres del planeta pero sin explicar las causas de esa pobreza. Nos dejan creer que esa pobreza se abatió sobre Haití porque sí, que es un hecho irremediable: «Es la desgracia que los golpea.»
Es indiscutible que esta nueva catástrofe natural ha causado daños materiales y humanos tan enormes como imprevistos. Una ayuda de urgencia es por lo tanto necesaria y todo el mundo está de acuerdo con eso. Sin embargo, la pobreza y la miseria de Haití no provienen de ese terrible temblor de tierra. Es necesario reconstruir el país porque éste ya había sido despojado de los medios para construirse. Haití no es un país libre ni siquiera soberano. Durante los últimos años, la política interior es realizada por un gobierno que está constantemente bajo la presión de las órdenes llegadas del exterior y de las maniobras de los grupos de poder locales.
Haití ha sido tradicionalmente denigrado y a menudo descrito como un país violento, pobre y represivo en el mejor de los casos. Casi no hay comentarios que nos recuerden la independencia conquistada en 1804 tras una cruenta lucha contra las tropas francesas de Napoleón. En vez de subrayar la gestión humanitaria y el combate por los Derechos Humanos, serán el salvajismo y la violencia las características asignadas a los haitianos. Eduardo Galeano habla de la «maldición blanca»: «En la frontera donde termina la República Dominicana y empieza Haití, hay un gran cartel que advierte: El mal paso. Al otro lado está el infierno negro. Sangre y hambre, miseria, pestes. [1]»
Es indispensable recordar la lucha de emancipación llevada a cabo por el pueblo haitiano, porque en represalia a esa doble revolución, a la vez antiesclavista y anticolonial, el país heredó «el rescate francés de la independencia», correspondiente a 150 millones de francos oro (o sea, el presupuesto anual de Francia en esa época). En 1825, Francia decidió que «los habitantes actuales de la parte francesa de Santo Domingo pagarán a la caja federal de depósitos y consignas de Francia, en cinco plazos iguales, año a año, el primero expirando el 31 de diciembre de 1825, la suma de ciento cincuenta millones de francos, destinada a indemnizar a los antiguos colonos que reclamaron una indemnización. [2]»
Esto equivaldría a cerca de 21.000 millones de dólares actuales. Desde el comienzo, Haití tiene que pagar un alto precio, la deuda sería el instrumento neocolonial para facilitar el acceso a los múltiples recursos naturales de este país.
El pago de este rescate fue por lo tanto un elemento fundador del Estado haitiano. En términos jurídicos, esto significa que fue contraído por un régimen despótico y utilizado contra el interés de la población. Francia y después Estados Unidos, cuya zona de influencia se va ampliando en Haití desde 1915, son totalmente responsables. Mientras que habría sido posible enfrentarse a las dolorosas responsabilidades del pasado en 2004, la comisión Régis Debray [3] prefirió descartar la idea de una restitución de esta suma, con el pretexto de que no tenía «fundamento jurídico» y que eso podría abrir la «caja de Pandora».
Las demandas del gobierno haitiano vigente fueron rechazadas por Francia: no ha lugar a reparaciones. Francia no reconoció tampoco su papel en el ignominioso regalo que hizo al dictador «Baby Doc» Duvalier en su exilio, ofreciéndole el estatuto de refugiado político y la inmunidad.
El reino de los Duvalier comenzó con la ayuda de Estados Unidos en 1957 y duró hasta 1986, fecha en que el hijo, «Baby Doc», fue derrocado por una rebelión popular. La violenta dictadura, ampliamente respaldada por los países occidentales, reinó durante cerca de 30 años. Estuvo marcada por un crecimiento exponencial de la deuda. Entre 1957 y 1986, la deuda externa se multiplicó por 17,5. En el momento de la fuga de Duvalier, representaba 750 millones de dólares. Posteriormente, aumentó, con los intereses y penalidades a más de 1.884 millones de dólares.
Esta deuda, lejos de servir a la población, que siguió empobreciéndose, estaba destinada a enriquecer al régimen. Por lo tanto es una deuda odiosa. Una investigación reciente demostró que la fortuna personal de la familia Duvalier (bien resguardada en cuentas de bancos occidentales) representaba unos 900 millones de dólares, o sea, una suma mayor que la deuda total del país en el momento de la fuga de «Baby Doc».
Existe un proceso en curso ante la justicia suiza para la restitución al Estado haitiano de haberes y bienes mal adquiridos durante la dictadura de los Duvalier. Esos haberes están por el momento congelados por el banco suizo UBS, [4] que impone unas condiciones intolerables en cuanto a la restitución de esos fondos. Jean Baptiste Aristide, inicialmente elegido con un gran entusiasmo popular, fue posteriormente acusado de corrupcion y depuesto.
A costa de convertirse en una marioneta de los Estados Unidos fue restablecido en el poder, solo para ser finalmente capturado y expulsado por las tropas de dicho pais. Aristide, desgraciadamente, tampoco fue innmune a la tragica malversacion de fondos y al endeudamiento establecidos por los Duvalier. Por otro lado, según el Banco Mundial, entre 1995 y 2001, el servicio de la deuda, es decir los intereses más la amortización de capital, alcanzó el considerable monto de 321 millones de dólares.
Toda la ayuda financiera anunciada en este momento debido al terremoto ya está comprometida en el pago de la deuda
Según las últimas estimaciones, más del 80 % de la deuda externa de Haití está en propiedad del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), cada uno con un 40 %. Bajo su férula, el gobierno aplica los «planes de ajuste estructural», maquillados como «Documentos Estratégicos para la Reducción de la Pobreza» (DSRP). A cambio del recomienzo de los préstamos, se le concedió a Haití algunas anulaciones o alivios de la deuda, insignificantes pero que dan una imagen de buena voluntad de los acreedores.
La Iniciativa Países Pobres Muy Endeudados (PPME), en la que Haití fue admitido es una maniobra típica de blanqueo de la deuda odiosa, como fue el caso con la República Democrática del Congo. Así se reemplaza la deuda odiosa por nuevos préstamos, que se suponen legítimos. El CADTM considera estos nuevos préstamos como parte de la deuda odiosa, ya que sirven para pagar esa antigua deuda. Existe, por lo tanto, una continuidad del delito.
En 2006, cuando el FMI, el Banco Mundial y el Club de París aceptaron que Haití entrara en la iniciativa PPME, el stock de la deuda externa pública total era de 1.337 millones de dólares. En el punto de culminación de la iniciativa (en junio de 2009), la deuda era de 1.884 millones de dólares. Se decidió una anulación de la deuda de un monto de 1.200 millones de dólares para que «ésta fuera sostenible». Mientras tanto, los planes de ajuste estructural arrasaban el país, especialmente en el sector agrícola, cuyos efectos culminaron con la crisis alimentaria de 2008.
La agricultura campesina haitiana sufrió el dumping de los productos agrícolas estadounidenses. «Las políticas macroeconómicas apoyadas por Washington, la ONU, el FMI y el Banco Mundial no se preocupan en absoluto de la necesidad de desarrollo y de la protección del mercado nacional. La única preocupación de estas políticas es la producción a bajo coste para la exportación hacia el mercado mundial». Por consiguiente, es escandaloso oír que FMI diga que «está listo para ejercer su función con el apoyo apropiado en los dominios de su competencia».
Como se expresa en el reciente llamamiento internacional, «Haití nos llama a la solidaridad y al respeto de la soberanía popular»: «A lo largo de los últimos años y junto con muchas organizaciones haitianas, hemos denunciado la ocupación militar por parte de las tropas de la ONU y los impactos de la dominación impuesta por medio de la deuda, el libre comercio, el saqueo de su naturaleza y la invasión de intereses transnacionales. La condición de vulnerabilidad del país a las tragedias naturales –provocada en gran medida por la devastación del medio ambiente, por la inexistencia de infraestructura básica, por el debilitamiento de la capacidad de acción del estado- no está desconectada de esas acciones, que atentan históricamente contra la soberanía del pueblo.
«Es momento de que los gobiernos que forman parte de la MINUSTAH, las Naciones Unidas y especialmente Francia y Estados Unidos, los gobiernos hermanos de América Latina, revean esas políticas a contramano de las necesidades básicas de la población haitiana. Exigimos a esos gobiernos y organizaciones internacionales sustituir la ocupación militar por una verdadera misión de solidaridad, así como la urgente anulación de la ilegítima deuda que hasta el día de hoy se cobra a Haití.»
Independientemente de la cuestión de la deuda, se teme que la ayuda tome la misma forma que la que acompañó al tsunami que devastó, a fines de diciembre de 2004, varios países de Asia (Sri Lanka, Indonesia, India y Bangladesh), o incluso la ayuda después del ciclón Jeanne en Haití en 2004. Las promesas no se cumplieron y una gran parte de los fondos sirvieron para enriquecer a las compañías extranjeras o a las cúpulas locales. Esas «generosas donaciones» provienen mayoritariamente de los acreedores del país.
En lugar de hacer donaciones, sería preferible que anularan las deudas que tiene Haití con ellos: totalmente, sin condiciones e inmediatamente. ¿Podemos realmente hablar de donaciones cuando sabemos que la mayor parte de ese dinero servirá para el pago de la deuda externa o para el desarrollo de «proyectos de desarrollo nacional», decididos de acuerdo con los intereses de esos mismos acreedores y de las oligarquías locales?
Es evidente que sin esas donaciones inmediatas sería imposible pedir el reembolso de una deuda cuya mitad, por lo menos, corresponde a una deuda odiosa. Las grandes conferencias internacionales de cualquier G8 o G20, ampliado a las IFIS, no harán avanzar en nada el desarrollo de Haití sino que reconstruirán los instrumentos que les sirven para establecer sólidamente el control neocolonial del país. Tratarán de garantizar la continuidad en el reembolso de la deuda, base de la sumisión, al igual que en recientes iniciativas de alivio de la deuda.
Por el contrario, para que Haití pueda construirse dignamente, la soberanía nacional es el desafío fundamental. Una anulación total e incondicional de la deuda reclamada a Haití debe ser el primer paso de una política más general. Un nuevo modelo de desarrollo alternativo a las políticas de las IFIs y a los acuerdos de partenariado económico (APE firmado en diciembre de 2008, Acuerdo Hope II, etc.) es necesario y urgente. Los países más industrializados que sistemáticamente explotaron Haití, comenzando por Francia y Estados Unidos, deben pagar reparaciones con un fondo de financiación para la reconstrucción controlada por las organizaciones populares haitianas.
Éric Toussaint
Presidente del CADTM-Bélgica (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo). Último libro publicado: Banque du Sud et nouvelle crise internationale, CADTM/Syllepse, 2008.
GRACIAS HECTOR POR TU APORTE
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